En la Escuela N.º 171 «Luis Lobo de la Vega» de la provincia de Tucumán funciona desde hace dos años un espacio destinado a la robótica educativa. Tiene como objetivo mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje para desarrollar en los jóvenes estudiantes las competencias del siglo XXI, contemplando también el crecimiento comunitario rural. 

Guillermo Barreiro, docente del área de Tecnología y responsable del proyecto, explicó a educ.ar que lo que facilitó la concreción de estas actividades «fue haber conseguido un kit de robótica que se compró con aporte de docentes, reciclado de equipos electrónicos en desuso y la colaboración de agentes externos (como alumnos de formación profesional de audio y televisión de la Escuela de Adultos Latinoamérica)». 

Las actividades que se desarrollan en la institución están secuenciadas desde el primer ciclo de primaria: allí se introduce a los niños en el mundo de la programación a través de softwares como Scratch o Turtle Art. En el segundo ciclo de primaria, compartió el docente, los chicos trabajan con softwares como S4A y Mblock, y procesadores Arduino.

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En el ciclo básico del nivel secundario, los estudiantes trabajan con Mblock y el IDE arduino: allí se les presentan problemas de control de parámetros de microclimas, con el objetivo de avanzar de la construcción de vehículos motorizados al control de temperaturas, humedad ambiente o hasta el sistema de riego automatizado. «En ese punto, los alumnos pueden ver cómo la tecnología modifica las formas de producción en el ámbito rural en que están inmersos», explicó Barreiro. 

Además, el docente explicó que las situaciones problemáticas, a resolver a través de AgroRobótica, se proponen desde diversas áreas: ciencias naturales, lengua y matemática. Asimismo, contó que «al trabajar con parejas pedagógicas (entre el área de Tecnologías Diversas y el de Tecnologías Agropecuarias) se logró realizar un ajuste sobre los ejes estructurantes que posibilitó la cooperación entre alumnos de distintos niveles». 

Dejar una huella

«Con este proyecto ya llevamos dos años y pudimos observar cómo los alumnos dieron una muestra de que el recorrido les permitió tener un mayor dominio conceptual, desarrollar su creatividad, mejorar su autoestima y también la integración grupal», remarcó Barreiro. Para concluir, señaló la importancia de brindar a los estudiantes la posibilidad de empoderarse del proceso de enseñanza-aprendizaje y asegurarles prácticas que hagan que avancen en términos de equidad y calidad educativa, así como también de igualdad de oportunidades. 

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Esta experiencia recibió el reconocimiento nacional por segundo año consecutivo en la convocatoria Menciones PLANIED que reconoce el trabajo de los docentes y directivos de todo el país por sus proyectos pedagógicos en educación digital.