Los argentinos Mallku López (17), Sebastián Flores (18) y Maximiliano Garigulo (18) fabricaron su robot en el taller de robótica de la Universidad de La Punta (ULP), y así conformaron el equipo «Es cuestión de Lógica». Alcanzaron el cuarto puesto en el certamen mundial detrás de las delegaciones de China, Japón y Portugal, ganándoles a colegios de Alemania, Inglaterra y Suiza, entre otros. 

Pero no fue el único equipo argentino. El otro grupo que participó de la competencia, llamado Fénix Team, finalizó en el puesto 23 del mundo. Si bien son dos equipos distintos, en Holanda todos sintieron lo mismo: el orgullo de representar a su país.

El mundial RoboCup, desarrollado del 26 al 30 de junio en Eindhoven, Holanda, se organizó en tres categorías: robots de fútbol, robots de rescate y robots de danza. Ambos equipos compitieron en la categoría de rescate.

«El nivel fue muy alto y exigente. Los robots tenían que atravesar tres habitaciones, subir una rampa de 25 grados de inclinación, localizar a la víctima —representada por una lata de gaseosa—, tomarla con una pinza, y llevarla a un área segura, marcada por un triángulo negro. Fuimos los únicos sudamericanos que estuvimos entre los diez mejores», contó Sebastián.

Universidad de la Punta

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Trabajo en equipo

Los dos grupos fabricaron sus robots en el taller de robótica de la Universidad de la Punta, un espacio que logró motivarlos lo suficiente como para competir en el exterior. «Hacemos trabajo colaborativo y nos ayudamos. Mientras uno se encarga del hardware, otro se encarga de programar. Nos hicimos muy amigos ya que pasamos mucho tiempo juntos», explicó Andrés Córdoba (16), integrante de Fénix Team.

Robocup 2013

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Inclusive en Holanda, los jóvenes compartían con otros grupos de distintas partes del mundo sus conocimientos para mejorar sus aparatos. «Un día le prestamos una tijera a un chino y, cuando quisimos recuperarla, se nos complicó porque había seis grupos de chinos, todos con la misma remera. Por suerte, después vino uno y nos la devolvió», agregó riéndose.

Durante su estadía afuera, los alumnos contaron con la guía y el apoyo de Cristian Moleker, secretario de Extensión de la Universidad de la Punta. «Buscamos motivar a los chicos. Esta búsqueda de la motivación nos condujo a la robótica, como nueva herramienta integral de aprendizaje. Aplican matemática, física, química y mucho más».


Antes del regreso al país, los equipos que representaron a la Argentina en RoboCup 2013 visitaron algunas de las universidades y centros de investigación de robótica más prestigiosos de Europa.