Desde el surgimiento oficial de internet, su utilización ha crecido a pasos agigantados, ya que permite un fácil acceso a un universo amplio de conocimientos y posibilidades.

Internet fomenta la comunicación, la circulación de información, la diversidad cultural y el acceso a una cantidad fabulosa de contenidos.

Su expansión está cambiando la vida cotidiana, debido a que facilita y simplifica los procesos de comunicación, difusión e información. Muchas actividades de la vida diaria que se venían realizando de manera física, ahora pueden realizarse en forma virtual: por ejemplo, gran cantidad de trámites, transacciones o comunicaciones.

Sus aplicaciones son múltiples: pueden tener fines educativos, comerciales, personales o simplemente recreativos.

Manos de un abuelo y sus nietos sobre el teclado de una netbook. En color.


Las familias no están alejadas de esta realidad y es recomendable que se acerquen al universo de internet, reconozcan su influencia y se informen para comprender y acompañar a los niños, niñas y adolescentes en los usos que pueden darle a esta herramienta que pone un universo de información a un clic de distancia.

A través de internet, los niños y niñas pueden acceder a cualquier tipo de contenidos. Por ello es vital que los adultos establezcan acuerdos sobre cómo los niños, niñas y adolescentes se relacionan y usan estos nuevos espacios.

La popularidad de internet es un hecho indiscutible y no puede ignorarse su existencia. Por el contrario, es una herramienta que puede enriquecer el conocimiento de todas las personas que navegan en la web. Aunque también es importante que los padres, madres y tutores promuevan la idea del uso conciente, respetuoso y ético de internet, y de las nuevas tecnologías en general.

Contactos en las redes sociales

El uso del chat y las redes sociales es una práctica ampliamente extendida entre los niños y adolescentes. La facilidad de comunicarse con sus pares de forma instantánea es una de las virtudes más destacadas por los jóvenes, que disfrutan de la velocidad de la comunicación y también se interesan por conocer a otros pares con sus mismos gustos o inquietudes. Esta posibilidad de interactuar con un otro conocido o desconocido tiene que ser conversada por la familia.

Es frecuente observar que los niños, niñas y adolescentes publican información en la red, como fotos, videos o datos personales, sin tener en cuenta que esa información queda disponible para que acceda a ella cualquier persona y no solamente su círculo íntimo de amigos o conocidos. 

Es importante que los padres hablen sobre este tema dado que es vital tener conciencia del hecho y de sus posibles riesgos. Esto sin generar miedos extremos y explicándoles los cuidados básicos que deben considerar a la hora de publicar datos personales en la red.

Exposición a contenidos inadecuados

Internet es un mundo virtual libre donde circula información de la más variada índole. Cada uno de nosotros es libre de publicar lo que desee y esa ventaja a veces puede transformarse en un riesgo para nuestros niños y niñas.

Sin demonizar a internet y manteniendo sus virtudes —en cuanto a que su uso fomenta la comunicación, la diversidad cultural y el ingreso a un nuevo universo de conocimiento—, es importante preparar a los jóvenes usuarios para enfrentarse a un importante cúmulo de información que deberán seleccionar. validar y clasificar de acuerdo con sus necesidades e intereses.

Los invitamos a leer los siguientes artículos de educ.ar para profundizar los conceptos expuestos:

Adolescentes y el chat.

Internet en familia: los adolescentes, el blog y el chat.

¿Como influyen el chat y las nuevas tecnologías en la comunicación escrita de los estudiantes?

Pensar antes de publicar en internet

Si a fines del siglo XX era común llamar por teléfono a una amiga o amigo para hablar, enviar una carta por correo a un familiar que vivía en el exterior o realizar una llamada de larga distancia, hoy todas estas prácticas están cambiando y siendo reemplazadas por otras que incluyen nuevas tecnologías e internet. Ejemplos de ello son chatear con los amigos o enviarles mensajes de texto por teléfono celular (en vez de escribir cartas).

Otro cambio notable al que asistimos es la nueva noción de tiempo y espacio que genera internet, ya que permite la comunicación en tiempo real con cualquier sitio del mundo. También genera la sensación de acortar las distancias y dinamizar las comunicaciones acortando los tiempos. No importa dónde estén los individuos: todos pueden conectarse vía mail, chat, blog o por intermedio de las redes sociales.

Chicos y chicas con netbooks


Los chicos y chicas en edad escolar conviven con estas nuevas costumbres, las naturalizan y las manejan sin mayores problemas. Pero muchas veces no tienen conciencia de que pueden existir problemas y abusos (como sucede con otras tecnologías o con la vida misma).

Exhibición de la vida cotidiana

Es habitual ver cómo los chicos y chicas publican o suben información personal propia y ajena a las redes sociales como Facebook o Twitter: publican fotos, videos y otros datos sin discriminar los destinatarios. En la red de redes parece que todo es noticia y que todos deben estar informados acerca de otras personas. Es frecuente leer en las redes o en el chat comentarios del tipo:

estoy estudiando aburrido,

hoy salgo con las chicas, nos encontramos en...,

estoy cansado/a y solo/a en casa, extraño a mis amigos.

Cada acción o actividad merece difusión y los chicos están acostumbrados a ese tipo de exposición de su vida privada.

Pero la verdad es que esa información no se reduce al círculo íntimo de amigos o conocidos, sino que puede ser vista o no por cualquiera que navegue en la red.


El avance de las redes sociales, como una de las modalidades de relacionarse entre pares, ha configurado un nuevo escenario de sociabilidad. El encuentro virtual con otros les otorga cierta seguridad, se sienten protegidos porque no están cara a cara y pueden atreverse a realizar cosas que quizás no harían en una situación presencial.

Es tarea de los padres ayudar a que los jóvenes tomen conciencia de que todo aquello que publican en la red, sea texto, video, o foto, quedará al alcance de todos, y podrá recibir distintos usos.

A continuación se brindan algunas recomendaciones útiles a la hora de publicar fotos o videos en la web:

  • Es mejor mantener algunas cosas en privado.
Publicar videos o fotos donde aparecen hijos, amigos o la familia quizás suene divertido pero nunca se sabe quién puede llegar a verlos. Si los chicos o chicas van a publicar un video o fotos de carácter personal, deben saber que tienen que marcarlos como privados para que solo puedan verlos sus amigos.
  • Es importante proteger la identidad privada.
Los chicos y chicas deben saber que nunca tienen que compartir con otros usuarios información y datos personales (el número de teléfono, dirección, horarios en los que se encontrarán solos, etcétera).
  • Es más fácil publicar en la red que retirar la información.
Seguramente habrán visto como en pocos minutos se pueden subir a la red las fotos de una fiesta familiar o enviar un e-mail con un video. Manejar este tipo de herramientas es simple, en especial para los chicos. Pero hay que recordarles que ya sea en una red social o en un blog, o a través del teléfono celular, toda imagen, todo comentario quedará disponible para cualquier persona en la red. Es importante recordar que —como dijimos— es más fácil publicar algo que retirarlo de circulación.

La familia debe ayudar a establecer criterios sobre de qué publicar en la red a través de las siguientes preguntas: dónde, cómo, por qué y para qué, antes de publicar en la web.

Los chicos y el Facebook

Los chicos y chicas de hoy han encontrado una nueva forma de comunicarse a través de las redes sociales. Se han apropiado de las nuevas tecnologías, modificando notoriamente el modo de relacionarse entre ellos.

Quizás algunos padres se pregunten qué es lo que seduce tanto a los chicos y chicas que quieren tener su propia cuenta de Facebook para subir sus fotos, videos y también chatear. Este interrogante y la preocupación por el modo en que niñas y niños, adolescentes y jóvenes utilizan estos servicios representan algunos de los dilemas que enfrentan los padres de hoy.

Chicas aprendiendo a manejar un programa en sus netbooks. En color.


Es importante informarse, conocer y entender estas redes sociales para estar atentos a los usos y fines que persiguen nuestros jóvenes.

Este nuevo fenómeno de la facebookmanía, y el auge de las redes sociales están transformando los límites entre lo público y lo privado. Todo acto se publica y se comparte con otros, conocidos y desconocidos. Los chicos están atentos a la mirada del otro, buscando cierta aprobación, y en ese afán de mostrarse suele perderse la mirada referida al cuidado de la integridad personal, entendida como la protección frente a terceros, y en consecuencia al autocuidado y cuidado del otro. Es ese aspecto el que principalmente se debe preservar y atender.

Una vidriera

Gran parte de los usuarios frecuentes viven el entorno de Facebook como un lugar público donde mostrarse, expresarse y encontrarse con sus pares. Allí se encuentran, comentan, opinan, de la misma manera en que lo harían si estuvieran reunidos después de un día de escuela.

Los chicos y chicas escogen qué mostrar de sí mismos, actividad que para ellos es vivida de forma natural pero que también puede conllevar algunos riesgos. El predominio de la imagen a través de las fotos, y una valoración de la imagen personal, tan importante para las y los adolescentes, determina la publicación de cientos de autofotos. Otro tanto sucede con los videos.

Mundos virtuales pero reales

Los amigos virtuales se han vuelto frecuentes. Los amigos de los chicos y chicas ya no son solo los que van a almorzar después del colegio o los que se juntan a estudiar. Ahora los adolescentes cuentan con extensos listados de amigos, que su a vez son amigos, familiares o conocidos de otros. Es así que se forma esta enorme red social.

En ese ámbito los adolescentes se mueven con fluidez y manejan un lenguaje propio, sin advertir las diferentes características y circunstancias que delimitan un espacio público de un espacio privado. Su actitud pareciera basarse en la idea de que aquello que publican solamente está al alcance de amigos y conocidos. Aunque es evidente que ese no es el límite concreto.

Alumno de escuela rural con su netbook, sentado en un ambiente de su casa. El adolescente mira fijamente la pantalla. En color.


La idea no es que los padres nieguen o prohíban el uso de Facebook, sino tener elementos que ayuden a administrar cuestiones tales como a quién permitir ver el propio perfil, sabiendo que está en juego mostrarse y encontrarse, y conocer a otros que compartan gustos e intereses. Asesorarlos sobre qué tipo de información conviene agregar y cuál no.

Los padres deben estar alertas y conocer este universo virtual en el cual los hijos también conviven. Porque se trata de asesorar a sus niños y niñas sobre qué tipo de información conviene agregar y cuál no, y ver lo que pueden hacer los adolescentes con estos extraordinarios recursos que ofrece la tecnología digital, minimizando los riesgos.

Cómo evitar riesgos en el uso de las TIC

A partir de la década de 1990 comenzaron a popularizarse tecnologías como la computadora, el teléfono móvil e internet, generando transformaciones sociales y culturales que posibilitan el desarrollo de nuevas habilidades.

Las tecnologías de la información y la comunicación han llegado para quedarse, y sus aportes al conocimiento y el aprendizaje las convierten en una herramienta de gran potencial.

Es conveniente que los padres y docentes conozcan y expliquen a los niños cuál es el uso recomendable de las TIC, cuáles son las precauciones que deben tomar cuando usen dichas tecnologías, ante situaciones donde puede ponerse en juego la integridad personal. La mejor metáfora de internet no es aquella que la concibe como una casa que debe protegerse con rejas, alambradas y alarmas: sino la que la imagina como una calle, como un espacio público con riesgos y desafíos que deben afrontarse para construir —de manera individual y colectiva— un espacio social pleno de ciudadanía.

El nuevo proceso de relación que se establece entre los adolescentes y las TIC debe ser analizado y acompañado por los adultos. Puntualmente es conveniente estar atentos a:

  • Cómo las utilizan.
  • Para qué.
  • Con qué frecuencia lo hacen.
  • Qué importancia tienen en el desarrollo de su vida cotidiana.