Animales expulsados de sus hábitats y cría industrial: los pobres murciélagos y cerdos

¿Cuál es la relación entre los animales salvajes —por ejemplo, el murciélago y el pangolín— y los animales criados a nivel industrial como los cerdos y las aves? ¿Por qué los cerdos y las aves son tan susceptibles al contagio de diversos virus?

Cuando arrasamos, incendiamos y destruimos selvas, bosques, humedales y otros tipos de ambientes naturales, con la intención de extender cada vez más la frontera agropecuaria o para seguir urbanizando, los animales que logran huir llegan a lugares donde nunca habían estado. Escapan de los incendios y de la deforestación, desplazándose largas distancias.

Así, los animales entran en contacto con animales de cría, con animales domésticos y con animales humanos (nosotros). Es el caso de los murciélagos y los pangolines, que parecen ser los posibles huéspedes intermedios del nuevo coronavirus.

Estudios recientes han encontrado una relación entre la pérdida de biodiversidad y un aumento en la transmisión de enfermedades.

 Un pangolín agarrado a los barrotes de la jaula donde está encerrado.

Foto: Pangolín de Wahyudi (AFP)

Además de la destrucción de ambientes, que obliga a los animales sobrevivientes a buscar un espacio donde vivir —más cerca de las zonas rurales y de las ciudades— se suma el gravísimo problema del hacinamiento en el que se encuentran los animales de cría. 

Los cerdos y los pollos —al igual que los animales salvajes traficados en los grandes mercados— se encuentran encerrados en condiciones de inmovilidad forzada. Son millones y millones de animales de cría en el mundo entero. Este modelo de producción industrial de alimentos propicia la aparición de diversas cepas de virus, bacterias y microorganismos que pueden generar enfermedades.

En una entrevista reciente, titulada «No le echen la culpa al murciélago», Silvia Ribeiro, directora para América Latina del Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración, que monitorea el impacto de las tecnologías emergentes y las estrategias corporativas sobre la biodiversidad, la agricultura y los derechos humanos, explicó:

«Todos los virus infecciosos de las últimas décadas están muy relacionados a la cría industrial de animales, lo dijo ya el biólogo Rob Wallace. Nosotros —del grupo ETC y de GRAIN—, ya habíamos visto con el surgimiento de la gripe aviar en Asia, y de la gripe porcina (que luego le pusieron A H1N1 para que sea un nombre más aséptico), también del SARS, que está relacionado a la gripe aviar, que son virus que surgen en una situación en donde hay una especie de fábrica de replicación y mutación de virus que es la cría industrial de animales».

Ribeiro, que también es consultora del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, agregó que los animales de cría industrial,

«son sometidos a aplicaciones regulares de pesticidas para eliminar otra serie de cosas que hay dentro del propio criadero. También hay venenos en los alimentos que comen, porque en general es maíz transgénico lo que se les da. Todo está muy relacionado con el negocio de venta de transgénicos para forraje. Les dan una gran cantidad de antibióticos y antivirales, lo que va creando resistencias cada vez más fuertes».

Cerdos encerrados en jaulas que tienen el ancho de su cuerpo.

Imagen: Farm Sanctuary

«La Organización Mundial de la Salud llamó a las industrias de cría de animales, sobre todo de pollos, cerdos, pero también a la piscícola y la de pavos, a que dejaran de aplicar tantos antibióticos, porque entre el 70 y el 80 % de los antibióticos en el mundo se usan en la cría industrial de animales. Como son animales que tienen un sistema inmunológico deprimido, están expuestos todo el tiempo a enfermedades, y además también les dan antivirales. Les suministran antibióticos, no tanto para prevenir enfermedades, sino para que engorden más rápido», señala la investigadora uruguaya, residente en México.

«Se tendría que poner en discusión el sistema alimentario agroindustrial, desde la forma de cultivo, hasta la forma de procesamiento. Todo este círculo vicioso que no se está considerando hace que se esté preparando otra pandemia», advierte Ribeiro.

La pandemia nos muestra, entre tantas otras cosas importantes, que el tráfico de fauna y la producción industrial de animales son prácticas o actividades humanas de muy alto riesgo para la salud y la vida de todos los seres vivos en este planeta.

Videoentrevista con Silvia Ribeiro en Cruce de Palabras teleSUR, donde profundiza estos temas.

Para seguir navegando

Les proponemos ver una miniserie breve sobre tráfico de fauna, acompañada por notas, testimonios, investigaciones y actividades en el especial sobre  Virus, animales y ambiente.

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Publicado: 03 de septiembre de 2020
Última modificación: 22 de octubre de 2020

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