Ya mostramos en otras notas los beneficios que aportan las nuevas tecnologías a las diferentes materias curriculares. En el caso de la música, el aporte se expande ya que esta no solo interpela el ámbito escolar, sino también la vida cotidiana.

Las netbooks que entrega el Programa Conectar Igualdad cuentan, en sus recursos educativos, con dos reproductores de música gratuitos para descargar:

AIMP: Es un reproductor con todas las funciones de música gratuita diseñada con calidad de sonido, soporta más de 20 formatos de audio. El audio se procesa en 32 bits para un sonido nítido.

Media Player: Es el reproductor multimedia del sistema operativo Windows. Permite reproducir diversos formatos digitales, como CD, DVD o MP3, AVI o MPG. Se puede incorporar en la barra de tareas del sistema operativo.

Además, para que modifiquen a su gusto o creen sus propias melodías, tiene un editor de sonido, fácil de usar, llamado Audacity. Con este programa podrán grabar sonidos en vivo, convertir archivos de audio a diferentes formatos, cortar, pegar o empalmar pistas de audio para mezclar sonidos, cambiar la velocidad de grabación o reproducción, agregar efectos de sonido, etcétera.

Un video del sitio de Experiencias que tiene el portal muestra cómo los alumnos utilizan las netbooks en un acto escolar. Las imágenes muestran a los chicos preparando un número de baile para el acto, y para practicar bajan música con las netbooks y, desde las mismas máquinas, con unos parlantes, la reproducen.  Además, usan las netbooks para filmarse y corregir los errores. De esta manera resuelven e integran distintos puntos importantes de la currrícula escolar: el acto, la música, la danza, la autocorrección como herramienta de aprendizaje y el objetivo final de aprender sobre nuestras tradiciones, en este caso sobre las danzas folclóricas y la música del norte argentino. Esto demuestra cómo estos programas pueden ser de gran utilidad para los chicos y una inspiración para que todos se animen a probarlos.



Sin embargo, no solo estos recursos, instalados en las netbooks, son de gran utilidad. Internet ofrece una innumerable cantidad de aplicaciones que se pueden ser aprovechar. Así lo demuestra un profesor de la Escuela 4-127 Centro Polivalente de Arte, de San Rafael, en la provincia de Mendoza. Con sus alumnos utilizan las netbooks con un editor de partituras llamado Guitar Pro que, sumado a Audacity, les permite a los alumnos crear sus propias producciones.



Otro recurso instalado en las netbooks es el juego Rompeorejas. Es un rompecabezas sonoro que permite interpretar canciones tradicionales de nuestro país, transformarlas y crear piezas musicales originales a partir de ellas. Está destinado a los más chicos y puede ser una interesante actividad para disfrutar en familia. Es ideal para trabajar temas como: forma y estructura, textura, melodía, ritmo, instrumentación y contexto social.

Rompeorejas Juego

La música, como toda manifestación artística, es una producción cultural. El fin de este arte es suscitar una experiencia estética en el oyente y expresar sentimientos, circunstancias, pensamientos o ideas. Una buena manera de entender esos sentimientos e ideas son los diferentes documentales respecto de la música en las diferentes regiones, sus instrumentos, sus melodías, sus raíces.

Unas perlitas de la Web

La BBC (corporación británica de radiodifusión) publicó un archivo de programas radiales sobre música mundial denominado World Music. A través de diferentes podcast podrán tomar contacto con expresiones musicales de países como Camerún, China, Polonia, Brasil, Corea del Norte, Francia, Haití, Turkmenistán y Zanzíbar, entre otros. Con 100 horas de grabaciones gratis, este archivo se encuentra disponible para una audiencia global. Los programas, que pertenecen al servicio BBC Radio 3, están agrupados geográficamente y una voz en off suele introducirnos al contexto donde se realizaron las grabaciones.  

Si hablamos de diversidad cultural y musical cabe destacar al sitio Playing for Change.  Este es un movimiento multimedia creado para inspirar, conectar y traer la paz al mundo a través de la música. La idea de este proyecto surgió de la creencia común de que la música tiene el poder de derribar las fronteras y de superar las distancias entre las personas. No importa si la gente viene de diferentes orígenes geográficos, políticos, económicos, espirituales o ideológicos, la música tiene el poder universal para trascender y unirnos como una sola raza humana. Y con esta verdad firmemente en nuestras mentes, nos dispusimos a compartir con el mundo.