El docente Maximiliano Chiecher, profesor superior en Electrónica, contó que se trata de un taller optativo y a contraturno, para brindar a los alumnos la posibilidad de profundizar los conocimientos que se trabajan en el área de tecnología y para, a su vez, introducirlos en el estudio de los fundamentos de la electrónica, la programación y el diseño e implementación de sistemas de control. Y remarcó que «todo lo que se ve en el taller está integrado con conceptos físicos, químicos y matemáticos». 

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En el taller, los chicos desarrollan diversas aplicaciones que van desde circuitos digitales hasta robots y utilizan como base la tecnología Arduino. «Ambas instituciones contaban con kits de robótica, solo fue necesario adquirir algunos componentes electrónicos extras, como sensores de temperaturas, resistencias, LED o placas de prototipado (protoboards)», explicó el docente. Además, contó que las netbooks del Programa Conectar Igualdad fueron una de las herramientas más importantes para llevar a cabo los trabajos de robótica.

Manos a la obra: el trabajo en el taller

Chiecher explicó el funcionamiento y la metodología de trabajo que aplicaron: primero se trata un tema con una introducción teórica en la que los estudiantes pueden aprender los conceptos electrónicos y de programación; posteriormente aplican esos conocimientos para resolver problemas prácticos. Asimismo, explicó que, para cada eje temático, los alumnos realizan un trabajo práctico (grupal) que consiste en la resolución del problema y en donde se deben utilizar medios electrónicos. 

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Cada trabajo, reforzó Chiecher, consta de tres instancias básicas:

  • Análisis de la problemática: se plantean las posibles soluciones y sus alternativas. 
  • Diseño y simulación: se hace un diseño utilizando el software Fritzing (un programa libre de automatización de diseño electrónico) y luego se practica simulación de las rutinas empleando la herramienta UnoArduSim. 
  • Implementación: después llega la etapa de implementación y funcionamiento efectivo de la solución diseñada, armado del sistema físico y puesta en común con los demás grupos.

Ventajas de trabajar con robótica

«La respuesta de los chicos es excelente; demuestran una gran capacidad y facilidad para apropiarse de los conceptos que hacen a la programación y a la electrónica digital», aseguró Chiecher. También contó que los estudiantes trabajan con mucho entusiasmo y se muestran orgullosos de sus creaciones; de hecho, cuando logran hacer funcionar un sistema, siempre lo retratan o lo filman con sus teléfonos celulares. 

«Es muy gratificante verlos trabajar y resolver problemas en grupo. Los estudiantes aprenden muy rápido y desarrollan competencias que podrán emplear en su futuro o tal vez despierten en ellos una vocación de trabajo relacionado a la tecnología», sostuvo Chiecher.

Las mascotas del equipo

El docente compartió una pequeña anécdota sobre los talleres: «los chicos muchas veces se encariñan con los robots, entonces los mantenemos armados —pese a que eso significa que no se pueden reutilizar las piezas en próximas invenciones— y pasan a ser las mascotas del taller». Además, comentó que los robots son bautizados con nombre y apellido. 

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