Antonio Berni nació en Rosario, el 14 de mayo de 1905. Después de su primera formación artística en su ciudad natal, aprovechó una serie de becas para continuar su aprendizaje en Europa. Regresó a la Argentina en la década de 1930, época en que descubrió y fue influido por el surrealismo y el muralismo mexicano.

Luego, su interés por la realidad del país le hizo replantear su rumbo en la pintura: se alejó de la dimensión fantástica y se acercó a una pintura más realista, vinculada a una defensa de las clases sociales más desposeídas. Junto con Juan Carlos Castagnino, Enrique Policastro y Carlos Giambaggi fundó el Nuevo Realismo, y colaboró con David Alfaro Siqueiros, el gran muralista mexicano, en un mural en la casa de Natalio Botana.

Berni experimentó con diferentes técnicas, soportes, materiales, creó los xilo-collages-relieves. Es tan potente el influjo de Berni que hasta es posible entender el origen del arte contemporáneo local a través de Juanito Laguna y Ramona Montiel.

Sus obras abrevaron en todos los estilos artísticos, a lo largo de toda su vida, y en todos fue reconocido por su excelencia y singularidad.

Desocupados (1934).
Desocupados (1934).

«Después de los años cincuenta, la expresividad de Berni se libera del ideal armónico, pierde rigor formal y adquiere vitalidad en composiciones de pinceladas rápidas y vibrantes (…)[;] alrededor de los años sesenta (…) [se] acerca a las innovaciones del informalismo y a los artistas del pop art del Instituto Di Tella. Renueva el grabado con la incorporación del collage en las inolvidables series de "Juanito Laguna" y "Ramona Montiel", y en 1962 gana el Primer Premio de Grabado en la Bienal de Venecia”», comenta la especialista Gabriela Metz.

Ramona y Juanito Laguna constituyen dos personajes paradigmáticos de su obra, que expresan su preocupación por los excluidos y los marginales del sistema.

Berni murió en la ciudad de Buenos Aires, el 13 de octubre de 1981. Una de sus obras más conocidas —fechada en 1961—, lleva por título Pesadilla de los injustos o La conspiración del mundo de Juanito Laguna trastorna el sueño de los injustos. Su obra y su modo de concebir un arte no disociado del compromiso social lo convierten en un símbolo de la búsqueda trascendental de un mundo más justo, solidario y equitativo.

Manifestación
Manifestación (1934).

Berni por Berni

«Yo soy antes que nada pintor, aunque a veces mis figuras o personajes salgan de los cuadros convirtiéndose en objetos. Puedo obtener un marrón con pintura al óleo sobre una superficie plana, pero también encontrar el equivalente de ese color en un pedazo de lata herrumbrada, y trato ese pedazo de lata moldeándolo o recortándolo como dibujante, habiéndolo elegido como colorista... también el collage, por supuesto, lo utilizo como pintor, lo uso, lo aplico como medio de expresión, como los colores, el collage que utilizo para Juanito Laguna no es el mismo que el de Ramona. Yo elijo los elementos que corresponden a la personalidad, a la sensibilidad de mi personaje, al medio que pertenece, y con ellos trato de darle vida. Descubrí que en los baldíos, en las calles pobres, estaba diseminado, como un decorado patético, todo el material que componía ese mundo. Allí estaban aquellos pedazos de lata herrumbrada, cajones de madera rotos, escobas viejas, chapas alquitranadas... Antes de elegir esos materiales, los sentí, testimonios mudos y aparentemente sin importancia de una terrible realidad. Incorporándolos a las telas, conseguí darle a mi pintura el realismo incisivo que yo me proponía dar, que necesitaba expresar».
(...)
«…a Juanito Laguna lo veo y lo siento como arquetipo que es; arquetipo de una realidad argentina y latinoamericana […]. Juanito Laguna no pide limosna, reclama justicia; en consecuencia pone a la gente ante esa disyuntiva; los cretinos compadecerán y harán beneficencia con los Juanitos Laguna; los hombres y mujeres de bien les harán justicia. De eso se trata. […]. Los Juanitos Laguna han enriquecido a mucha gente y también a mí; pero yo no los he explotado, yo estoy reivindicándolos. ¿Quiénes han hecho a la Argentina, eh? La masa trabajadora, todo ese pueblo que ha puesto el hombro para hacer un país, con su sacrificio y su trabajo; lo han hecho los Juanitos Laguna que, apenas sus fuerzas se lo permiten, van a trabajar a las fábricas, al campo, donde sea». (Antonio Berni, escritos y papeles privados).

Galería de obras de Antonio Berni

Una vida apasionada

La serie Huellas, arte argentino recoge los aspectos más importantes de los artistas argentinos fundamentales. A través de un breve relato y recorrido biográfico, se trata no solo de informar sobre la vida y obra de cada artista, sino de reflejar su espíritu y rescatar el mensaje de su obra. Compartimos el capítulo dedicado a Antonio Berni.

Testimonio de Antonio Berni: la historia de Juanito Laguna (MALBA)

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Murales: manos a la obra

Murales interactivos: para conocer las características de esta técnica de las artes plásticas y sumergirse en la aventura de crear murales propios.

Los monstruos del arte

Todas las obras de Antonio Berni son interesantes por diferentes motivos, pero seguramente los monstruos resultan más fascinantes a la hora de crear. ¿Quién no ha soñado alguna vez con seres extraños? ...Y Berni lo sabía. Muchos otros artistas también trabajaron con monstruos y todas las culturas tienen monstruos en sus leyendas y mitos.

Gárgolas, sirenas, centauros. la antigua mitología griega está llena de seres extraños llamados monstruos. Entre los monstruos griegos, hay muchos cuya extrañeza consiste en que combinan una parte animal con una humana: las sirenas (mujer y pez), los centauros (hombre y caballo), Cerbero (perro y serpiente), Equidna (mujer y serpiente), Escila (mujer y dragón), la Esfinge (rostro de mujer; pecho, patas y cola de león, alas de ave de rapiña), los grifos (águila y león), el Minotauro (hombre y toro), las arpías (mujer y ave) y la Quimera (cabeza de león, busto de cabra y cola de serpiente), entre muchos otros.

La propuesta es que se conviertan en artistas y creen sus propios monstruos. Aquellos con los que sueñan o con los que nunca querrían soñar.

  1. Dibujar, pintar o construir monstruos propios con lápices, fibrones, acuarelas, témperas y materiales descartables. 
  2. En la computadora también es posible jugar con las imágenes. Pueden tomar una fotografía de una persona y, por ejemplo, cambiarle el tipo y color de pelo, quitarle los ojos, ponerle otra boca, etc. Las posibilidades son infinitas. Les proponemos crear un monstruo en la pantalla de la computadora a partir de un retrato digital y con un programa graficador.

Algunos de los monstruos creados por Antonio Berni
Algunos de los monstruos creados por Antonio Berni

Juegos

Un rincón donde las pinturas se arman y se desarman, los personajes aparecen y desaparecen. Memotest, retratos interactivos, rompecabezas de pinturas. Para interactuar con la obra de Antonio Berni. Hacé clic en los botones azules para acceder.