a-escritoa-ana-maria-machado-1323380444179_300x420Nubia Macías, directora de la 26º Feria Internacional del Libro (FIL) y Elisa Bonilla, directora de la Fundación SM, anunciaron hace un mes el resultado de este premio, que este año distingue a Ana Maria Machado, una de las figuras más influyentes en la construcción y visibilización a partir de los años 70 de una renovada literatura infantil y juvenil (LIJ) dentro del panorama cultural en el Brasil. Machado ha dedicado gran parte de su vida a la literatura desde múltiples facetas –narradora, doctora en lingüística, periodista, ensayista, crítica literaria, docente, librera, traductora, editora–, lo que le ha dado una perspectiva muy rica y diversificada respecto a los libros, la narración y la lectura. La galardonada lleva más de cuatro décadas de una labor ininterrumpida que articula el respeto de la crítica –tanto iberoamericana como extranjera–, una cimentada proyección internacional, sumado al éxito de ventas de su extensa y variada obra literaria.

Un jurado de expertos en literatura infantil y juvenil conformado en esta ocasión por: Jochen Weber, en representación de la Fundación SM; Evelyn Arizpe, en representación de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI); Laura Guerrero, en representación del International Board on Books for Young People (IBBY); Cristina Taquelim, en representación del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) y Victoria Uranga, en representación de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OREALC-UNESCO), decidieron otorgar la distinción a Machado  por “un estilo narrativo sencillo y complejo a la vez, que apela a la inteligencia del lector, con un lenguaje cuidadoso, lírico, ameno y que recupera la riqueza de la oralidad”. Y entre otros justificativos subrayaron: la consistencia de su trabajo; el compromiso con sus lectores; su amplio registro de temas y tratamientos; la forma en que recrea la cultura brasilera; sus aportes para la reflexión teórica alrededor de la LIJ; su contribución social y humanitaria.  

Este año se presentaron 18 candidaturas, procedentes de una decena de países (Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Puerto Rico, Portugal y Uruguay). Entre todos ellos, el jurado estableció cuatro finalistas: Triunfo Arciniegas (Colombia); Francisco Hinojosa (México); António Mota (Portugal) y la escritora finalmente laureada. Este importante galardón establecido desde 2005, fue recibido en ediciones anteriores por otros destacados autores del género: el español Juan Farias (2005), la colombiana Gloria Cecilia Díaz (2006), la española Monserrat del Amo (2007), el brasilero Bartolomeu Campos de Queirós (2008); las argentinas María Teresa Andruetto (2009) y Laura Devetach (2010); y el español Agustín Fernández Paz (2011) .

Cuatro décadas entre letras y libros

Ana Maria Machado nació en Santa Teresa, Río de Janeiro, Brasil, un 24 de diciembre, de 1941.  Su padre era periodista y su madre era maestra, por lo tanto siempre vivió rodeada de libros.  Los meses de verano la familia se trasladaba a la casa de los abuelos, donde por las noches padres, tíos y abuelos narraban historias alrededor del fuego. Ana Maria es la mayor de once hermanos. Para ella el mundo era una biblioteca infinita hecha tanto de libros impresos y como orales. ”En mi familia no concebían que se pudiera vivir sin leer, sin preguntar, sin consultar el diccionario, sin buscar respuestas...”, decía la escritora hace unas semanas atrás, en una conferencia celebrada en Salamanca (España).

Ana Maria estudió pintura en el Museo de Arte Moderno de su ciudad natal y también en el Moma de New York. Simultáneamente ingresó a la Universidade Federal do Rio de Janeiro para estudiar inicialmente geografía, carrera que abandonó a los pocos meses para volcarse al estudio de las lenguas romances. Se graduó e inmediatamente comenzó a trabajar como periodista y como docente universitaria. Mientras continuaba su labor como artista plástica exponiendo en muestras tanto individuales como colectivas.  Si bien Machado siguió pintando regularmente, pronto comenzó a poner más énfasis en su escritura. 

Tras su alejamiento de la pintura profesional, Machado empezó a trabajar como el profesora de lengua y literatura en los distintos niveles educativos. También escribía artículos para revistas y traducía textos procedentes de otras lenguas. En cuanto a su narrativa literaria, Machado comenzó escribiendo ficciones para adultos. Hasta que Sonia Robatto, directora de Recreio, una revista infantil que publicaba Editorial Abril, la invitó a escribir cuentos para niños. Recreio, que vendía 250.000 ejemplares semanales, marcó en su país el inicio de una innovadora literatura destinada a la infancia y el surgimiento –post Monteiro Lobato– de muchos autores de literatura infantil hoy consagrados como Machado y Ruth Rocha, a las que más tarde se sumarían Ziraldo, Lygia Bojunga Nunes y tantos otros. La literatura infantil y juvenil comenzaba a instalarse como un campo más dentro de una incipiente  industria cultural en el Brasil que requería de la producción masiva de bienes de consumo.

Hacia el final del año 1969, debido a la situación política de su país –Brasil se encontraba  bajo la dictadura militar desde 1964– Machado partió hacia el exilio, primero rumbo a Francia y después a Inglaterra.

En Francia realizó una tesis de postgrado que versaba sobre la obra del escritor Guimarāes Rosa, dirigida por el mismísimo Roland Barthes, gracias a la cual obtuvo el doctorando en lingüística por la École Practique des Hautes Études de París. En su libro Recado do Nome expusó los resultados de esa investigación.  Entre 1970 y 1971 dictó clases en La Sorbonne.  Continúa su formación y estudia semiología con Umberto Eco, además de cine con el reconocido Christian Metz.

Durante su estancia en el extranjero trabajó como periodista para la revista francesa Elle y para la BBC de Londres. Al mismo tiempo seguía escribiendo cuentos para niños que enviaba a la revista Recreio, o guardaba en cajones a la espera de alguna oportunidad para publicarlos.

En 1972 regresa a Brasil y entra a trabajar al Jornal do Brasil, primero como reportera y luego como directora periodística de Rádio JB, cargo que ocupó durante siete años, hasta que le exigieron una considerable reducción del staff de su redacción y antes de cumplir esa orden optó por ser ella misma la que abandonaba su puesto.

Pronto Machado comienza a publicar en diversos sellos editoriales muchos de sus cuentos infantiles que habían aparecido previamente en revistas para niños. Así en 1977 sale su primer libro destinado a los niños, titulado Bento-que-bento-é-o-frade,  traducido al español bajo el título Antón pirulero (Emecé, 2009). El mismo año también se publicaron: Camilão, o Comilão; Currupaco Papaco; y varios más.

Su libro História Meio ao Contrário –traducido al español como Historia medio al revés (FCE, 1992)– ganó en 1978 el premio João de Barro, y esa distinción acrecentó su reputación e hizo que muchos editores se fijaran en ella y la convocaran para formar parte de sus catálogos.

En 1979 funda Malasartes, la primera librería especializada en literatura infantil de Brasil. Estuvo al frente de este emprendimiento durante 18 años, hasta marzo de 1996.

Distanciada del periodismo, la década del 80 encuentra a Ana Maria Machado  focalizada en la atención de su librería y mucho más avocada a la escritura literaria.

Menina bonita do laço de fita, cuento de Ana María Machado, publicado en español como Niña bonita (Ed. Ekaré). El relato surgió  a partir de un juego oral y corporal con su hija más pequeña a la que cariñosamente le decían: Niña bonita, niña bonita, ¿cuál es el secreto para ser tan blanquita?. Machado transformó parte del juego, y lo acercó al entorno étnico en Brasil. Este es uno de sus cuentos más famosos, traducido a muchos otros idiomas, igual que Bisa Bea, Bisa Bel, nouvelle a la que algunos especialistas consideran su obra más acabada y representativa.


En 1981 obtiene el Premio Casa de las Américas por su novela De olho nas penas. Muchos de sus libros empezaban a despertar interés en el exterior, y se tradujeron primero en los países escandinavos, y posteriormente en países como Alemania, Francia y España.

Mientras tanto Brasil seguía bajo la dictadura, régimen que perduró hasta 1985, cuando se recuperó la democracia.

Dice el investigador Antonio Orlando Rodríguez: "(...) autores como Ana Maria Machado y Ruth Rocha descubrieron que los cuentos para niños eran un espacio idóneo para la réplica ideológica. Por ser una modalidad literaria tradicionalmente subestimada y desdeñada, se transformó en una palestra para cuestionar, mediante la parábola, la alegoría y la sátira, un ejercicio del poder absolutista en el que no se concedía derecho al libro flujo de ideas y posturas."

 A medida que su obra se hacía conocida Machado era requerida por distintas instituciones para impartir cursos y seminarios de promoción de la lectura y la literatura infantil y juvenil.

Machado en varias oportunidades fue merecedora del premio al mejor libro del año que otorga la Fundação Nacional do Livro. Infantil e Juvenil (FNLIJ). También varias veces sus obras fueron distinguidas con el Premio Jabuti, considerado el más importante premio literario de su país, que entrega la Cámara del Libro de Brasil.

Entre 1990 y 1994 se convirtió en socia y editora de libros infantiles  a través de su desempeño como una de las directoras de Quinteto Editorial.

Si bien Ana Maria Machado ha sobresalido como una de las más importantes autoras brasileñas de LIJ, ella tiene una extensa producción novelística destinadas al público adulto, poco conocida, restringuida al ámbito de la lengua portuguesa: Alice e Ulisses (1983); Tropical sol da libertade (1988); Canteiros de Saturno (1991); Aos quotro ventos (1993); O mar nunca transborda (1995); A audácia dessa mulher (1999); Para sempre (2001); Infâmia (2011).

En el rubro ensayos publicó el autobiográfico Esta Força Estranha Trajetória de uma autora (1996); y otros títulos como Romântico, Sedutor e Anarquista - Como e por que ler Jorge Amado hoje (2006); Balaio: Livros e Leituras (2007); Amor em texto, amor em contexto - um diálogo entre escritores, en coautoría con Moacyr Scliar (2009); Uma rede de casas encantadas (2012). Todos esos trabajos giran alrededor de la obra de algunos de los exponentes de la literatura brasilera; Machado problematiza y profundiza en torno a diversos asuntos ligados a la lectura y la LIJ; o reflexiona a partir de sus vastas y variadas lecturas, fruto de su cosmopolitismo intelectual y una fuerte identificación con sus raíces latinoamericanas.

Algunos de esos ensayos fueron traducidos al español y forman parte de varios libros que reúnen artículos, conferencias, entrevistas en los que Ana Maria Machado se refiere a sus preocupaciones respecto al panorama editorial y cultural. Consciente de su rol social títulos como: Buenas palabras, malas palabras (1998); Lectura, escuela y creación literaria (2002); Literatura infantil: creación, censura y resistencia, en coautoría con la escritora Graciela Montes (2003), Clásicos, niños y jóvenes (2004), que fue reseñado en la sección Contratapa de educ.ar, reflejan su interés en cuestiones que hacen a la política cultural de su país, su continente y su época.

Hace tiempo dijo Graciela Montes, una de sus más lúcidas interlocutoras y colegas, sobre Machado: "Esta mujer piensa todo el tiempo, es evidente. Basta mirarle los ojos. Unos ojos oscuros muy agudos, de mirar fuerte, de los que no se dejan engañar fácilmente. Y, sin embargo, nunca piensa en forma solemne. Debajo de los ojos estalla la sonrisa. Generosa, espléndida, burlona. Una buena mezcla para entenderse honestamente con los chicos y para defenderlos de la prepotencia de los grandes. Como a los niños, el mundo le interesa y la asombra."

En el año 2009 la escritora carioca publicó Sinais do Mar, un libro sin marcas claras del público destinatario, que recopila una serie de poemas dedicados al mar, escritos por ella a lo largo de varios años. 

Recientemente ha publicado, en coautoría con su hija, la fotógrafa y diseñadora Luísa Baeta, dos obras de naturaleza heterogénea, que van en busca de una poética tanto visual y como textual:  Curvo ou Reto – Olhar Secreto (2010) y Quem foi que fez? (2011).

Defensora a ultranza de la lectura de los clásicos de la literatura universal, Machado ha publicado infinidad de libros que reversionan famosos relatos folklóricos procedentes de diversas culturas de todo el mundo (mitología griega, cuentos de Oriente, cuentos populares latinoamericanos, cuentos de hadas europeos, etc.). Asimismo su propia producción literaria recupera muchísimos elementos y formas de la tradición literaria universal. La musicalidad de la lengua portuguesa, los juegos con las palabras y la exploración de la lengua oral y coloquial son otros de los rasgos que destacan los estudiosos de su obra.  

Su obra literaria para niños fue traducida a muchos idiomas (chino, mandarín, croata, sueco, dinamarqués, árabe, inglés, noruego, etc.)  y ha sido objeto de estudio tanto en su país como en el exterior.

En su vertiente más académica, fue pionera en la creación de cátedras universitarias destinadas al estudio de la LIJ en las universidades del Brasil.

En el contexto institucional e internacional Machado ejerció la vicepresidenta del Comité Ejecutivo del IBBY (1982-1986); fue miembro del jurado del Premio Hans Christian Andersen que otorga esa misma organización (entre 1978 y 1982) y posterioremente fue elegida como su presidenta (1986-1990). Durante la última edición del IBBY Congress, en agosto de 2012, en la ciudad de Londres, Ana Maria Machado recibió el título de Miembro Honoraria del IBBY - International Board on Books for Young People. Esta distinción reconoce su larga trayectoria dedicada a la promoción de la lectura y los libros para niños, tanto en el ámbito nacional como internacional.

Esta celebrada y respetada escritora recibió los premios más relevantes a nivel nacional como internacional. Distiguida como escritora residente de la University of California, en Berkeley, durante el año 1997, también recibió el Lifetime Achievement Award (USA).

En 2000 obtuvo el Premio Hans Christian Andersen, el más prestigioso y consagratorio lauro internacional destinado a los autores e ilustradores de literatura infantil y juvenil.

En el año 2001 la Academia Brasileira de Letras le concedió el Prêmio Machado de Assis por el conjunto de su obra.

En 2010 obtuvo un Premio Príncipe Claus, un lauro de origen holandés, en reconocimiento a su aporte cultural.

Una vida entre libros”, conferencia de apertura del "Congreso Iberoamericano de las Lenguas en la Educación y en la Cultura. IV Congreso Leer.es", celebrado en Salamanca del 5 al 7 de septiembre de 2012.



Ana Maria Machado además ganó el Troféu Rio 2011, como Personalidad Cultural del Año, premio que otorga la União Brasileira dos Escritores.

Recientemente fue electa por unanimidad presidenta de la Academia Brasileira de Letras (ABL), de la que es miembro desde el año 2003. Es la primera escritora con una significativa producción literaria dedicada al público infantil que integra esta institución y la segunda mujer en asumir esa jerarquía – antes ocupó el cargo la autora Nélida Piñon–.

Los últimos años, debido al lugar que ocupa en el panorama de la LIJ internacional y a su agenda oficial como autoridad de la ABL, Machado ha realizado muchos viajes y lleva una intensa agenda de actividades y exposición pública a través de todo el mundo; invitada frecuentemente para disertar y participar de foros internacionales sobre lectura y literatura infantil y juvenil.