El cantante uruguayo Jorge Drexler ha creado una aplicación para dispositivos móviles que ofrece al usuario una experiencia musical radicalmente innovadora. La creación, llamada «n», ofrece al público distintas maneras de intervenir directamente en el desarrollo de una canción, a través de la selección de la letra, los instrumentos y las voces invitadas.

El proyecto pretende que cada usuario componga su propia canción como un rompecabezas, combinando las piezas musicales a su gusto y voluntad.

La aplicación, llamada «n» por el número incalculable de formas de composición, tiene una matriz, donde el usuario puede comprar, descargarse y acceder a diferentes canciones interactivas, notas explicativas y noticias del artista.


Cómo funciona

Al abrir la app el usuario puede combinar la letra de la canción mientras la escucha, seleccionando a tiempo real los versos y estribillos que canta Drexler. La canción nunca es la misma y se podrían obtener millones de versiones diferentes, lo que hace improbable su repetición.

El tema Habitación 316 invita al usuario a construir y deconstruir la historia de dos personas que se acercan o se alejan, se unen o se separan, entran o no en contacto mientras se van descubriendo. Cada vez que la canción comienza, se produce una nueva combinación espontánea del texto.

Durante todo el proceso existe la posibilidad de ir cambiando la base musical entre dos opciones: acústica y multi-instrumental, dándole a un solo botón mientras suena la canción, con lo que el usuario creará su propio remix.

Al tocar el botón de pausa, el usuario podrá ver escrita la letra de la canción que él mismo ha ido ordenando: lo que ya ha combinado y lo que aún le queda por combinar, para poder organizarse y planificarse mejor. Al finalizar cada canción el usuario podrá volver a reproducir la canción (con los ajustes que hubiera hecho anteriormente) o generar un archivo de audio de la canción para guardarlo en sus listas o compartirlo por redes sociales. Esta característica tiene que ser desbloqueada mediante un pago in-app.


Demostración hecha por el propio Drexler

La segunda canción, Madera de deriva, es otra experiencia totalmente diferente, ya que cada canción tiene una interfaz propia. Esta vez, en vez de un círculo concéntrico como en la primera, tendremos un arco dividido en varias secciones, como si del patio de una orquesta se tratara. Cada sección es un instrumento o grupo de instrumentos que iremos desbloqueando a medida que, como el título, «vayamos a la deriva», viajemos a otros lugares. Para lograr esto, han realizado una cuadrícula por todo el planeta de segmentos de 500 metros y, gracias al GPS de nuestro dispositivo, en cada sector podremos ir consiguiendo un instrumento nuevo. Según los vayamos teniendo, podremos combinarlos con la voz de Drexler (la letra no la podremos cambiar en este caso), como si fuéramos el director de la orquesta.

Por último, n3 o Décima a la décima trae también sus propias novedades. Con una interfaz en forma de triángulo formado, a su vez, por otros 10 triángulos, se puede ir componiendo la canción añadiendo, en este caso, 10 cantantes diferentes, además de cambiar los versos. La inspiración les ha venido de la décima espinela, composición poética que únicamente existe en lengua castellana. Esta última canción no tiene fecha de salida porque aún es un prototipo y no está acabada.

¿Una nueva era?

Realmente para el usuario no deja de ser un divertimento muy ingenioso, pero este software creado por Wake app podría ser el principio de una nueva era en la forma que tenemos de escuchar música. Como el responsable de esta empresa afirmó en la presentación, ya no hay oyentes, las nuevas generaciones son ya usuarios y hay que darles no canciones, sino aplicaciones para que puedan interactuar con ellas. Drexler mismo afirmó que hoy por hoy todo el mundo quiere decir o crear algo, comunicarlo a los demás, y estas «aplicanciones» le dan esa oportunidad.