Fuentes documentales

Concepto: patria. Subconceptos: independencia, rey


- Definición de Patria del Diccionario de la Real Academia Española, 1737.: “el Lugar, Ciudad o País donde se ha nacido”.

- Pantaleón Rivarola: fragmento del “Romance heroico”: “En que se hace relación circunstanciada de la gloriosa reconquista de la ciudad de Buenos Aires, Capital del Virreinato del Río de la Plata verificada el día 12 de Agosto de 1806. Por un fiel vasallo de S.M. y amante de la Patria, quien lo dedica y ofrece a la muy noble y muy leal Ciudad, Cabildo y Regimiento de esta Capital".

“[…]
Sus ilustres habitantes
en situación tan funesta
siempre fieles a su Rey,
su triste suerte lamentan.
Las ninfas del Argentino,
y las graciosas nereidas
penetradas de dolor
en sus plateadas arenas
con las lágrimas que vierten
la clara corriente aumentan,
y el eco de sus gemidos
repite en tristes cadencias:
¡ay! ya no somos de España:
somos ya de Inglaterra.
¿Qué será de nuestra patria?
¿Qué de la Religión nuestra?
despojo será sin duda
de la britana soberbia.
¿No habrá un David esforzado,
que valeroso se atreva
a humillar a este Goliat
la erguida cerviz proterva?
[…]”
Fuente: Juan de la C. Puig en Antología de poetas argentinos. Tomo I-La colonia, Buenos Aires, Martín Biedma e hijo Editores, 1910.


- Fragmento de “El soldado a sus camaradas”, Semanario de Agricultura, Industria y Comercio, Número 199, Tomo 5, Folio 9. 1 de Octubre de 1806.

“De este modo, aprovechandonos de las buenas disposiciones de nuestro Gobierno sabremos acreditar nuestro amor al Rey, á la Nacion, de quien somos hijos, y á la Patria que ahora exigen de nosotros con justicia les satisfagamos en alguna parte los cuidados, atenciones y beneficios que nos han dispensado: probemosles nuestro reconocimiento, y manifestemos que los Españoles Americanos del Rio de la plata son nobles, fieles, valerosos […]

- Jura de la Junta Provisoria, que fue publicada por la Gazeta de Buenos Ayres, el 7 de junio de 1810.
"¿Juráis a Dios nuestro Señor y estos Santos Evangelios, reconocer la Junta Provisional Gubernativa del Río de la Plata, a nombre del señor Don Fernando vii, y para guarda de sus augustos derechos; obedecer sus órdenes y decretos; y no atentar directa ni indirectamente contra su autoridad, propendiendo pública y privadamente a su seguridad y respeto? Todos juraron; y todos morirán, antes que quebranten la sagrada obligación que se han impuesto.”

- Bernardo de Monteagudo: fragmentos de “Patriotismo”, Gaceta de Buenos Aires, 3 de enero de 1811, en Escritos políticos. Recopilados y ordenados por Mariano A. Pelliza, Buenos Aires, La Cultura Argentina - Avenida de Mayo 646, 1916.
“Todos aman su patria, y muy pocos tienen patriotismo: el amor a la patria es un sentimiento natural, el patriotismo es una virtud: aquel procede de la inclinación al suelo donde nacemos, y recibimos las primeras impresiones de la luz, y el patriotismo es un hábito producido por la combinación de muchas virtudes, que derivan de la justicia. Para amar a la patria basta ser hombre, para ser patriota es preciso ser ciudadano, quiero decir, tener las virtudes de tal […]
El que no tenga un verdadero espíritu de filantropía o interés por la causa santa de la humanidad, el que mire su conveniencia personal como la primera ley de sus deberes, el que no sea constante en el trabajo, el que no tenga esa virtuosa ambición de la gloria, dulce recompensa de las almas grandes, no puede ser patriota, y si usurpa este renombre es un sacrílego profanador. […]
¡Oh momento suspirado! Las almas sensibles te desean, y se preparan a sufrir toda privación, todo contraste por tener la gloria de redimir la humanidad oprimida: los patriotas de corazón han jurado no acordarse de sí mismos, ni volver al seno del descanso hasta afianzar en las manos de la patria el cetro de oro, y ver espirar al último tirano, a manos del último de los esclavos, para que no queden en nuestro hemisferio sino hombres libres y justos”.


- Fragmento del manifiesto que Juan José Castelli dirige a los pueblos interiores del Perú, informándoles sobre la situación política del Río de la Plata y del Perú, al igual que lo que acontecía en España, Oruro 3 de abril de 1811.

“Ciudadanos compatriotas, al fin ha llegado la época suspirada en que los injustos opresores de la patria vacilan, tiemblan y se estremecen, sin poder ya reanimar su moribundo despotismo, ni sostener por más tiempo el cetro de bronce que por tantos siglos ha hecho gemir al nuevo mundo…”
En Goldman, Noemí: Historia y Lenguaje. Los discursos de la Revolución de Mayo. Con un apéndice documental de Mariano Moreno Juan José Castelli, Bernardo Monteagudo. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1992. Apéndice documental.

- Fragmento del Estatuto Provisional del Gobierno Superior de las Provincias Unidas del Río de la Plata a nombre del Sr. D. Fernando VII.
“Cambia de aspecto la fortuna, y repentinamente se ve la patria rodeada de grandes y urgentes peligros. Por el Occidente derrotado, o disperso nuestro ejército del Desaguadero: expuestas a la ocupación del enemigo las provincias del alto Perú: interceptadas nuestras relaciones mercantiles; y casi aniquilados los recursos para mantener el sistema. Por el Oriente un ejército extranjero a pretexto de socorrer a los gobernadores españoles que invocaron su auxilio, avanzando sus conquistas sobre una parte, la más preciosa de nuestro territorio: el bloque del río, paralizando nuestro comercio exterior; relajada la disciplina militar: el gobierno débil: desmayado el entusiasmo: el patriotismo perseguido: envueltos los ciudadanos en todos los horrores de una guerra cruel, / y exterminadora; y obligado el Gobierno a sacrificar al imperio de las circunstancias el fruto de las victorias, con que los hijos de la patria en la Banda Oriental han enriquecido la historia de nuestros días.”

“Estatuto Provisional del Gobierno Superior de las Provincias Unidas del Río de la Plata a nombre del Sr. D. Fernando VII”, 22 de noviembre de 1811, en E. Ravignani [comp.], Asambleas Constituyentes Argentinas, T. VI, 2a. parte, Buenos Aires, Instituto de Investigaciones Históricas, Facultad de Filosofía y Letras, 1939, págs. 603 y sigs. En Chiaramonte, José Carlos: Ciudades, provincias, estados: Orígenes de las Nación Argentina [1800-1846]. Buenos Aires, Emecé, 2007, 2º edición. Apéndice Documental.

- Fragmento de Memoria autógrafa, (1829) la autobiografía de Cornelio Saavedra.
“Este fue el origen de mi carrera militar. El inminente peligro de la patria; el riesgo que amenazaba nuestras vidas y propiedades, y la honrosa distinción que habían hecho los hijos de Buenos Aires prefiriéndome a otros muchos paisanos suyos para jefe y comandante, me hicieron entrar en ella.”
En “Memoria Autógrafa”, Museo Histórico Nacional, Memorias y autobiografías, t. I, Buenos Aires, 1910 [Buenos Aires, La Gaceta Mercantil, 1830].

- Juan Bautista Alberdi. “§ xiii. 15. Abnegación de las simpatías que puedan ligarnos a las dos grandes facciones que se han disputado el poderío durante la revolución.”

“Todos los argentinos son unos en nuestro corazón, sean cuales fueren su nacimiento, su color, su condición, su escarapela, su edad, su profesión, su clase. Nosotros no conocemos más que una sola facción, la patria, más que un solo color, el de Mayo, más que una sola época, los treinta años de revolución republicana. Desde la altura de estos supremos datos, nosotros no sabemos qué son unitarios y federales, colorados y celestes, plebeyos y decentes, viejos y jóvenes, porteños y provincianos, año 10 y año 20, año 24 y año 30; divisiones mezquinas que vemos desaparecer como el humo delante de las tres grandes unidades del pueblo, de la bandera y de la historia de los argentinos.
No tenemos más regla para liquidar el valor de los tiempos, de los hombres y de los hechos, que la magnitud de los monumentos que nos han dejado. Es nuestra regla en esto como en todo; a cada época, a cada hombre, a cada suceso, según su capacidad; a cada capacidad, según sus obras.”
En Esteban Echeverría, Dogma socialista y otras páginas políticas, Buenos Aires, Estrada, 1948, págs. 177 y sigs. En Chiaramonte, José Carlos: ob.cit.