En el paraje Villa del Agrio, provincia de Neuquén, donde viven aproximadamente diez familias, se encuentra la escuela N.º 128. Cuando Mirta Lacuadra, directora y docente, conoció la escuela en 2010, le dijeron que iba a cerrar por falta de matrícula. Pero esto no ocurrió. El compromiso de la directora y sus cinco alumnos, todos de nivel primario, logró otorgar a la escuela una función social e integradora para con la comunidad.

En el año 2012, diseñaron el proyecto «Mi Cámara, una lata», que consistió en recolectar latas de gaseosas, latas de arvejas y cajas de cartón para armar una serie de cámaras estenopeicas. Con ellas, luego sacaron fotografías a la escuela, a sus vecinos y al paraje. Por último, revelaron las imágenes capturadas con el método tradicional.

El objetivo era promocionar la fotografía estenopeica como una actividad lúdico expresiva y de adquisición de conocimientos. ¿De qué trata este tipo de fotografía? Es la técnica mediante la cual se obtienen fotografías y negativos sin prácticamente nada de equipo, utilizando una de las cámaras fotográficas más sencillas.

«Este tipo de fotografía es, sin duda, una herramienta artística de bajo costo y un recurso expresivo cuyo campo de exploración es muy amplio», declaró la docente, y agregó: «Intentamos involucrar a la comunidad en una labor de tipo casera, artística, placentera con el fin de lograr aprendizajes y experiencias».

 Alumnos de la escuela Nº 128 armando las cámaras estenopeicas

«La idea surgió cuando me anoté para hacer un curso de fotografía estenopeica. Apenas comencé a cursarlo, me imaginé aplicándolo con los chicos. Fue un buen disparador para integrar todas las áreas», explicó la docente, que también se encarga de administrar un grupo cerrado en Facebook, Maestros Rurales Neuquinos, donde comparte con sus colegas sus experiencias.

Los protagonistas —Kiara y Tiago, de 2.º grado; Santiago, de 4.º grado; Gonzalo, de 5.º grado; Braian, de 7.º grado— junto con la directora viajaron a la provincia de Salta para participar de la Feria Nacional de Educación, Artes, Ciencia y Tecnología 2012, donde obtuvieron el premio especial de Intel. «Los chicos viajaron primera vez en avión y nos volvimos con un premio», contó orgullosa Mirta.


El proyecto integró diversas disciplinas. Los alumnos tuvieron que trabajar contenidos como la descomposición de la luz y el sistema óptico (ciencias naturales), cuerpos geométricos y sistemas de medidas (matemáticas), expresión oral y escrita; composición, descripción, narración; imagen fija y en movimiento (lengua), estudio de fotógrafos del pasado y de la actualidad, países de origen y ubicación en el mapa (ciencias sociales), formación de imágenes: composición artística; los colores; la presencia y ausencia de luz; elaboración de una cámara estenopeica, revelado: positivo y negativo (artísica) y edición de álbumes; armado de tarjetas y afiches explicativos (informática).

Alumnos de la escuela Nº 128 sacando fotografías

Si quieren leer «Mi cámara, una lata» y otras experiencias de interés, los invitamos al Proyecto Experiencias de educ.ar. También pueden publicar ustedes mismos sus experiencias. En la sección ¿Cómo participar? está el formulario para que puedan cargarlas.