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Las series como objetos culturales para aprender

En la ecología mediática de los últimos 20 años, las series emergieron como uno de los fenómenos culturales más interesantes. ¿Qué podemos aprender las y los docentes de los procesos de reinvención que atravesaron las series? ¿Cómo pueden inspirar prácticas educativas diferentes? Estas y otras preguntas plantea la experiencia colectiva de «Clases fuera de serie».


Con letras tipo cómic, dice: «Series» y, alrededor, hay varios círculos trazados a mano, en los que orbita un ojo celeste. Abajo dice: «Prácticas educativas» y, a la derecha, en una TV, «Narrativas».

Cuando pensamos en conceptos claves como arquitecturas de la participación, producciones colectivas, narrativas transmedia, cocreación y diseño de interacciones, por poner solo algunos ejemplos, nos preguntamos qué enseñar y cómo enseñar en una realidad en la que la información y la producción de contenidos aumentan, se modifican y circulan con una velocidad como nunca antes lo hicieron.

El concepto de apropiación y reapropiación en el uso de los medios y las tecnologías siempre es fundamental a la hora de trabajar con las y los estudiantes en educación. Todos los contenidos ideados, pensados y desarrollados para experimentar en clase incluyen en su prototipo la idea de que funcionarán como cajas o kits de herramientas. Las prácticas educativas, en varias ocasiones, se inspiran en las series y en los videojuegos para desplegar habilidades, afinar competencias narrativas, incentivar el pensamiento crítico y diseñar experiencias enriquecidas

Las series son dispositivos narrativos accesibles para navegar la complejidad contemporánea. Y pueden utilizarse en las clases como cualquier otro tipo de herramienta. Es importante propiciar y alentar el uso de las series en educación, considerándolas no solo como un posible recurso didáctico que amplía las posibilidades materiales de las clases, sino también como formas culturales que producen y reproducen sentidos, generando nuevas maneras de interactuar y nuevos modos de ser de la ciudadanía.

Hace poco explicábamos, con varios ejemplos, cómo las tendencias culturales permean las prácticas educativas; aquí nos centramos en las series como objetos culturales del siglo XXI presentes en las clases. 

Contexto: genealogía de las series

Se llamó edad de oro de la televisión estadounidense a la proliferación de los programas originales producidos directamente para formato de TV durante los años de la posguerra, desde 1949 hasta 1960. Estas producciones tenían una duración que variaba de los treinta minutos a una hora y se trataba de híbridos genéricos que tomaban en préstamo estrategias, recursos y formas de la radio, el cine de Hollywood y el teatro de Broadway para crear un nuevo tipo de construcción: el teledrama.

Pasaron décadas, producciones, guionistas, auges y descensos del formato serializado hasta que, en 1990, David Lynch realizó un desconcertante experimento televisivo que se llamó Twin Peaks. Este material inclasificable, que tuvo dos temporadas en la cadena ABC, una película y libros, se convirtió en un dispositivo demoledor de convenciones. Lynch venía del cine y usó la televisión como laboratorio para diseccionar y exponer núcleos temáticos y visuales que nunca se habían tratado en televisión. Director, productor ejecutivo y guionista de la serie, desplegó una mitología que validó a través de una estética y un estilo únicos. Lynch produjo el gran remix de la década de 1990, combinando con inteligencia y mordacidad inusuales los más diversos géneros: terror gótico, soap opera, intriga policial, suspense a lo Hitchcock, melodrama clásico, folletín, clip musical, thriller psicológico, pop y surrealismo.

Actores, actrices y director de la tercera temporada de la serie Twin Peaks. En el centro, sentado y mirando a cámara, está David Lynch.

Las estrategias narrativas desplegadas por Lynch y su coguionista Mark Frost eran tan expansivas, eclécticas y ambiguas como la barroca y compleja red de misterios y pistas que mantenían a la audiencia bajo el efecto de una especie de hipnotismo que no encontraría fin ni explicación racional. La variopinta galería de personajes que poblaban Twin Peaks bien podría haber pertenecido al gabinete del Doctor Caligari

Después de una pausa de más de veinticinco años, la serie regresó en 2017 para una tercera temporada en Showtime. La temporada fue dirigida por Lynch y escrita por Lynch y Frost, y protagonizada por el actor Kyle MacLachlan ―el agente Cooper― junto con otros miembros del reparto original.

La atmósfera enrarecida y el clima de extrañamiento que desprendían todas las escenas fueron, sin duda, las estrellas de la serie mientras que la resolución de los misterios quedó relegada a un papel secundario. Solo alguien como Lynch estaba dispuesto a arriesgarse con semejante jugada. Hoy Twin Peaks es una serie de culto que allanó el camino para la reinvención de la televisión

La narrativa transmediática de Lost

Sin Twin Peaks, seguramente, no hubiese existido una serie como Lost, que en 2004 inició otro gran experimento. Tanto la crítica como el público coinciden en que Lost representa una de las experiencias pioneras en narrativa transmediática más ricas y complejas. El fenómeno que eclosionó a partir de la caída del vuelo Oceanic 615 en una isla perdida del Pacífico dio lugar a una mitología expansiva de cuya proliferación constante fuimos, a su vez, responsables las espectadoras y los espectadores de diferentes partes del mundo.

La arquitectura de la anticipación, la convergencia mediática y el cruce de plataformas en Lost permitieron que el universo de la serie se desarrollara y creciera paralelamente en diversos formatos y medios. Desde el show televisivo y los juegos de realidad alternativa o Alternate Reality Games (ARG) hasta los mobisodios para celulares y webisodios para internet, cada pieza aportaba material complementario al relato en expansión.

Lost logró filtrarse en las vidas de sus seguidores de la manera más poderosa hasta ese momento: con un involucramiento y compromiso del público sin precedentes. Al igual que en la isla, en la vida de los fanes sucedía de todo. Nada era impensable, desde tatuarse los números  4 8 15 16 23 42 en los párpados, participar en juegos presenciales con 12 equipos y misiones casi imposibles bautizados como competencia Lostkhana en el parque madrileño de El Retiro, enlistarse como voluntarios para trabajar en la iniciativa Dharma, editar tráileres, promos y spoilers apócrifos para replicarlos viralmente en cuanta red se pudiera, ser estudiante de la Universidad de Lost y ver un mismo episodio cinco veces para captar detalles ocultos, hasta ahorrar dinero para comprar ―en la gran subasta Lost del año 2010― las vírgenes de porcelana que Charlie escondió bajo tierra o una de las furgonetas setenteras de Dharma.

Actores y actrices de la primera temporada de la serie Lost. Están de pie en una playa rodeados por los restos de un avión accidentado.

Más que ninguna otra propuesta, Lost involucró al público como una pieza fundamental del engranaje, invitando a los fanes a tomar un papel activo en la producción y devenir del universo lostiano. J. J. Abrams, Jeffrey Liebre, Damon Lindelof y Carlton Cuse, creadores y guionistas de la serie, lograron que los fanes se apropiaran de una u otra forma del imaginario desplegado en la isla y lo convirtieran en una máquina de producción amplificada.

En series como Twin Peaks y Lost no importaba tanto la resolución de los misterios (¿qué sucedió con Laura Palmer? o ¿de dónde venía el humo negro?), sino el desarrollo narrativo y el despliegue de las historias en las diversas dimensiones temporales. El arco de la narración era atravesado por hilos temporales con tramas en el pasado, el presente, el futuro y en tiempos paralelos. 

Podríamos seguir enumerando series que marcaron un antes y un después en la historia de los medios, pero lo importante es recuperar o descubrir aquellas que involucran trabajos de escritura y diseño realmente interesantes para analizar.

Un libro colectivo, una experiencia enriquecida

Clases fuera de serie es un libro colectivo que surgió de una experiencia desarrollada en pleno contexto de la pandemia. Se trata de un texto coral para inspirar prácticas de enseñanzas sobre la base de las series de televisión. Los análisis que componen el libro fueron construidos por 67 especialistas en tecnología educativa. El proyecto fue coordinado por Mariana Maggio y editado por María Laura Costilla, en el marco del seminario «Narrativas de la ficción televisiva, las propuestas inmersivas y las prácticas de la enseñanza rediseñadas» de la Maestría en Tecnología Educativa de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Portada del libro «Clases fuera de serie».

En el capítulo 1 del libro, que se titula «Aprender de las series», Maggio, doctora en educación y directora de la maestría en Tecnología Educativa de la UBA, se pregunta (nos pregunta):

«¿Cómo hacer para que todas nuestras clases sean fuera de serie? Propuestas únicas, originales, creativas e inolvidables, con fuerza para transformarnos y para cambiar la realidad. ¿Cómo lograr que nuestras y nuestros estudiantes deseen estar en ellas y entregarse al placer del aprendizaje y la pasión de la construcción de conocimiento más que a ninguna otra cosa? Digo esto con plena conciencia del atractivo que tienen  otras experiencias que conviven con las clases y en esta realidad pandémica lo hacen incluso en la misma pantalla: la clase o los videos de TikTok, la clase o los gamers de YouTube, la clase o el recital en Twitch, la clase o jugar en Fortnite. A veces parece que perdemos la dimensión de todo aquello a lo que las y los jóvenes tienen que renunciar para estar en clase. Seguimos creyendo que con la obligación alcanza, pero ya no». (Maggio, 2021, p. 9).

La investigadora y autora de varios libros sobre educación explica:

«Recogiendo la inspiración de las series de televisión como objetos culturales podemos inventar un relato excepcional, que invite a que nuestras y nuestros estudiantes sueñen e inventen juntos y que los haga sentirse actrices y actores de transformaciones posibles. Para ello no se requiere de una gran inversión o de tecnologías tremendamente sofisticadas, pero sí de un diseño pedagógico y didáctico que cambie un modo de hacer instalado». (Maggio, 2021, p. 20).

En letras grandes, dice: «los cambios pedagógicos llevan tiempo, las formas culturales no nos esperan». En un recuadro, está hablando Mariana Maggio con lentes puestos.

Mariana Maggio durante la presentación del libro Clases fuera de serie.

Refiriéndose al contexto en el cual nació y creció la propuesta colectiva, la docente dice:

«Esta, como cualquiera de nuestras propuestas, tenía que estar encarnada en el tiempo presente de esta crisis de alcance global. Eso implicaba buscar y encontrar un camino posible para que deseáramos estar ahí y seguir aprendiendo. Y el camino que encontramos vino siendo consistente con lo que las series de televisión nos habían enseñado a la hora de crear propuestas didácticas». (Maggio, 2021, p. 21).

Hacia el final del capítulo 1, Maggio describe parte del backstage de la cocina del libro: 

«Armamos listas y grillas de series que conjugaban criterios interesantes a partir de lecturas y entrevistas con especialistas. Esta actividad nos fue llevando a seleccionar y definir unas veinte candidatas interesantísimas para el análisis. A partir de las preferencias fuimos constituyendo grupos de maestrandos que se dedicaron a la inmersión en una serie en particular —en una colección que terminó siendo de diez casos— para analizarla en su fuerza narrativa y, especialmente, en lo que podríamos aprender de ellas a la hora de enseñar. No eran series cuyo contenido tuviese a priori valor para la enseñanza de ciertos temas curriculares ni el sentido que se suele dar al uso del cine o las series en la educación, aunque en varios de los casos descubrimos que resultaron tenerlo. Nuestra búsqueda principal era aprender de las formas narrativas alteradas porque necesitábamos ejemplos para generar relatos y recorridos diferentes y atrapantes en nuestras clases». (Maggio, 2021, p. 21, 22).

El trabajo de cocreación que dio como resultado el libro Clases fuera de serie es una gran inspiración a la hora de pensar y diseñar propuestas educativas innovadoras. Recomendamos leer el texto completo y disfrutarlo. El libro está disponible para su descarga gratuita. 📚

Descargar Clases fuera de serie (PDF │ 4.9 MB)

Video de la presentación del libro Clases fuera de serie:

Bonus track

Para cerrar esta nota «a pura serie», compartimos otro libro de descarga gratuita: Lostología. Estrategias para entrar y salir de la isla, un volumen colectivo sobre la serie Lost compilado por Alejandro Piscitelli, Carina Maguregui y Carlos A. Scolari, en el cual participaron autores y autoras de la Argentina y España.

Portada del libro «Lostología. Estrategias para entrar y salir de la isla».

Más allá de los diferentes enfoques teóricos y miradas metodológicas sobre Lost, este grupo comparte una enorme pasión por la serie de J. J. Abrams y D. Lindelof. El libro, publicado en 2010 por la editorial argentina Cinema, cubre un amplio espectro de temáticas, desde la complejidad narrativa de Lost hasta sus expansiones transmedia o la presencia de la ciencia dentro de la serie:

  • Prólogo (Carina Maguregui, Alejandro Piscitelli y Carlos A. Scolari).
  • Capítulo 1Lost: un viaje al centro de la complejidad y la indeterminación, que no está en ninguna parte (Alejandro Piscitelli).
  • Capítulo 2Lost =E=MC²: tiempo y espacio como relatividad absoluta (Manel Jiménez y Anna Petrus).
  • Capítulo 3. Narrativa transmedia, estrategias cross-media e hipertelevisión (Carlos A. Scolari).
  • Capítulo 4. Cruce de plataformas, arquitectura de la anticipación y régimen de identificaciones en Lost (Carina Maguregui).
  • Capítulo 5. La ciencia en Lost: ¿promesa de explicación o una pieza más del juego? (Federico Kukso).
  • Capítulo 6. La institucionalización de los spoilers (Federico Kukso).

El libro se puede consultar en línea y descargar en forma gratuita:

Descargar Lostología. Estrategias para entrar y salir de la isla (PDF │ 7.5 MB)

Referencias

Maggio, M. (Coord.). (2021). Clases fuera de serie. Javier Mariano Areco.

Scolari, C., Piscitelli, A. y Maguregui, C. (Comps.). (2010). Lostología. Estrategias para entrar y salir de la isla. Editorial Cinema.

Ficha

Publicado: 15 de octubre de 2021

Última modificación: 26 de octubre de 2021

Audiencia

General

Área / disciplina

Artes Audiovisuales

Comunicación

Cultura y Sociedad

Tecnología Educativa

Nivel

Secundario

Ciclo Básico

Ciclo Orientado

Superior

Categoría

Artículos

Modalidad

Todas

Formato

Texto

Etiquetas

series educativas

escritura colectiva

prácticas pedagógicas

tecnología educativa

Autor/es

Carina Maguregui

Otros contribuyentes

Educ.ar

Licencia

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