Sobre la obra

Cuando Pettoruti era chico, su abuelo le pidió que pintara un canasto de flores. Su orden fue simple: “Tenés que inventar las flores, no copiarlas”. El chico recordaría esa primera lección para siempre. De grande, se fue a Italia, donde se acercó a los futuristas, estudió el cubismo y flirteó con la abstracción. La luz y el color se volvieron sus temas de investigación. Los analizó profundamente.“Para destruir, basta con una piqueta, pero para construir hay que conocer las leyes de la construcción. ¿Dónde se vio un músico que ignore la escala y pretenda renovar la música?”. Cuando regresó a la Argentina expuso en la galería Witcomb, y tan distintos a lo acostumbrado eran sus cuadros que se armó un escándalo. Lo trataron de loco, la gente se agarró a las piñas y hasta hubo que ponerles vidrios a las pinturas para protegerlas de los escupitajos. Hoy esa muestra es considerada la puerta de entrada de la vanguardia al país. Según el artista: “Con ella no se inicia la era en que se comienza a pintar de otro modo, sino la era en que se comienza a ver de otro modo”.

* Esta mirada sobre la obra fue escrita por María Gainza.

Emilio Pettoruti Sol de otoño

Emilio Pettoruti
(La Plata, 1892 - París, 1971)
Sol de otoño, 1943
Óleo sobre tela, 60 x 73 cm
Colección privada
Derechos reservados Fundación Pettoruti 

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Biografía del autor

Nació en La Plata en 1892 y falleció en París en 1971. Comenzó su formación en la Academia de Bellas Artes de La Plata. En 1911 realizó su primera exposición individual en las salas del diario Buenos Aires de su ciudad natal. En 1913 viajó a Florencia, donde tomó contacto con el futurismo y se implicó en la búsqueda del dinamismo en la imagen. En 1916 presentó su primera muestra individual en Florencia. Ese mismo año se trasladó a Roma –donde permaneció hasta 1917– y luego a Milán. En 1920 exhibió en la XII Bienal de Venecia; al año siguiente se instaló en Múnich y, posteriormente, por un breve lapso, en París. En 1924 regresó al país y expuso en el Salón Witcomb; su obra generó rechazo debido a su lenguaje cubo-futurista. Fue nombrado director del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata en 1927. En 1944 realizó un viaje a Estados Unidos, donde recorrió distintas ciudades. En 1956 obtuvo el Premio Continental Guggenheim de las Américas. En 1966 publicó su autobiografía, Un pintor ante el espejo. En sus últimos años exhibió en distintas ciudades europeas. Representó al país en la XI Bienal de San Pablo en 1971.

* Esta biografía fue escrita por Patricia Caramés y Laura Lina.