«En el año 2016 nos propusimos arreglar el patio de juegos de nuestro jardín, en su sección verde», explicó Adano. Fue así que, junto con sus alumnos, recorrió el patio en diferentes horarios y observaron que en los días de sol, al mediodía, muchos insectos (entre ellos, mariposas) se posaban en las flores silvestres que crecen en el espacio verde.

A partir de aquella primera instancia de investigación, la docente tomó fotografías de las mariposas que visitaban la zona. Después las imprimió y con esas imágenes, los chicos elaboraron una lámina.

mariposario.jpg

El siguiente paso fue buscar información en revistas especializadas sobre mariposas e hicieron una excursión a un vivero de la zona para poder conocer más sobre las plantas que las atraían. «La persona que nos asesoró nos recomendó plantar salvias, porque al ser una planta autóctona se adapta perfectamente a nuestro clima y, además, está en flor durante la estación de otoño-invierno», contó la docente.

Adano contó que el objetivo de esta actividad fue principalmente generar conciencia ambiental en los niños, que favorezca el cuidado de los ecosistemas locales. También ayudar a difundir los beneficios del cultivo de plantas nativas y aprender sobre el ciclo de vida de las mariposas. Asimismo, comentó que fue una actividad que unió a los docentes, los niños y sus familias, quienes fueron invitados a plantar estas especies vegetales.

El mariposario, paso a paso

  1. Observar las mariposas que visitan el patio del jardín.
  2. Identificarlas con el asesoramiento de un experto o entendido en el tema.
  3. Investigar qué tipo de plantas visitan para alimentarse (plantas nectaríferas) y cuáles son las plantas en las que depositan sus huevos (plantas hospederas).
  4. Disponer un sector del patio para plantar esas especies.

Las familias de los chicos consiguieron gusanos de seda para llevar al jardín y que los niños pudieran identificar las fases del ciclo. Acceder a ellos les facilitó a los niños comprender el cambio entre una mariposa y una oruga.

mariposario2.jpg

mariposario4.jpg

mariposario3.jpg

Toda esta experiencia se llevó adelante durante el año pasado; en 2017 la docente se propuso continuar con el proyecto y profundizar los conocimientos: para ello pedirán asesoramiento a un experto en paisajismo, continuarán las observaciones para detectar el ciclo vital de las mariposas.

Para concluir, la docente contó que se trata de un proyecto que «requiere tiempo para desarrollarse en su totalidad, ya que resulta necesario generar las condiciones naturales de crecimiento de las plantas hospederas y mariposas a fines».