15082011Gustavo Herrera cuenta que antes de la llegada de las netbooks del Programa Conectar Igualdad su escuela tenía como proyecto incorporar salas de informática. Esto implicaba años de gestión de subsidios para la compra de las máquinas, y no se imaginaban como una situación posible tener a toda la escuela trabajando con las computadoras. Y de una día para otro, ahora los chicos conviven con la tecnología dentro y fuera del horario escolar: pueden trabajar en su casa y "tener la tecnología incorporada a la vida diaria, y no solo limitada al tiempo escolar", explica Gustavo.

Este testimonio forma parte de una serie de entrevistas a docentes que constituirán un banco de experiencias valiosas para las escuelas que, a nivel nacional, serán beneficiadas por el Programa Conectar Igualdad.

De esta manera otros docentes, directivos, alumnos, padres y toda la comunidad educativa podrán conocer –a partir de casos concretos– las actividades que pueden realizarse con el modelo 1:1 (un alumno, una computadora), y pensar nuevas formas de utilizar las netbooks en sus clases.