Sobre la obra

Buenos Aires alguna vez fue más parecida al campo que a la ciudad. Después vinieron el progreso y la inmigración, y todo cambió. La ciudad creció a lo ancho y a lo alto. Imaginen: en 1914 el 30% de los habitantes era extranjero, y los potreros se habían mezclado con los zaguanes coloniales y con las cúpulas francesas, pero, también, con las nuevas fábricas. Después de vivir en Italia, Collivadino regresó a su país. En vez de llorar por un pasado perdido, se dedicó a representar esas cosas nuevas que no parecían dignas de pintarse: las fábricas, los frigoríficos, los trenes. Se lo llamó “el primer paisajista de la ciudad”. Para hacer Riachuelo, el artista eligió subirse a un puente. Desde ahí arriba, otro le hubiera dado la espalda al puerto para pintar el río que se perdía en el horizonte, pero para Collivadino la belleza era la unión de lo eterno con lo fugitivo, del agua con las fábricas. Fue así como, combinando lo clásico con lo moderno, convirtió el ajetreado y prosaico Riachuelo en algo tan romántico como Venecia.

* Esta mirada sobre la obra fue escrita por María Gainza.

Pío Collivadino: Riachuelo

Pío Collivadino
(Buenos Aires, 1869 - 1945)
Riachuelo, 1916
Óleo sobre tela, 72 x 84,5 cm
Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires

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Biografía del autor

Nació en Buenos Aires en 1869 y murió en la misma ciudad en 1945. Estudió en la Società Nazionale Italiana de Buenos Aires, en la Sociedad Estímulo de Bellas Artes y en la Accademia di Belle Arti de Roma, ciudad donde aprendió y practicó la técnica del fresco. Se dedicó a la pintura (marouflage, óleo, acuarela), la ilustración, el grabado y la escenografía. Ejerció la docencia, la dirección de instituciones artísticas y la gestión de agrupaciones, como la de los artistas reunidos en torno a Nexus. Su obra más reconocida la constituyen las pinturas del paisaje urbano de Buenos Aires, donde registró, a partir del recorrido directo por los barrios porteños y el uso de fotografías y postales, los distintos escenarios de la ciudad y el proceso de construcción de la capital moderna. Los especialistas han visto en este gesto del artista una postura reflexiva sobre el progreso y los cambios ocurridos en su propia contemporaneidad.

* Esta biografía fue escrita por Carla García Olivieri.