¿Qué pasó el 24 de marzo?

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas protagonizaron en la Argentina un nuevo golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón. Esta dictadura no fue una más de las acontecidas en América Latina en el siglo XX. Nuestro sistema de gobierno, basado en la Constitución Nacional, fue arrasado. Se disolvió el Congreso, se impidió el funcionamiento de los partidos políticos, se prohibió la actividad sindical, se anuló la expresión de libertad y se suspendieron las garantías constitucionales de todos los ciudadanos de la Nación.
Desde 1976 hasta 1983, el Estado argentino se valió de un aparato represivo para llevar adelante una persecución que culminó con la desaparición sistemática y forzada de miles de personas.
Para ello se utilizó la fuerza pública estatal de manera ilegal, y se instalaron 500 centros clandestinos de detención, muchos de los cuales funcionaban en instituciones públicas, como comisarías, escuelas y hospitales, ubicados en zonas urbanas.
Con la llegada de la democracia, el entonces presidente, Raúl Alfonsín, convocó a representantes de diferentes sectores de la sociedad y constituyó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), cuyo informe final denominado “Nunca Más” permitió probar el carácter sistemático de la represión, mediante la incorporación de innumerables testimonios y recopilación de valiosos documentos.

Una propuesta a partir del Parque de la Memoria – Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado

El Parque de la Memoria–Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado surgió en 1997 de una propuesta que los organismos de Derechos Humanos. Un año después, la Legislatura Porteña aprobó su creación y en el año 2001 se inauguró la Plaza de Acceso. Finalmente, el Monumento a las Víctimas se inauguró en el 2007. 


El Parque de la Memoria está ubicado en la franja costera del Río de la Plata, lindera con la Ciudad Universitaria y próximo al aeropuerto metropolitano. Se trata de un lugar emblemático ya que en ese río fueron arrojados muchos cuerpos de los desaparecidos en los llamados “vuelos de la muerte”. El sitio tiene doce esculturas seleccionadas, de entre seiscientos proyectos presentados, en el marco de un “Concurso Internacional de Esculturas”. El Parque de la Memoria, como otros sitios de memoria, permite formularnos algunas preguntas: ¿Qué papel puede asumir el arte en la construcción de la memoria colectiva? ¿Qué tipo de experiencia educativa puede ofrecer un sitio de memoria de este tipo? 

Actividad

Proponemos visualizar la entrevista realizada con Nora Hochbaum, directora del “Parque de la Memoria. Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado”. A continuación, sugerimos en primer lugar investigar cómo fue diseñado el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado. ¿Qué nombres aparecen impresos en esas placas? ¿Por qué se resalta la edad de las víctimas? ¿Por qué incluye víctimas del período que va de 1969 a 1983? ¿Qué ideas sobre los desaparecidos se desprenden de la propuesta arquitectónica? Recomendamos visitar el sitio web de El Parque de la Memoria para abordar estas preguntas.

 
En segundo lugar, Nora Hochbaum subraya que uno de los elementos que más llama la atención de los visitantes, sobre todo de los alumnos, es la edad de los desaparecidos: una alta proporción eran jóvenes. Proponemos que los y las estudiantes ingresen al registro de víctimas del Parque de la Memoria y elijan el nombre de un desaparecido ligado con su localidad, provincia o región, y que partiendo de los datos mínimos que allí se ofrecen, amplíen la investigación e intenten reconstruir brevemente su historia (su inscripción en la época, su militancia política, las circunstancias de su desaparición y cómo es recordado en el presente).


*Los recursos y las actividades propuestos pueden ser abordados a partir de los contenidos curriculares de Historia, Formación ética y ciudadana o Filosofía.