Según la definición, una mezcla es la combinación de dos o más sustancias en la que cada una de ellas conserva sus propiedades distintivas.

Mezclas


Algunas veces es muy fácil darse cuenta de que hay una mezcla porque se la ve a simple vista, como cuando el agua se mezcla con otros componentes como aceite o arena. Otro ejemplo es la ensalada de frutas: tiene manzanas, bananas, naranjas, uvas, frutillas... y cada uno de estos ingredientes es un componente. Estas son mezclas heterogéneas ya que se pueden reconocer a simple vista los componentes que las forman. Además, cuando se sirve, la ensalada en cada plato va a ser distinta: en unos tendrá más naranja, en otros más banana y manzana, o quizás en uno tenga muchas frutillas. Es decir que la mezcla va ser distinta en diferentes lugares.

Mezclas heterogéneas


Existe también otro tipo de mezclas en las que no es posible distinguir los componentes, ni siquiera cuando se los observa con el microscopio. Pensemos en el agua de la canilla que, aunque no los veamos, contiene distintos materiales, como minerales y cloro. Otro ejemplo es la mezcla entre el agua y el azúcar. Si agregás una cucharada de azúcar en un vaso de agua y revolvés bien, el azúcar se va a disolver rápidamente y no hay modo de identificar dónde está el agua y dónde el azúcar, por eso decimos que es una mezcla homogénea. En este tipo de mezclas, los componentes se unen de tal modo que, cuando miramos, ya no podemos diferenciarlos.

Mezclas homogéneas


Si querés hacer una mezcla riquísima, en este video, el Doctor G te cuenta cómo hacerla.



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