Ciencia en la cocina con pochoclos

Conozcan el detrás de escena de la cocción de los pochoclos. Los invitamos a hacer ciencia en la cocina con esta sencilla y deliciosa experiencia. Les vamos a contar cómo se hacen los pochoclos y cómo hacer para que no quede ninguno sin “explotar”. Actividad apta para todas las edades. Se recomienda el acompañamiento de personas adultas.

A lo largo de esta experiencia aprenderán desde por qué no cualquier grano sirve para hacer pochoclos hasta cómo la gestión de la temperatura y el tiempo influyen en la cocción y, ¡más importante! en los resultados obtenidos. Para esto, los guiaremos en simples pasos para cocinar pochoclos de una forma que seguro nunca probaron. ¿Están preparados?

 

¿Qué van a necesitar para esta actividad?

  • Granos de maíz pisingallo
  • Aceite vegetal 
  • Olla o sartén
  • 1 choclo
  • Agua
  • Cuchillo


¡Paso a paso!

Paso 1. Para empezar, es necesario que conozcan cómo es la estructura del grano de maíz. Cada grano de maíz es una semilla que está formada por una cubierta externa (pericarpio), seguida de una capa compuesta de almidón y proteínas (endosperma, de color amarillo claro) y, en el centro, el embrión (de color blanco). Esta semilla, si se sembrara en condiciones adecuadas, germinaría y formaría una nueva planta de maíz. Ahora bien, no cualquier grano de maíz sirve para hacer pochoclos. ¿Por qué? Se lo contamos con esta experiencia.

Para observar mejor un grano de maíz les proponemos hervir un choclo por un lado y algunos granos de maíz pisingallo, por el otro, hasta ablandarse lo suficiente como para poder cortarlos. Una vez que estén fríos, saquen algunos granos del choclo con las manos. Seleccionen un grano del choclo entero y otro del maíz pisingallo y córtenlos a la mitad, pero a lo largo. ¿Qué observan? ¿Pueden distinguir las secciones que les mencionamos? ¿Les resultó igual de sencillo cortar el maíz pisingallo que el grano del choclo? ¿Necesitaron ejercer más fuerza para alguno en particular? Les dejamos una imagen con el corte de un grano de maíz pisingallo a continuación: 
 

 

Paso 2. Busquen una olla o sartén de un tamaño acorde a la cantidad de pochoclos que deseen preparar. Tengan en cuenta que cada grano de maíz puede expandirse hasta ¡más de 25 veces su volumen! Cubran la base de la olla o sartén con un poco de aceite vegetal, y agreguen sólo dos granos de maíz pisingallo. Sí, leyeron bien ¡solo dos! Luego tapen la olla y ubíquenla sobre una hornalla a fuego medio.

Un puñado de maíz pisingallo sobre una mesa.

 

Apenas estallen esos dos granos que colocaron, apaguen el fuego y añadan el resto de los granos de maíz. Agiten un poco la olla o sartén para esparcirlos bien y déjenlos reposar durante un minuto. Luego vuelvan a prender la hornalla a fuego medio y apoyen la tapa de manera entornada para permitir la salida de vapor. Cuando hayan transcurrido 10 segundos desde que escucharon el último ¡pop! significará entonces, que ése fue realmente el último.

¿Por qué se imaginan que logramos que todos los granos exploten? Vamos a explicarles qué sucedió.

Recipiente lleno de pochoclos.

 

Como especificamos antes, la variedad de granos de maíz pisingallo es la más recomendable para preparar pocholos. Pero ¿por qué? Se debe a que su cubierta externa es muy gruesa y además porque su región interna (endosperma) presenta suficiente cantidad de agua. ¿Qué quiere decir esto? Que al colocar los granos de maíz al fuego, lo que sucede es que el agua en su interior comienza a calentarse y cuando alcanza los 100ºC se transforma en vapor. Este vapor genera presiones altas en el interior del grano. Si se tratara de un grano de maíz cuya cubierta externa es delgada, el vapor simplemente se escaparía. En cambio, en el grano de maíz pisingallo esta cubierta externa es gruesa e impermeable (motivo por el cual les resultó más difícil cortarlo) y no permite que el vapor se escape. Pero, cuando la presión interna alcanza un punto máximo, ocurre la explosión y el grano se da vuelta de adentro hacia afuera generando el aspecto con el que conocemos al pochoclo. 

Por ende, en base a esta información que les compartimos, ¿qué pasos consideran fueron determinantes para lograr que todos los pochoclos se cocinen?

El factor clave en esta experiencia fue el manejo de la transferencia de calor. Es decir, cuando los dos primeros granos estallaron, el aceite de la olla alcanzó la temperatura necesaria para hervir el agua del interior del grano y producir los pochoclos. Al agregar el resto de los granos con el fuego apagado, se consigue disminuir levemente la temperatura del aceite y a su vez, al dejarlos reposar durante un minuto, se permite que todos se unifiquen y se calienten a un punto justo anterior al de explosión. Finalmente, al estar todos los granos a la misma temperatura, se posibilita que al volver a prender el fuego, exploten todos casi al mismo tiempo.

 

Sugerencias

- Si quieren profundizar más sobre este tema les dejamos un artículo de la BBC.

Fuente de nota e imágenes: Exploratorium Teacher Institute 
 

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Publicado: 04 de agosto de 2020
Última modificación: 04 de agosto de 2020

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