15042009La muestra tuvo lugar en la Fotogalería del Teatro San Martín. El recorrido de la muestra comienza poco después de la época dominada por el daguerrotipo (1860) y, a través de la mirada de fotógrafos de reconocida trayectoria, de otros menos conocidos y de autores no identificados, permite reconstruir la vida en las aulas, ver retratos de alumnos y maestros -individuales y de grupos-, imaginar cómo se desarrollaban la lectura y las clases de ciencias.

Todas las fotografías que formaron parte de la muestra son originales de época, muchas recogidas de tachos de basura antes de llegar a manos de los coleccionistas (reúne materiales de 14 coleccionistas y colecciones familiares). La fotografía histórica tiene el poder de conectarnos con la nostalgia de tiempos pasados; es una máquina del tiempo que no solo nos acerca a la vida de los que nos predecedieron sino que nos recuerda nuestras propias vidas: en este caso el paso por la escuela.

Los usos de la fotografía trascienden lo estrictamente artístico: la historia de la fotografía, dice Alexander, da cuenta también del deseo constante de padres y docentes por documentar el paso de sus hijos por la vida escolar.

En esta entrevista, Abel Alexander (presidente de la Sociedad Iberoamericana de Historia de la Fotografia y asesor de la Fototeca de la Biblioteca Nacional) habla sobre la muestra, sobre la importancia de la fotografía escolar -de fines del siglo XIX y comienzos del XX - como aliado inapreciable para mostrar los esfuerzos que estaba haciendo el país en materia de alfabetización de la población. Nos cuenta además qué cosas mira de una fotografía un historiador de la fotografia.

Esta muestra nos lleva a comprender la importancia de preservar los archivos fotográficos de familia. Entre el haluro de plata y el píxel. Un espacio para pensar es el lema de la muestra, elegido por Juan Travnik, director de la Fotogalería del Teatro San Martín. "El auge de las cámaras digitales y los avances de las nuevas tecnologías han determinado que la fotografía atraviese una etapa de verdadera transformación... Sin dudas, estos cambios vertiginosos han modificado las maneras de ver y conservar las imágenes: muchas de las nuevas tomas solo se ven en monitores, algunas se copian sobre papel y unas pocas se imprimen en diarios y revistas. Y la mayoría de ellas terminan archivadas en soportes digitales que pronto quedarán obsoletos. Sin desestimar las ventajas de los avances producidos en materia tecnológica, este escenario invita a reflexionar sobre el destino de las imágenes actuales, similares a las que construyeron durante más de un siglo y medio una parte esencial de nuestra memoria visual", dice Travnik.

Abel Alexander invita entonces a las escuelas del país a iniciar un proyecto de búsqueda y recuperación de sus fotografías institucionales: registros arquitectónicos del edificio a través de las épocas, retratos de maestras y directivors, de actos patrios, ceremonias escolares y retratos grupales de alumnos de cada promoción. “Los colegios, en conjunto con la comunidad y los ex alumnos, pueden conformar estos valiosos archivos histórico-fotográficos de indudable valor patrimonial”.


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Trabajan en la digitalización de un tesoro fotográfico argentino. Nota en el diario Clarín.

Entrevista a Silvina Gvirtz: "La escuela, la única institución capaz de enseñar a discernir entre datos verdaderos y datos falsos".

Abel Alexander nació en la Argentina. Es investigador histórico, fotohistoriador y restaurador fotográfico. Desciende en 5ª generación del daguerrotipista y fotógrafo alemán Adolfo Alexander (1822-1881), de relevante actuación a partir de 1845 en Hamburgo y Hameln (Alemania), Valparaíso y Copiapó (Chile), Mendoza, San Juan y Buenos Aires. Los cinco hijos de Adolfo Alexander continuaron con la profesión fotográfica en la Argentina.
Fue investigador contratado por la Fundación Antorchas para la investigación fotohistórica de las obras: Los años del Daguerrotipo, Imágenes de Buenos Aires 1915-1940; investigador de la serie "Imágenes del siglo XX" de la revista Viva del diario Clarín; conservador de las colecciones de daguerrotipos de varios museos y curador de muchas exposiciones, como “Daguerrotipos en la Plaza de Mayo” (Banco de la Nación Argentina. Buenos Aires, julio y agosto de 1988). Es coautor de los libros H. G. Fotografias 1900-1943 (Buenos Aires, Fundación Antorchas, 1998), Las ruinas de San Francisco (ex jesuitas) - Arquelogía e Historia (Mendoza, Municipalidad de Mendoza, 1998).