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Arte, Química y TIC, una tríada creativa

¿Dar Química en una escuela con orientación en Artes? Para que sus alumnos se interesaran en la materia, la docente Irina Busowsky les propuso crear una tabla periódica de los elementos con herramientas digitales, combinando conocimientos de arte y música con los propios de la disciplina. Así nació Proyecto ARTómico, que contó con la ayuda de docentes de otras asignaturas. 


Muchas veces, las ciencias y las artes parecen ser mundos demasiado distintos como para funcionar juntos. Sin embargo, cuando Irina Valeria Busowsky tomó una suplencia en el Centro Polivalente de Artes de Ushuaia, a principios de 2013, se propuso encontrar la manera de conseguir que sus alumnos de segundo año del Polimodal sintieran la misma pasión y curiosidad por la química que por las artes. Esto derivó en un proyecto en el que crearon una tabla periódica de los elementos que presenta la información en forma de imágenes, música y letras. Así, con recursos digitales, creatividad e ingenio, sus estudiantes crearon el sitio ARTómico, nombre que le dieron al proyecto, donde se aloja la tabla interactiva.

Tabla periódica

Un proceso interdisciplinario

El interés de los chicos y chicas por las nuevas tecnologías jugó a favor de la docente y se convirtió en el factor que atravesó tanto las materias científicas como las vinculadas con al conocimiento estético. Con entusiasmo, recurrieron a la docente Ana Gualla, a cargo de la materia Lenguajes, imagen y contextos, quien se sumó para ayudarlos a manejar diversos programas útiles para concretar el proyecto.

En el desarrollo de esta idea, primero los chicos reunieron fotografías que habían tomado en una excursión al Tren del Fin del Mundo, cuyo objetivo había sido buscar inspiración y obtener imágenes para los murales. Asimismo, pudieron reconocer en su lugar de origen los elementos sobre los que ellos habían estado leyendo en la clase de Química.

artomico

Después, aprendieron a editar e intervenir las imágenes con el programa Gimp, además de crear otras nuevas, junto con la docente de la materia Cultura y Estética Contemporánea, Cecilia De Souza, quien los asesoró en el diseño de las producciones artísticas. También grabaron canciones que funcionan a modo de descripción de elementos químicos, con el software Audacity. Tanto Gimp como Audacity están basados en software libre, cuyo aprovechamiento fue otro de los ejes del proyecto propuesto por Busowsky.

«Para el docente, es una pesadilla tratar de incorporar las TIC. La ignorancia propia, el miedo a que los alumnos sepan más que uno, que falten computadoras o enchufes, que no haya luz, que nada funcione como estaba planeado. Pero es un proceso y aunque la palabra inicial del proyecto podría ser miedo, con el tiempo el aprendizaje resulta más activo y flexible, promoviendo la creatividad, la innovación y la valoración de los propios alumnos (quienes se sintieron orgullosos de poder enseñarle a su profesora cómo grabar una canción)», afirmó la docente coordinadora.

Una vez finalizadas las grabaciones y definidas las imágenes, el equipo de estudiantes y docentes creó un blog para alojar la tabla periódica interactiva. No obstante, Busowsky afirma que no alcanza con crear un blog para que accedan las personas accedan que conocen la iniciativa porque la mayoría de las escuelas de la provincia de Tierra del Fuego no tienen internet:

«Si pudiéramos plasmar nuestro proyecto en un libro interactivo, o se pudiera incluir este dispositivo como recurso para la enseñanza de la química en todas las computadoras de los alumnos de Latinoamérica, nuestra tabla periódica sería realmente accesible para cada estudiante o docente de escuela media. El impacto sería inmediato y real», subrayó.

Según la docente, algunos de los logros de los alumnos fueron: identificar y valorar los beneficios de la ciencia en general, de la química y en particular de la vida cotidiana, reconocer la importancia de la química a través de la historia, analizar e interpretar correctamente la tabla periódica y la ubicación estratégica de cada uno de los elementos químicos en ella, aprender a trabajar colaborativamente, y utilizar las TIC de un modo creativo e innovador.

Por otra parte, para los docentes, el trabajo significó una experiencia didáctica en la que lograron enseñar un tema complicado de una manera divertida, se enfocaron en los modos de aprender de cada alumno atendiendo los intereses y tiempos de aprendizaje de cada uno, se despojaron de prejuicios sobre el uso de las nuevas tecnologías.

Este proyecto representó al país en el Foro Global de Educación organizado por la compañía Microsoft, que tuvo lugar del 11 al 14 de marzo de 2014 en Barcelona. Si bien ARTómico no obtuvo el primer premio, Irina Busowsky resultó ganadora del Learn-a-thon, por la categoría igualdad de género con «La nueva Toy Story, al infinito y más allá», una actividad realizada junto con docentes de Indonesia, Canadá, Eslovaquia, Francia y Kenia, que proponía que los alumnos de los seis países trabajaran en el diseño de juguetes no sexistas, para acabar con los estereotipos desde la infancia.

Ficha

Publicado: 21 de abril de 2014

Última modificación: 06 de octubre de 2017

Audiencia

Docentes

Estudiantes

Área / disciplina

Nivel

Secundario

Categoría

Artículos

Modalidad

Todas

Formato

Texto

Etiquetas

proyecto colaborativo escolar

química

arte

recurso educativo multimedia

material educativo

Autor/es

Lucas Delgado

Licencia

Creative Commons: Atribución – No Comercial – Compartir Igual (by-nc-sa)


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