27122006—Como rectora de nivel medio de la escuela William Morris, de La Boca, que atiende a población de bajos recursos y donde se estimula que los chicos sigan estudios universitarios ¿podría contarnos acerca de la propuesta institucional y los proyectos concretos que llevan a cabo para estimular esta inserción?

—Es una escuela media perteneciente a la Iglesia Metodista, y atendemos a una población de clase media / media-baja. El plan de estudios es un Bachillerato con Orientación en Gestión de las Organizaciones; es decir que abarca un área de formación general. Podemos encontrar las materias propias de un bachillerato, entre ellas informática, y que procuran ofrecer una sólida formación básica que les ayude a manejarse en estos tiempos de cambios científicos y tecnológicos vertiginosos. E incluye un área de formación especializada, en la que incorporamos materias que proponen el estudio de conceptos básicos de economía y del fenómeno organizacional, así como el de la administración, a partir del análisis de situaciones concretas. Se aborda el marco jurídico propio de las organizaciones y el estudio de los sistemas de información como instrumento para la toma de decisiones. Se trabaja en aquellos campos del conocimiento relacionados con los procesos económicos y organizacionales, sin descuidar las áreas humanísticas.

Una de las preocupaciones centrales de nuestra escuela es estimular a nuestros estudiantes para la realización de estudios superiores. Para ello, desde las distintas áreas diseñamos proyectos interdisciplinarios a través de los cuales proponemos a los estudiantes el planteo de problemas o situaciones que les permitan poner en juego los conocimientos de las distintas disciplinas. En el ciclo superior, por ejemplo, cada año vamos trabajando sobre distintas organizaciones: un año propusimos armar una agencia de viajes, otro una organización no gubernamental, este año armamos una editorial. La idea es que ellos investiguen, elaboren un plan de acción, se organicen y gestionen las distintas áreas que requieren esas organizaciones y lleguen a la elaboración de productos propios de esas organizaciones: publicaciones, paquetes turísticos, materiales de promoción, etcétera.

En otra línea generamos actividades propias del vínculo con las universidades, además de charlas de orientación vocacional, talleres o visitas, o implementamos otros proyectos. Por ejemplo el año pasado, en acuerdo con la cátedra de Matemática de Facultad de Arquitectura de la UBA, organizamos una actividad que les permitió a los alumnos de 4º y 5º año participar de una clase teórica en la facultad. Esto les permitió a nuestros estudiantes ver directamente cómo funciona la universidad y tomar conciencia de que ellos están preparados y pueden encarar exitosamente el desafío que implican los estudios superiores.

—¿Cuál es el lugar que se les da a las nuevas tecnologías dentro de esta propuesta institucional?

—La verdad es que la influencia de las nuevas tecnologías llega a todas las disciplinas y áreas del proyecto, pero con diferente intensidad.

En la escuela contamos con un laboratorio de informática y el plan contempla horas específicas en las que los alumnos trabajan con su profesora de informática en el manejo de distintas herramientas que luego son utilizadas para la realización de trabajos y tareas de las otras disciplinas. Algunos docentes organizan su trabajo en forma articulada con la profesora de informática, otros le piden que realice algunas tareas con los alumnos y algunos, no muchos, organizan algunas de sus clases en el laboratorio para trabajar contenidos de sus disciplinas.

En los proyectos especiales que describí con anterioridad la tecnología ocupa un lugar central en lo que refiere a la búsqueda de información y recursos en internet, la elaboración y presentación de los resultados del trabajo de los distintos grupos que intervienen, la circulación de la información dentro de la institución, el formato de las propuestas. Cada vez está más presente.

—¿Cómo cree que las nuevas tecnologías a nivel global han transformado las prácticas escolares?

—Creo que las nuevas tecnologías han atravesado las prácticas escolares y van generando instancias nuevas y posibilidades que permiten enriquecer la tarea cotidiana.

Los recursos con los que hoy podemos contar pueden ayudarnos a elaborar propuestas pedagógicas más desafiantes, que planteen verdaderos conflictos cognitivos que favorezcan comprensiones más profundas.

También creo que a algunos docentes esta incorporación les resulta difícil, y entonces, para que las posibilidades que las tecnologías nos ofrecen sean realmente aprovechadas, es muy importante que se sientan incentivados y acompañados en el uso de las tecnologías en sus propuestas de enseñanza, y para esto las instituciones deben generar climas propicios para un trabajo más cooperativo.
—Dada su trayectoria en seminarios de capacitación y formación docente, ¿podría comentar alguna experiencia educativa ligada a los nuevos formatos digitales que considere innovadora?

—Son muchos los docentes que proponen experiencias educativas innovadoras ligadas a los nuevos formatos. Algunas que puedo mencionar refieren por ejemplo a la conformación de museos virtuales, a través de los cuales se recupera la identidad de una comunidad. O la conformación de empresas simuladas que permiten el desempeño de los estudiantes en diferentes roles, o la elaboración de textos literarios en forma colaborativa dentro de la misma institución o con el aporte de otras instituciones. También la elaboración de proyectos que involucran a escuelas ubicadas a mucha distancia las unas de las otras, pero que se vinculan y trabajan en conjunto a través de la Web. En general hay que destacar las que tienen que ver con la elaboración de proyectos interdisciplinarios.

—Par@ educ.ar ofrece a todos los docentes argentinos un espacio de capacitación único en cuanto a la dinámica de su propuesta y la calidad de los contenidos y especialistas convocados. ¿Cómo ve la recepción de este espacio entre los docentes?

—En general la recepción es muy buena, sus comentarios son muy positivos, sobre todo por la rigurosidad con que los autores trabajaron los distintos núcleos. Manifiestan que encuentran un material muy bueno y que además les facilita su ingreso a ciertos contenidos que pueden encontrar en la Web.

Para aquellos que están más acostumbrados a acceder a internet aporta sugerencias y les permite pensar en nuevas situaciones posibles. A quienes recién ahora empiezan a conectarse con las nuevas tecnologías les ofrece una ayuda y facilita el recorrido a través de un proceso más organizado para empezar a pensar en esta incorporación.
—En Par@ educ.ar conviven destacados especialistas de distintas disciplinas junto con docentes que deben afrontar el desafío de llevar adelante la experiencia del aula. ¿Podría decirnos un hito o un aprendizaje personal que se lleve Ud. de esta experiencia como coordinadora?

—Creo que lo más importante es justamente eso: la posibilidad de conformar una comunidad entre especialistas, que desde su lugar de trabajo e investigación están pensando en cómo ofrecer alternativas para mejorar los procesos de enseñanza, y los docentes que están pensando en sus propias propuestas, en la incorporación o producción de innovaciones con la posibilidad de consultar, de compartir y pensar en forma conjunta y crítica sobre estas alternativas, sin que importen las distancias.

—¿Qué les diría a los docentes que aún no han participado del concurso propuesto por Par@ educ.ar?

—Que no pierdan la oportunidad de compartir con la comunidad sus producciones, que podrían ayudar a otros docentes a generar propuestas de enseñanza más ricas y potentes.


Fecha: Noviembre de 2006