Estela EscaladaEstela Escalada coordina el proyecto de digitalización de partituras del fondo antiguo (hasta 1930), integrado por música popular argentina impresa y manuscrita, en su mayoría por ejemplares únicos.

La División Audioteca y Mediateca de la Biblioteca Nacional se inauguró en 2007, luego de haberse iniciado el proyecto de inventario de partituras en 2006. Se ubica en el tercero y cuarto piso del edificio de la calle Agüero y cuenta con una colección de música impresa que supera la cifra de 260.000 ejemplares, más de 40.000 discos entre vinilo, pasta y acetato.

Estela muestra el ambiente con orgullo, fruto del esfuerzo de varios años y con resultados que están viendo la luz recién ahora. Ella ama lo que hace: «cuidar la música», según sus palabras. Todos los días se dirige a la oficina de la Audioteca y se encarga, junto con un equipo, de buscar, investigar, catalogar y digitalizar cada partitura.

Otra vez Arlequín

A la pregunta de por qué es importante hoy en día digitalizar estas partituras, Estela responde:
«La digitalización es una de las herramientas de la conservación preventiva, que nos permite intervenir los documentos y estabilizarlos sin llegar a la restauración. Es la manera de mantener su contenido antes de que el papel siga su inevitable proceso de oxidación y posterior deterioro definitivo. La colección de música impresa cuenta con ejemplares únicos, muchos de ellos provenientes del depósito legal y donaciones. Y, por último, la digitalización nos permite conservar y difundir nuestra música, observando la legislación vigente sobre los derechos de autor».

Además agrega: «En un principio, las partituras incluían arte de tapa en sus cubiertas, constituida por una ilustración representativa de la canción. Hoy son impresiones en láser en una hoja lisa sin imágenes ni ilustraciones y seguramente a la larga o a la corta vendrán en formato digital a través de fibra óptica. Estamos hablando de la conservación de todas esas obras».

Estela cuenta que la música popular argentina impresa no lleva fecha de edición impresa, se podrían fechar por algunas iniciales que aparecen, es decir que es muy diferente del manuscrito con el cual se escribió la obra o la transcripción de un copista.

discos

¿Quiénes consumen estas partituras durante los últimos años?

«Al tener la información disponible, tenés toda clase de usuarios, pero básicamente son estudiantes de musicología y de bibliotecología, musicólogos, periodistas, músicos, bailarines e investigadores. Lo maravilloso que sucede, por ejemplo, es que a medida que la gente fue sabiendo que estaba este catálogo, aparecieron los hijos o nietos de compositores que no conocían la música de sus padres o abuelos. Hay gente muy agradecida porque llegó a conocer la obra por este medio. Es decir que también liga personas y situaciones».

A partir de esta apertura a la digitalización, han surgido muchos descubrimientos. Cuenta Estela que descubrieron tangos inéditos como «Tango ruso criollo», cuyo título ejemplifica el modo de hablar de esos inmigrantes: «Toca la pito Bojolante».

«También fuimos descubriendo nuevas relaciones en la música popular, por ejemplo con los deportes, los primeros clubes de fútbol o el turf, la incipiente aviación, los afrodescendientes y el tango cruzando transversalmente la cultura popular de principios del siglo pasado», afirma.

 «Toda esta apertura y buena llegada a los diferentes usuarios no es más que una confirmación de que nuestra música es maravillosa».

Estela termina la entrevista diciendo: «A mí la música me cruza la vida, no solo por esta instancia en la profesión, me cruza emotivamente. No puedo vivir sin música, de chica ya tenía una gran influencia sobre mí. No tuve oportunidad de aprender lo que me hubiera gustado, piano, pero, si hubiese podido, seguramente no podría estar cuidando de la música ahora».

digitalización

El proyecto de digitalización sigue en marcha aunque no se puedan «subir a la web» las partituras completas, debido a que se encuentran protegidas bajo derechos de autor, sin embargo pueden verse las cubiertas y el asiento bibliográfico de la obra. Pueden consultarse en http://200.69.147.118/partituras/, en la página web de la Biblioteca Nacional, y personalmente en la Sala Gustavo «Cuchi» Leguizamón de la División Audioteca y Mediateca de la Biblioteca Nacional, en Agüero 2502, tercer piso, de lunes a viernes de 10 a 18 y sábados de 12 a 18.

Desde marzo de 2009, la bibliotecaria Estela Escalada es responsable de la División Audioteca y Mediateca, área que depende de la Dirección Técnica Bibliotecológica, a cargo de la Lic. Elsa Rapetti. Desde marzo de 2012, es también responsable de la Agencia Nacional ISMN, International Standard Music Number en Argentina, que depende de la Dirección de la Biblioteca Nacional a cargo del Dr. Horacio González y funciona en la División Audioteca y Mediateca.

Es necesario mencionar que la digitalización de partituras fue cristalizada por la Dra. Elsa Barber, subdirectora de la Biblioteca Nacional, y por Nicolás Ruks, asesor de su equipo, gracias a esta se normalizaron el nombramiento y los estándares del mismo modo que lo hacen las grandes bibliotecas a nivel internacional, acciones que hoy nos encaminan a la Biblioteca Digital próxima a implementarse.