Educ.ar tuvo la oportunidad de conocer más sobre el trabajo de Irina Busowsky, la docente que llevó adelante, junto con sus alumnos y colegas, el proyecto ARTómico. Además, de viajar a Barcelona para presentar la tabla periódica interactiva y musical, Busowsky fue galardonada por un trabajo grupal en el que participó junto a otros colegas de distintas partes del mundo.

En relación con ARTómico, la docente comentó a educ.ar que los alumnos utilizaron programas y aplicaciones de software libre para grabar y editar las canciones, recopilar la información necesaria y editar sus fotografías. Está convencida de que en la diversidad reside la riqueza del aprendizaje.

«El proyecto se basa tanto en tecnologías de Microsoft como en tecnologías de software libre. La premiación y reconocimiento de Microsoft es una muestra de su mirada en la interoperabilidad de diferentes plataformas que en mi caso puse a dialogar en forma complementaria. Fue mi decisión como docente utilizar también software libre ya que creo que la utilización de este tipo software trasmite a los alumnos diversos valores que también son importantes de enseñar más allá de cuál sea nuestra materia específica», subrayó Busowsky.

 

—Cada una de las canciones tiene una impronta particular para describir el contenido de cada elemento de la tabla periódica. ¿Cómo fue el proceso de composición y cómo se articuló con los contenidos de las demás materias participantes del proyecto?

—A veces como docentes no hacemos algo tan sencillo como preguntarnos qué es lo que les interesa a nuestros alumnos y alumnas. A partir de una versión sin conexión de Wikipedia que fue instalada en el servidor del colegio, los alumnos que tenían asignados determinados elementos químicos al azar debían investigar diferentes aspectos de cada uno de esos elementos: usos, peligrosidad, vida media, descubridores, etc., y fueron ellos quienes tuvieron la libertad de seleccionar qué información, bajo la supervisión del docente, les resultaba interesante. Eso permitió que se apropiaran del conocimiento y del trabajo que estaban realizando. Una vez que la información fue seleccionada, la composición de letras para las canciones y el diseño de murales necesitó el apoyo de espacios como Cultura y Comunicación, y Música ya que era necesario trabajar junto a otros docentes para lograr potenciar cada uno de los aspectos del proyecto.

Respecto de las expectativas de expansión del proyecto, Busowsky afirmó que la idea principal es que en cada aula, argentina o del mundo, profesores y profesoras de Química puedan realizar su propio «Proyecto ARTómico», enseñando a través de la música y del arte una materia como Química que, según su perspectiva, tiene mala fama.

«Sería interesante poder trabajar con este proyecto con estudiantes con capacidades diferentes que, al día de hoy, no encuentran accesible una tabla periódica que fue diseñada hace 200 años. Nunca podrán existir proyectos iguales ya en cada uno de los proyectos finalizados se verá representada la creatividad de los docentes y sus alumnos. Además, tiene un potencial interesante que permite articular la química no solo con la música y las artes, sino que, según como se encare el proyecto, se podrían realizar articulaciones con historia, geografía, biología, etcétera», señaló.

En 2014, la docente ya comenzó a trabajar con nuevos alumnos y afirma que no es solo un respiro para ellos aprender la tabla periódica de una manera divertida, sino que también lo es para los docentes «que hace años enseñamos lo mismo, poder trabajar con la creatividad de los estudiantes nos hace crecer y seguir aprendiendo día a día».

—¿Cómo han vivido como equipo el llegar a la instancia internacional del certamen de Docentes Innovadores de Microsoft?

—A veces uno como docente se espera un poco más de apoyo del equipo directivo de su escuela, pero nadie dice que innovar es fácil, así que una vez que nos enteramos junto a mis alumnos de que el proyecto iba a ser presentado en el Foro Mundial de Docentes Innovadores en Barcelona, comenzó un largo camino para mejorarlo y darle un marco teórico sólido. La experiencia en el Foro Mundial fue increíble, fue como abrir la cabeza y que un mar de ideas saliera al exterior, fue sentir que uno no está tan solo y fue emocionante ver que en todas partes del mundo existen docentes que piensan que con un poquito de esfuerzo se puede mejorar la educación de nuestros estudiantes.

Fecha: 21 de abril de 2014.