La creatividad nos invita constantemente a innovar tanto en nuestra forma de comunicarnos, de transmitir lo que queremos decir, como también en las maneras de leer. En este sentido, diversos géneros con características expresivas y estéticas propias bien pueden constituirse en un puente para leer a los clásicos y otros textos que se cruzan en nuestro camino. 

Tomemos como ejemplo el manga, el cómic y la novela gráfica, que resultaron ser una nueva forma de dar a conocer los clásicos de la literatura y la filosofía. Y, sin duda, han llamado la atención de gran cantidad de jóvenes que se ven atraídos tanto por su estética como también por su propuesta de lectura.

El manga es una expresión artística japonesa que desde hace ya varios años ganó popularidad también entre los chicos, chicas y adolescentes de Occidente. Este género no siempre fue como lo conocemos hoy, y su expansión se debe, en parte, a la inspiración de los propios artistas japoneses que, mezclando sus tradiciones artísticas con otros lenguajes modernos europeos, sentaron las bases para el surgimiento de sus características actuales. 

Muchas de estas producciones permitieron dar a conocer relatos de la mitología y textos filosóficos. Por ejemplo, Herder Editorial llevó al género manga a los clásicos de la literatura, a autores de la filosofía moderna y clásicos de otras culturas: entre otros, El capital, de Karl Marx, Crimen y castigo, de Dostoyevsky, Guerra y paz, de Leo Tolstoi, La metamorfosis, de Kafka, Los miserables, de Víctor Hugo, Moby Dick, de Herman Melville y La interpretación de los sueños, de Freud (ver más títulos).

clásicos
  
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El atractivo gráfico fue el puente que empujó a la relectura y al acercamiento de cada vez más jóvenes a estos escritos, valiéndose de una lectura sencilla y una mano que dibuja la filosofía con un tinte oriental.

Este éxito del manga también es acompañado por un crecimiento del género cómic y también de la novela gráfica, que lejos de aquellos clásicos dibujos japoneses, buscan propuestas alternativas en el vasto terreno de la animación. En la Argentina se han publicado gran cantidad de títulos en formato cómic, homologando lo que mencionábamos antes respecto del manga.

Pero además de rescatar la cuestión gráfica, que puede motivar más o menos a la lectura de una obra filosófica o una versión de algún clásico de la literatura, otra de las características de estos géneros en los cambios en los modos de lectura, en la manera en que nos acercamos a los textos. Los cómic rescatan parte de las prácticas cotidianas y consumos que los más chicos y jóvenes tienen a diario, y ese aspecto nos permite dar una vuelta de tuerca a nuestras clases, para luego profundizar en diferentes aspectos, tanto de la filosofía, como de la literatura, sin que esto quede reducido a estas dos áreas, porque también permite abarcar los textos desde otras disciplinas.

Un ejemplo de este uso es la historieta digital Valencia, del portal educ.ar, que propone un recorrido histórico por los últimos 100 años de la historia argentina a través de una familia. Pasa por la Semana Trágica, el peronismo, la dictadura de 1976-1983, el regreso a la democracia, siempre a través de los ojos de esta familia.

También recomendamos la propuesta didáctica «Cómic e Historietas», que invita, a partir de una secuencia de clases vinculadas al uso de la historieta como recurso didáctico, a integrar a los alumnos de educación especial y capacitarlos en el uso de las TIC. 

Para leer más 

«Los clásicos de la literatura y la filosofía relatados en manga», en revista digital Yorokobu, septiembre 2013, que incluye una entrevista al editor.