07122005Por Verónica Castro

Julián Gallo es periodista y profesor de Nuevos Medios de la Maestría en Periodismo de la Universidad de San Andrés / Grupo Clarín, una materia que se dicta íntegramente sobre weblogs. Tiene su propio blog y confiesa que sabe muchas más cosas, y más profundamente, desde que publica un blog que antes.

Conoce muy bien la industria de contenidos para internet y teléfonos móviles, y todo lo que significa la nueva la civilización wireless (inalámbrica), “un mundo de 1000 millones de teléfonos móviles no es un mundo igual que el anterior, es un mundo donde todo es inmediato, cercano”, afirma.

En esta entrevista cuenta de muchas novedades y herramientas disponibles para usar en internet que dan lugar a un nuevo lenguaje: “la combinación de todos los que anteriormente existían por separado”, dice, al tiempo que nos va llevando a una de sus más arraigadas convicciones: el futuro está signado por los nuevos medios y la cultura digital.

—¿De qué manera las nuevas tecnologías de la información y la comunicación están influyendo en el campo del periodismo? ¿En qué hace foco en sus clases, y cuál debería ser para Ud. el perfil de los nuevos periodistas?

—Hoy los diarios se producen de manera electrónica, pero se mandan a imprimir a un lugar remoto para distribuir noticias viejas debajo de las puertas al día siguiente. Es decir, dentro de las redacciones de los diarios no hay ninguna modificación en las rutinas de trabajo con respecto a lo que los periodistas hacían en la década del 90. Esos periodistas están sometidos a un proceso que les impone indiferencia a las nuevas tecnologías. El cambio más significativo es el uso permanente en la búsqueda de información a través de internet. La mayoría de los periodistas hoy no sabrían cómo reemplazar a Google o los blogs de los que se nutren.

En mis clases intento que los alumnos desarrollen destrezas para producir y publicar contenidos en cualquier formato, que valoren el tiempo real, y que consideren a internet como una fuente de sabiduría, interés y sorpresas. ¿El foco de mis clases?: buscar la creatividad, devolverles la curiosidad.

—Ud. es profesor de la materia Nuevos Medios, de la Maestría en Periodismo de la Universidad de San Andrés y el Grupo Clarín. Considerando que sus alumnos ya son periodistas y, en general, con una importante trayectoria profesional, ¿cuál es su postura frente a los nuevos lenguajes: de apertura o de resistencia?

—En el último año la actitud general de los alumnos ha sido de gran interés. Una de las claves es la maduración de las herramientas gratuitas disponibles, que les ofrecen inmediata satisfacción. Rápidamente aprenden a publicar sus textos, fotos, videos, audios, a crear un sitio wap, etc. Las herramientas producen una atracción muy grande, al punto de que muchas veces se olvidan de para qué las están aprendiendo. La clave de la materia es que disponemos de múltiples lenguajes simultáneos y que, como periodistas, pueden –deben– usarlos todos oportunamente. Desde mi punto de vista, hay un nuevo lenguaje y es la combinación de todos los que anteriormente existían por separado.

—¿Utiliza los weblogs en su práctica docente? ¿Cree, al igual que su colega y tocayo Darío Gallo, que los estudiantes de comunicación y periodismo deberían tener un blog?¿Por qué tiene Ud. un blog?

—¿Es que hay otra cosa? Toda la materia se realiza sobre weblogs. Yo creo que no solamente los estudiantes de comunicación y periodismo, sino todos los estudiantes de cualquier carrera deberían realizar blogs. ¿Acaso no serían oportunos para compartir conocimientos en una clase de Física o de Anatomía?
Los blogs son una herramienta extraordinaria para la enseñanza del periodismo en general, y fundamental para la materia que dicto. Un ejercicio notable fue realizar una versión blog de la primera edición del diario Clarín, de 1945. Puede vérsela en: http://www.clarin60.blogspot.com/ y fue publicada exactamente 60 años después, el domingo 28 de agosto de 2005, usando herramientas públicas y fuentes neutrales, como Wikipedia.

—Recientemente ha publicado un artículo en La Nación line desde donde se pueden ver videos digitales –un formato que hasta ahora no se encontraba en las ediciones de ese diario–, un material que Ud. describe como “un experimento que articula textos y videos en un nuevo modo de relato, donde ambos lenguajes se requieren mutuamente y sólo pueden ser expresados sobre la web. Un material que se presenta y que describe las características de las publicaciones en los blogs (weblogs)”. ¿Qué otras características presentan las publicaciones en los blogs?

—Lo publicado en La Nación es una verdadera experiencia personal. Estoy muy acostumbrado a realizar presentaciones –incluso en mis clases– usando PowerPoint, y lo que traté de hacer fue escribir de la manera en que desarrollo esas exposiciones. Algunas cosas las digo, otras las muestro y para otras combino ambos lenguajes. Más allá de lo afortunada que haya sido esta experiencia en La Nación, estoy convencido de que la combinación de lenguajes sobre un relato lineal es verdaderamente interesante. No es mi especialidad analizar lo que hice, pero estoy convencido de que es importante, que hay algo en esa torre de lenguajes.

—¿Qué debe tener para Ud. un post para ser interesante?

—La pregunta no se puede responder de manera general. Puedo restringirme a los blogs que tienen alguna pretensión informativa.

Y en ese caso, creo que el periodismo abandonó una de sus principales razones de existir: El periodismo debe enterarnos de cosas, darnos a conocer ideas, hechos, debates, gente. Lo que hoy es considerado una noticia es ruido, es una atmósfera noticiosa, no verdaderas noticias. Hagan esta experiencia: Miren el diario, pasen hoja por hoja, lleguen al final y no podrán recordar ni un título. No nos entera de nada, no descubrimos nada con los diarios o los noticieros o los insoportables y verborrágicos programas radiales de la mañana. Entonces, ¿qué es un buen post? Es aquel que nos trae algo nuevo, un punto de vista, una opinión contundente, o que simplemente nos señale algo que no vimos, algo que nos dé ganas de saber más. Un buen post es aquel que reenviamos por e-mail a un amigo o republicamos en nuestro propio blog.

—¿Por qué cree que gente inteligente y de trayectoria en el campo del conocimiento todavía sigue sin aceptar que la web está dando lugar a un gran cambio en los medios de comunicación, y a la posibilidad de generar nuevas narrativas, nuevos lenguajes?

—La inteligencia y la trayectoria no son una garantía de adaptación. No hay peor enemigo de la innovación que una persona que pueda perder sus antecedentes.

¡Qué frecuente es ver que gente inteligente y con trayectoria pierde la curiosidad o la duda! Para algunas de esas personas es muy difícil reconocerse repentinamente ignorantes en nuevos campos. Los otros días Beatriz Sarlo decía en la revista Viva que el teléfono celular era un clon del teléfono fijo. Con todo respeto creo que es lo mismo que afirmar que una moto no es nada más que una bicicleta veloz. Sarlo es una persona realmente inteligente y con trayectoria, pero Sarlo no sabe lo que significa la civilización móvil, la civilización wireless. Sarlo nunca visitó www.nokia.com o www.smartmobs.com. O Docomo. Lamentablemente, está escondida en su inteligencia y su trayectoria. Sarlo, todo el mundo, debería sospechar todo el tiempo de sus ideas, preguntar y navegar. Un mundo de 1000 millones de teléfonos móviles no es un mundo igual que el anterior, es un mundo donde todo es inmediato, cercano.

— En vista de sus últimas publicaciones, hallar perlas en Internet ya no puede llamarse un hobby para Ud. sino que es buena parte de su actividad profesional, ¿no es cierto?

—Publicar es algo muy importante para mí, no es un hobby. No hay razón para pensar que lo es. Estamos acostumbrados a creer que las cosas que no producen dinero son un hobby y que las verdaderamente importantes son aquellas por las que nos pagan. Debo decir que creo exactamente lo contrario. Me han pagado siempre más dinero por hacer estupideces que por aquellas cosas que fueron o son realmente importantes para mí. Internet está lleno de cosas geniales, de gente interesantísima, de ideas nuevas. Yo busco esas ideas para compartir y disfruto cuando alguien lo hace conmigo. Y al compartir lo que veo aprendo, me entusiasmo, me intereso. Sé muchas más cosas y más profundamente desde que publico un blog, que antes.

—En esta nueva tarea de navegante, ¿ha encontrado algún ejemplo interesante –a nivel escolar –de un tipo de utilización específica de los weblogs para uso educativo?

—Casi todo lo que veo tiene para mí interés para la educación. Puede ser una columna de Robert McNamara hablando de los enormes riesgos de una guerra atómica accidental (publicado hace un mes atrás), o las esculturas de Theo Jansen, o Tom Peters, o el nuevo Nokia N90, o Google Earth, o Google Print, o Castpost

¿Dónde empieza la escuela? ¿Dónde termina la escuela? ¿Dónde empieza Geografía y termina Matemáticas?

Hace poco leí sobre una escuela en Estados Unidos donde los chicos tenían un blog en lugar de un cuaderno, donde llevaban sus clases, ampliaban los informes de los profesores…No debería haber nada más divertido que estudiar, lástima que no es así. En el libro Re-imagina, de Tom Peters, dice: “Cada vez que paso por una cárcel o un colegio, siento pena por los que están dentro”. Pienso lo mismo.

Deberíamos aprender a tener preguntas o, mejor dicho, deberíamos mantener esa vocación como la principal. Preguntarnos todo: ¿por qué el Tratado de la pintura de Leonardo Da Vinci comienza diciendo “No lea mis principios aquel que no sepa matemáticas?” ¿Por qué el teclado tiene las teclas organizadas qwerty y no tiene @? ¿Por qué el día tiene 24 horas? ¿Qué tengo que ver yo con el presupuesto nacional? A propósito de eso, una anécdota: mi hijo Pedro tenía 9 años y era fanático de Sim City. Una mañana yo estaba leyendo el suplemento económico del diario La Nación y él descubrió unos gráficos. Me preguntó sorprendido qué eran. Le expliqué que se trataba de una comparación entre el presupuesto del año en curso y el próximo (en un lenguaje más directo) y me dijo: ¡Igual que Sim City! Había aprendido a leer gráficos económicos en SimCity. Sabía que existían relaciones entre el presupuesto y las crisis de la ciudad. Sabía que decisiones equivocadas en la administración del presupuesto podían llevar a catástrofes.

Para mí enseñar algo es enseñar a entusiasmarse con algo. Flaubert lo dice perfectamente: “Basta mirar atentamente una cosa para que se vuelva interesante”.

Observar y preguntarse, cualquier cosa esconde una incógnita. Por ejemplo, tratá de responder esta pregunta: ¿por qué las sendas peatonales de las avenidas son más largas que la de las calles? ¿Es porque cruza más gente al mismo tiempo o porque los autos en las avenidas van a más velocidad y se necesita más perspectiva para ver lo mismo?

—Un medio tan masivo como la televisión, hasta ahora nunca pudo convertirse en una verdadera herramienta educativa en nuestro país. ¿Qué opina de la relación escuela-internet? ¿Cuáles cree que son las nuevas posibilidades para el desarrollo de la educación apoyadas en las nuevas tecnologías y los nuevos lenguajes?

—Soy más drástico. No descubro cuáles son las posibilidades de la escuela de educar a habitantes del siglo XXI sin hablar permanentemente de tecnología desde todo punto de vista. No entiendo cómo pueden hacer algo que no logra ninguna empresa en el mundo. La tecnología es un tema excluyente para un hombre que planta soja en Córdoba y debe conocer sobre siembra directa con seguimiento satelital. Para Volkswagen, que incluye conexión USB en sus autos para conectarlos a los dispositivos de los automovilistas, no hay otro tema. Para los fundamentalistas de Al Qaeda que reclutan y preparan terroristas en internet y desarrollan planes que encriptan en sitios porno, no hay otro tema. No entiendo cómo la escuela es inmune.

La escuela delega la educación tecnológica y sexual en el tiempo extraescolar. La escuela explica un mundo que desaparece y que no existirá más cuando los chicos tengan 20 años (¡¡para los que hoy están en 7º será el año 2013, para los que hoy están de 1º será el año 2025!!). Hay programas que intentan que los niños lean el diario. ¿Qué diario? Si ayer (10 de noviembre de 2005) en una conferencia autoridades del diario inglés The Guardian anunciaron que en seis años el 80% de su negocio estará en internet, no en el papel… ¿Qué diario va a la escuela? Podemos hacer un programa que se llame “Peinarse con gomina en la escuela”… Estaría bien ¿no?

La Argentina y todos los países tienen una oportunidad de ver hacia dónde va el mundo y orientar toda la educación hacia allá. No puede haber nada más importante que ser un país digital.


Fecha: Noviembre de 2005