En los últimos años se ha hablado mucho de storytelling, es decir, de «contar historias». Si bien el uso asiduo del concepto parece haberlo convertido casi en moda, lo cierto es que somos esencialmente seres contadores de historias. El storytelling nació con el hombre mismo y sus inquietudes por comunicar, por narrar, por poner en escena desde sus preocupaciones más profundas hasta sus movimientos cotidianos más rutinarios.

Las pinturas en las cuevas de Lascaux y Chauvet —manifestaciones del arte rupestre del Paleolítico— prueban que hace ya 32.000 años que contamos historias. El gran escritor y filósofo español Ortega y Gasset lo ponía en estas palabras: «El hombre es un eterno novelista» y el escocés Alasdair MacIntyre decía: «Prívese a los niños de las narraciones y se les dejará sin guion, tartamudos, angustiados en sus acciones y en sus palabras. No hay modo de entender ninguna sociedad, incluyendo la nuestra, que no pase por el cúmulo de narraciones que constituyen sus recursos dramáticos básicos. La mitología, en su sentido originario, está en el corazón de las cosas».

En esta entrevista, Diego Alberti explica cómo surgió la idea de su proyecto Cajas y la forma en que fue variando en el tiempo, desde su concepción original como cortometraje hasta su evolución como plataforma digital, DVD y desarrollo de videojuego.