Inés Dussel
—¿Cuál es su reflexión sobre el programa «La escuela va a los Juicios»?

—Es fundamental incorporar en el ámbito educativo los procesos de memoria, verdad y justicia. Es una forma diferente y necesaria de vincularse con las políticas de derechos humanos que se han implementado en los últimos años en la Argentina. Desde la escuela trabajamos estos temas desde los libros, documentos y artículos. Pero cuando uno participa de los juicios se da cuenta la importancia que tienen estos procesos en la sociedad actual. Se perciben de otro modo los rostros, los testimonios, cada juicio permite acercarnos a las historias singulares. Es por eso que es muy bueno acompañar desde la escuela este proceso concreto. Es importante también aprender sobre los procesos legales, sobre lo que la Argentina está haciendo en materia de justicia. En muchos países de Latinoamérica y del mundo se han vivido procesos de violencia política, de represión que han pasado sin ser castigados, que han quedado impunes. En ese sentido, me parece importante rescatar el avance que se ha logrado en relación con la justicia y los delitos de lesa humanidad en Argentina.

—¿Cómo se puede incentivar a los docentes para que trabajen los temas de memoria, verdad y justicia en el aula?
—Una de las maneras es informando y estimulando diversos caminos posibles. Son temas difíciles y áridos. La realidad es que nos manejamos mejor con temas ya conocidos o más viejos porque nos sentimos más seguros o porque nos resultan más fáciles. Pero hay un desafío que consiste en debatir lo contemporáneo, que permite pensar la sociedad, la historia y la política de forma activa. Es ahí donde la escuela juega un papel fundamental que consiste en proporcionar nuevas herramientas. En ese sentido, resulta importante ayudar a los docentes y brindarles herramientas analíticas. Como docente estoy interesada en promover procesos de pensamiento, de reflexión y de crítica. Por eso es importante promover en la escuela el debate y la discusión para poder entender la historia. Como también resulta fundamental promover la construcción de la memoria colectiva. Una memoria vinculada con la reflexión histórica, ética y política.

—¿Cuál es la importancia que los jóvenes participen de los juicios de lesa humanidad?

—Es muy importante ya que permite que los jóvenes se acerquen a este proceso desde otro lugar que va más allá de los libros, del papel, un lugar que permite conocer la historia desde lo concreto. En ese sentido, me parece que hay que incentivarlos a que participen de los juicios y que conozcan cada una de las historias, aprender a singularizarlas. Se puede leer sobre lo que sucedió con los detenidos desaparecidos pero es muy distinto poder acercarse a aquellas historias concretas que, tal vez, han quedado trunca. Cada historia singular le da otra carnadura a nuestra reflexión ético-política. Entonces, poder participar de los juicios permite acercarse a lo real, a lo concreto, a lo singular. Por otro lado, se conecta con el tema de la justicia, acercarse a un proceso actual, escuchar situaciones muy dramáticas y muy tristes. Acercarse a los familiares, amigos, sobrevivientes que hoy van a los juicios a testificar. Hoy los argentinos podemos vivir esa experiencia. Los juicios tienen que conmovernos y eso es fundamental para poder comprender diversas situaciones y procesos vividos en la Argentina.

—¿Qué significa poder de realizar este taller de capacitación docente en el Espacio Memoria?
— Es fundamental realizar en este espacio distintas actividades vinculadas con la memoria y lo que sucedió en este ex centro clandestino, Es muy movilizante para todos. Aprender es también hacerlo con los sentidos, con los afectos, con el cuerpo, con la emoción y con la razón.

Es importante poder transformar los lugares que funcionaron como centros clandestinos en espacios de memoria. Sin borrar ese pasado pero al mismo tiempo poder mostrar que la vida sigue y que hoy existe este debate en la sociedad. El hecho que se estén llevando adelante los juicios es reparador porque, a pesar de que hay pérdidas irreparables, hoy la sociedad se ha dirigido hacia el camino de la verdad, la memoria y la justicia. Hoy la sociedad decide no olvidar ni dejar pasar. A veces somos muy críticos con la Argentina, pero esta es una de las cosas de la que debemos estar orgullosos, aprender y promover como parte de un acuerdo político entre todos.