Michi StrausfeldMichi Strausfeld nació en Recklingshausen (Alemania). Estudió literatura hispánica y lenguas romances en Colonia. Es una reconocida editora y antóloga. Alguien definió su labor como la de una especie de doble agente, entre Alemania y España ya que desde los años 60 vive entre Berlín y Barcelona. Hablar de Michi Strausfeld, a quien los medios alemanes llaman “la gran dama de la literatura latinoamericana”, significa hablar de un auténtico puente entre las culturas germana e iberoamericana. A mediados de los ’70 entusiasmó al gran editor alemán Siegfried Unseld para que Suhrkamp, una de las editoriales legendarias en su lengua -–y en la que ella trabajó entre 1974 y 2008–-, publicara traducciones de autores como Cortázar, Onetti, Cabrera Infante, Rulfo, Vargas Llosa, muchos de ellos desconocidos hasta ese momento en Alemania. En España dirigió la colección infantil y juvenil de Alfaguara entre 1977 y 1989. Fue una etapa de impresionante riesgo y empuje, en el que se editaron grandes obras literarias para niños y jóvenes. Strausfeld estaba detrás de esas memorables tapas naranja, de distintos tamaños y extensiones, una babel de autores, relatos, estéticas, procedencias: una diversidad pocas veces repetida en la literatura infantil y juvenil. Ella supo construir un extraordinario catálogo, punto de referencia obligada de los editores de literatura infantil y juvenil de calidad. Más tarde redobló la apuesta, y de la mano de Jacobo Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, distinguido y atrevido fundador del prestigioso sello Siruela, en el otoño europeo de 1990, creó la colección Las tres edades. El concepto de esta colección gira alrededor del enigma que la Esfinge le propusiera a Edipo y encierra toda una toma de posición: libros "aptos para todo público", rompedores de clichés literarios, literatura para múltiples lectores, más cerca del cross over que de las esquemáticas clasificaciones por edades, tan comunes en la literatura infantil y juvenil. Actualmente continúa trabajando para Siruela y es scout de la editorial alemana Fischer. Publicó, entre muchas otras, las siguientes recopilaciones: 25 Cuentos populares de Europa; Nuevos narradores cubanos; Los cuentos de la esfinge: una antología de autores de todo el mundo; Schiffe aus Feuer (Barcos de fuego), antología de 36 jóvenes escritores latinoamericanos. En esta entrevista Michi Strausfeld rememora aquellos tiempos en que se publicaron por primera vez traducciones al español de los libros de Maurice Sendak.


Usted llevó adelante en España la colección de libros infantiles y juveniles de la Editorial Alfaguara entre los años 1977 y 1989. ¿Cómo recuerda el contexto de la edición de literatura infantil y juvenil (LIJ) por ese entonces en España e Hispanoamérica?

—El contexto de la LIJ en esos tiempos era pobre, nadie tomaba en serio escribir para los jóvenes. Ningún escritor “considerado” lo hubiera hecho entonces. En cuanto a comprar un libro relativamente caro…: “¿Por qué? El cómic del quiosco también vale. ¡Y cuando los chicos sean grandes, ya van a leer literatura de verdad!”.

Por otra parte, había una apertura mental importante después de la muerte de Franco. España quería ponerse a la altura de otros países europeos, no quería seguir siendo un país culturalmente atrasado. Por ello muchos padres y educadores y también algunos medios estaban a favor de una colección de calidad literaria, y exigente en cuanto a la ilustración. Sin embargo, no podía ser demasiado atrevido todo, no había que exagerar, y esto lo exigían sobre todo los colegios religiosos y la sociedad tradicional.

No había muchos autores extranjeros –de los que hoy se consideran clásicos, como Roald Dahl, Sempé, Michael Ende, etc.– publicados en España. El campo de trabajo era amplio, todo un reto y una oportunidad.

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—Entre esos libros notables estaban los de Maurice Sendak. ¿Cuándo y cómo tuvo las primeras noticias acerca de la obra de este artista? ¿Tuvo oportunidad de conocerlo personalmente?

—Siendo extranjera y amante de los libros –yo me he criado con literatura infantil–, y teniendo en esa época una hija de 7 años era obvio que conocía a Maurice Sendak, ¡el ídolo de mi hija desde que tenía 4 años!

Max habitacion

Sí, he tenido la inmensa suerte de poder conocer a Maurice Sendak en una feria del libro de Bolonia, cuando yo ya había publicado varios libros suyos en Alfaguara. Me dedicó Donde viven los monstruos, y lo guardo como un tesoro.

—Usted publicó en nuestro idioma una buena parte de los libros de Sendak, tanto aquellos de los que fue autor integral (texto e ilustraciones) como otros que solo ilustró. ¿Qué encontró en esas obras que la llevó a publicarlas en español?

—Encontré todo: calidad artística y humana, profundidad. Nunca se alcanza a mirar su obra lo suficiente, a leerla lo suficiente, siempre ofrece nuevas capas de lectura.

Max colgado con todos los monstruos

—¿Fue fácil conseguir la aprobación de la editorial para editar esos libros? ¿Despertó alguna clase de controversias o prejuicios entre los adultos de habla hispana?

—He tenido la inmensa suerte de contar con el apoyo total de Jaime Salinas –director de la editorial–, educado a su vez en los EE.UU., así que sabía lo que era literatura infantil y juvenil de calidad. Defendía todos mis proyectos sin jamás poner un problema o alguna reticencia. Al contrario: se lanzaba a defender a Sendak y a otros autores contra viento y marea.

—La obra mundialmente más famosa de Sendak inauguró una colección dedicada a álbumes especiales, de tapa dura, y con una cuidada y lujosa edición. ¿Recuerda cómo surgió el título en español para Where the wild things are, un título con tantas capas de sentido, una gran carga poética, incluso rítmica? ¿O Donde viven los monstruos era una opción que ya venía dada?

—El título se discutió mucho, miramos también las otras traducciones (1). Finalmente se optó por este; desgraciadamente no se podían abarcar todos los matices en la traducción del título.

Donde viven los monstruos forma parte de una trilogía que se completa con La cocina de noche y Outside over there, según Sendak una de sus creaciones favoritas. ¿Por qué motivo esta última obra no llegó a traducirse al español?

—Seguramente por problemas para una coedición a precio aceptable para España. También hubo un momento de crisis en Alfaguara, antes de que fuera comprada por el grupo Santillana. Recuerdo que los precios eran muy elevados.


Outside over there Ida y bebe

—¿Cómo fue la recepción de las obras de Sendak en esa época? ¿Se replicaron las polémicas que se dieron en EE.UU. o surgieron otras distintas?


Donde viven los monstruos, el primer libro de Sendak publicado en España, causó polémica: había mucha gente de los círculos que tradicionalmente se ocupaban del campo de la LIJ y que se consideraban expertos y dueños que decía que iba a causar pesadillas en los niños, que era imposible ofrecerles este libro, etc. Fue bastante violento.

—Actualmente el libro álbum es una categoría muy instalada en el mercado editorial. Por otro lado, aparentemente nadie dudaría del prestigio, la calidad e incluso del éxito comercial de las obras de Sendak. Sin embargo, de la extensa obra publicada por este autor en inglés, en español únicamente sobrevive la traducción de su clásico Donde viven los monstruos (2), y quizás, con suerte, alguno que otro título de la serie de Osito, escrita por Else Holmelund Minarik. ¿A qué barreras atribuye usted ese vacío?

—Es una pena inmensa. Después de dejar Alfaguara y comenzar mi trabajo en la colección Las tres edades, de Editorial Siruela, no he continuado con Sendak. No hacíamos libros ilustrados en Siruela; ahora de vez en cuando publicamos alguno. Tal vez se debe a que los álbumes ilustrados siguen padeciendo de poca aceptación –por el precio, por desconocimiento–; es una pena. Pero algún editor nuevo ha reeditado algún título, si no estoy equivocada. (3)

Osito 4
—Aunque casi nadie conoce los nombres ni las caras de los editores, en las sombras ustedes son piezas claves en el engranaje de la industria editorial. En la historia de la LIJ contamos con grandes editores que influyeron decisivamente para darle al género un status literario, que pusieron en circulación la obra de artistas insoslayables. De la segunda mitad del siglo XX para acá: Hans-Joachim Gelberg, Ursula Nordstrom, Julia MacRae, y seguramente tantos más. ¿De quiénes aprendió Ud. el oficio? ¿Quiénes son sus referentes y por qué?

—Mi pasión desde niña han sido los libros, trabajo con entusiasmo como editora. He estudiado lenguas y literatura para tener más conocimientos. Y siempre he leído. Se aprende el oficio por amor a la literatura y por leer mucho, creo yo. Y teniendo los ojos y los oídos bien abiertos y yendo por el mundo con gran curiosidad.

Pierre la minibiblioteca

—Maurice Sendak, en una entrevista publicada en 1977 en el Wilson Library Bulletin, planteaba: "Me parece que los editores son menos ambiciosos de lo que eran antes y, en general, menos valientes, menos dispuestos a enfrentar el peligro". Transcurridos 35 años y siendo Ud. una experimentada, arriesgada y emblemática editora para la LIJ, ¿cómo le resuenan hoy estas palabras de Sendak? ¿Esto ha cambiado?

—El mundo del libro en general y el de la LIJ está cambiando vertiginosamente, sobre todo en estos últimos años. Hay que pelear mucho para defender la calidad, y hoy los medios, las instituciones, los colegios no ayudan mucho. También hay una oferta muy grande, difícil de abarcar, y es cierto que los grupos editoriales hoy optan por la venta fácil, y por ello ofrecen libros fáciles. Todo un error, creo yo. Cómo decía Lezama Lima: "sólo lo difícil es estimulante". Me parece que por lo tanto hoy vivimos en una época muy “estimulante”.

—Cuando un editor se atreve y resuelve editar un libro de LIJ que –intuye– será controvertido para el statu quo del mercado editorial del sector, ¿cuál es el trabajo que le cabe al editor? ¿La tarea del editor termina con la publicación del libro y su colocación en las librerías?

—No. Siempre luchamos para encontrarle un público, una crítica, una recomendación al libro complicado, ayudamos en lo que podemos, le ponemos imaginación y terquedad al tema.
sendak Grimm 2

—¿Cuál es su libro preferido de Maurice Sendak? ¿Por qué?

—Obviamente Donde viven los monstruos, y luego los de la serie Minibiblioteca. Y muchos libros más: los cuentos de Grimm ilustrados por Sendak. ¿Por qué me gustan hasta hoy? Por el placer estético de las ilustraciones y porque enriquecen mi imaginario, sus libros son un MUNDO.


NOTAS

(1) En algunas entrevistas Sendak explicó que la frase "wild things" deriva de la expresión en yiddish "vild chaye" que significa "animal salvaje". Otra acepción es "niño desobediente", frecuentemente usada por los padres judíos para referirse a sus hijos irreverrentes. Algunos de los títulos que recibió el libro Donde viven los monstruos en otras lenguas son: Hassut hurjat hirviöt [Finés, 1978]; Wo die wilden Kerle wohnen [Alemán, 1980]; Till vildingarnas land [Sueco, 1984]; Erez yizure ha-pere [Hebreo, 1984]; Canavarlar ülkesinin krali [Turco, 1985]; Max et les maximonstres [Francés, 1988].

(2) En 2007, la filial de la Editorial Alfaguara en nuestro país editó Donde viven los monstruos.

(3) En 2011, la editorial Corimbo editó El Sr. Conejo y el regalo perfecto, escrito por Charlotte Zolotow, ilustrado por Maurice Sendak.


AGRADECIMIENTOS

Agradecemos su colaboración para la realización de esta entrevista a: Pablo Cruz; Alejandro García Schnetzer y Teresa Blanch.


PARA SEGUIR LEYENDO

Los libros álbum, más que mil palabras. En: educ.ar (02-11-2010)

Reseña de Cuentos en verso para niños perversos, de Roald Dahl, il. Quentin Blake (Alfaguara, 2008)

Reseña de Las vacaciones del Pequeño Nicolás, de René Goscinny, il. Jean-Jacques Sempé (Alfaguara, 1985)