«Los buenos relatos son claros, entretenidos, fáciles de leer, memorables y no demasiado extensos». 

(Liliana Ochoa)

Documentar la experiencia

Es importante que, desde un primer momento, desde la planificación del proyecto pedagógico, se considere registrar la experiencia. Planificá las acciones de registro, no solo escrito, sino audiovisual.

Grabá y tomá fotografías de las distintas etapas durante el proyecto para luego dar cuenta del proceso y de los logros alcanzados.

Si tu proyecto ya finalizó, consultá los escritos, las fotografías y los videos que hayas recopilado durante la experiencia y usalos para tu relato. 

Si no tenés registros audiovisuales de tu experiencia, podés recrearla y grabarla. Recrear contextos de aula y enriquecerlos con entrevistas a los participantes es un recurso muy valioso. Lo importante es transmitir lo que sucedió y el valor pedagógico de la experiencia.

Tanto la planificación del proyecto, las actividades, los recursos utilizados y las producciones de los alumnos pueden ser insumos para publicar.

Diseñar un plan de escritura

Para empezar identificá una o dos ideas principales que quieras transmitir, no más.

Describí la experiencia mencionando:

  • Los objetivos y las acciones de forma que quede claro de qué se trata la experiencia;
  • Los aspectos positivos y las dificultades con las que se encontraron;
  • Las características de la institución en la que se llevó a cabo;
  • Si hubo cambios en el aula o en la escuela —y, de ser así, cuáles fueron y en qué impactaron—;
  • Los recursos digitales que se utilizaron;
  • Anécdotas
  • Una conclusión final.

Contá no solo el proyecto, sino qué te pasó como docente y lo que experimentaron como grupoIncluí tus puntos de vista sin descuidar la mirada pedagógica. No reduzcas la experiencia a una descripción del proyecto institucional, así el texto se vuelve más interesante.

La estructura del relato puede incluir, por ejemplo, una presentación, datos sobre la escuela, el proyecto, anécdotas de los alumnos, de los profesores, etc.

Una estrategia posible, como borrador previo, podría ser usar la estructura literaria de los cuentos: «Había una vez en el aula (...)», «nosotros estábamos diseñando (...)», «un día ocurrió algo y nos dimos cuenta de que (...)» y «a partir de ahí (...)».

Títulos: simples e informativos del contenido. No se recomienda escribir títulos completos con mayúsculas.

Descripción: es la presentación de la experiencia, no un resumen. No se pondrán enlaces en las descripciones.

Utilizar el lenguaje audiovisual

El formato audiovisual es dinámico y atractivo, capta fácilmente la atención. Es imprescindible que los relatos incluyan videos y fotos.

Videos: se pueden filmar en primera persona contando la experiencia. Si te sirve, podés armarte un ayudamemoria con el punteo de los disparadores que necesitan. Recordá que no se trata de rendir cuentas sobre tu trabajo, sino de darlo a conocer, compartirlo con tus colegas y estudiantes.

Si tenés muchos videos, podés publicarlos como distintos capítulos de un mismo tema. También podés incluir videos del estilo «detrás de escena».

Podés hacer entrevistas a los participantes de la experiencia: alumnos, directores, colegas, padres, comunidad, etc. La entrevista es un recurso imprescindible para documentar.

Importante: no uses música con derechos de autor para realizar tus videos porque, para compartirlos en la web, las plataformas de video automáticamente impedirán que puedas publicarlo. Si quieren ponerle música a un video, pueden buscar en sitios para bajar música libre. Por ejemplo:

Fotografías e imágenesen la web suele ser cierto el dicho «una imagen dice más que mil palabras». Es preferible publicar menos fotos, pero de buena calidad, que muchas de muy baja calidad. 

Se puede agregar un epígrafe para describir la foto o para añadir información complementaria. Los epígrafes se escriben, en una sola línea y sin punto final.

Importante: si en tus fotos o videos aparecen otras personas (sean mayores o menores de edad), asegurate de tener la autorización o el consentimiento para su publicación.

Preferir la brevedad

«Sé breve y agradarás». (Proverbio latino)

Utilizar más palabras de las que son necesarias produce «ruido» y dificulta notablemente la lectura. Además, algunos autores afirman que la lectura en pantalla es un 25 por ciento más lenta que en papel, por lo cual la extensión de los textos deben ser la mitad de larga. 

La clave es pensar: ¿puedo ahorrar palabras en este texto?

Los videos cuyo contenido amerita una gran longitud, es preferible dividirlos en capítulos. La idea es que tu video cumpla su objetivo en el menor tiempo posible.

Revisión final

Cuando termines de redactar, revisá el texto varias veces, prestando atención a que cada párrafo trate el mismo subtema, que un subtema no esté disperso en distintos párrafos, la ortografía y la puntuación.

Cuando leas las frases,observá que realmente expresen aquello que quisiste decir. Hacé la prueba con otras personas: ¿entienden lo que quisiste explicar? Si la respuesta es no, volvé a editarla.

Podés preguntarte: Si otra persona leyera tu experiencia, ¿podría identificar claramente qué realizaron los estudiantes y cuáles fueron los resultados? ¿Se puede extraer una idea fuerza del relato? ¿Incluiste ese recuerdo imborrable que guardás de la experiencia?

Bibliografía