Si bien la primera vez que se celebró fue un 25 de octubre (en el 2005), al ver el nivel de adhesión de la comunidad la AUI propuso ante la II Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información la creación de un Día Mundial de Internet. Finalmente, la ONU determinó que el 17 de mayo sería el Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, establecido según las premisas propuestas por la organización española. 

Tiempos de cambio

El vertiginoso avance de la industria de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) impactó de diversas formas en toda la sociedad, y la educación no quedó afuera. Cada vez son más los países que apuestan por la inclusión digital educativa y que dedican sus esfuerzos a participar de este proceso.

Una computadora para cada alumno fue un escenario que, en 2007, cuando se presentó ante las autoridades de la Argentina, aún parecía lejano. Pero en el 2010 se puso en marcha el Programa Nacional Conectar Igualdad, que ya lleva entregadas más de 1.800.000 netbooks a alumnos y docentes de escuelas secundarias, de educación especial e institutos de formación docente de gestión estatal.

Net a caballo

Sin embargo, la entrega de equipamiento no alcanza para describir esta política. En este sentido, se habla de las “5 C” de los modelos 1 a 1: computadoras, conectividad, contenidos, capacitación y conocimientos. Y el programa nacional contempló estos aspectos en su diseño, sumando esfuerzos para la formación de los docentes en el uso didáctico de las TIC, la generación de contenidos educativos para su uso dentro del aula y mayor penetración y mejor conectividad.

Nuevos universos

Nuevos escenarios requieren nuevas estrategias, y por eso el portal educ.ar ha acompañado esta política de Estado desarrollando contenidos y espacios de formación continua, pero sobre todo promoviendo que docentes y alumnos puedan generar sus propias producciones y compartirlas en comunidades de pares, dentro y fuera de la escuela. 

Consultas en grupos de Facebook, foros, el uso de redes sociales para compartir materiales, opiniones y organizarse, narrativas que muestran cómo contar la historia con otros recursos, son solo unos pocos ejemplos de cómo trabajan los estudiantes con los recursos que tienen a su disposición en la Web. Son prosumidores, creadores, artistas que se expresan multimedialmente.

De hecho, esa es una de las grandes propiedades y potencialidades de la internet de hoy: congregar a un número cada vez mayor de creadores (no profesionales) que comparten sus producciones y sus propuestas (muchas de ellas, justamente, recurren al crowdsourcing –o trabajo e inteligencia colaborativa– con otros prosumidores. Basta citar proyectos como Behind the mask (para recordar y homenajear al cantante Michael Jackson) o la celebración del Blooomsday en Twitter



De hecho, internet forma parte de nuestras vida cotidiana: usamos el correo electrónico, leemos, opinamos y escribimos en blogs, weblogs y microblogs, buscamos datos en la Wikipedia, vemos y subimos videos en YouTube y Vimeo, estudiamos a través de cursos virtuales, participamos activamente de redes sociales como Facebook o Twitter, compartimos nuestras fotos en Flickr, etc. 



Porque internet es también un medio de comunicación, de interacción y de organización social. Por eso, ha modificado el paisaje general de la comunicación en todos los niveles, en todas las organizaciones. A diferencia de los medios masivos de comunicación como la radio o la televisión –que tienen un modelo de un emisor hacia muchos receptores– internet permitió la comunicación masiva, simultánea y multidireccional de muchos a muchos.

Enseñar con TIC

No hay que perder de vista la llamada segunda brecha digital: la apropiación de las tecnologías no es igual para todos. No todos las utilizan de la misma manera ni para los mismos fines. No es la tecnología la que nos hace más creativos, pero sí nos permite acceder a otras formas de expresión y recursos.  

Por eso el docente debe asumir un rol diferente. Admitir que no tiene todas las respuestas es un paso más para guiar a sus alumnos durante el proceso de aprendizaje, para intentar que ellos descubran las suyas. Para esto no solo pueden recurrir a su imaginación, a sus pares o recursos on line, sino que también cuentan con una oferta mucho más amplia de cursos e instancias de formación para enriquecer su práctica.

Sumada a la posibilidad de capacitarse y mantenerse actualizados, la Red puso a disposición de los docentes mayor cantidad de información y nuevos entornos para dictar sus clases. Se pueden recorrer museos virtuales, recurrir a diferentes fuentes de consulta, crear aulas virtuales para mantenerse en contacto con sus alumnos incluso fuera de la escuela, y generar espacios de discusión para compartir experiencias con sus pares. 

Cada vez son más los casos en los que se menciona que el mayor impacto de internet y de las TIC en general es el darse cuenta de que los docentes tienen que saber aprender de y con sus alumnos.



Puesta en escena

Pero las TIC no agotan su potencial en su carácter utilitario. No se trata solo de herramientas, se trata de una nueva cultura. En esta línea, José Joaquín Brunner afirma que “la cuestión no es definir el rol de las TIC en educación, sino cómo se reinventa integralmente la educación para ser parte de esta nueva cultura”. 

Este escenario permite que en la escuela surja una nueva forma de dialogar y promover el pensamiento creador, la inteligencia colaborativa, y crear nuevas respuestas. De hecho, hoy no solo se habla de TIC (tecnologías de la información y la comunicación), sino que también se habla de tecnologías de aprendizaje y conocimiento (TAC), y de empoderamiento y participación (TEP).

Tal vez sean las TIC las que están haciendo posibles viejas utopías educativas, como dijo Dolors Reig. Aunque quizá no debamos pedirles a las tecnologías que hagan algo por nosotros, sino precisamente convertirlas en un espacio de creación de nuevas respuestas. Debemos no solo reinventar la educación sino también nuestra participación ciudadana, nuestra relación con los medios, las instituciones, la economía y el Estado, y las TIC son más que una interesante oportunidad para hacerlo.