Políglota

Con un pie en el estudio de las nuevas tecnologías de comunicación, y otro pie en el trabajo docente en el aula, Guillermo Lutzky (1963-2009) fue creando los primeros borradores de un campus virtual. Corría el año 2007 y, si bien la Web 2.0 estaba siendo tematizada por investigaciones en distintas latitudes (incluyendo a este portal), las experiencias educativas eran todavía incipientes, y eran llevadas a cabo por docentes con afán de innovar.

Guillermo LutzkyEntre el trabajo creativo y reflexivo de docentes en el aula, y algunos valiosos proyectos que buscaban armar redes que los conectaran, quedaba todavía por explorarse la dimensión institucional como agente de cambio. Fue desde ese lugar que Guillermo propuso pensar el proyecto de un campus virtual, como un espacio que ampliara el trabajo de los distintos actores de la comunidad escolar, puestos a producir y compartir conocimientos y experiencias en la red.

En ese lejan o 2007 ni Facebook ni Twitter eran plataformas de uso masivo entre usuarios de distintas edades y perfiles. Las redes sociales no tenían todavía el alcance necesario para generar tal salto cualitativo. Sin embargo, había una dimensión social, consustancial a internet desde sus inicios, que cobraba nueva fuerza a partir de la Web 2.0, que estaba conectando personas y generando nuevas formas de (des)organización, como planteaba Clay Shirky.

Guillermo entendía que la Web 2.0 era el emergente de cambios profundos en la lógica cultural, y abrazaba esos cambios. Por eso sus ideas acerca de la “escuela del futuro”, que pueden reconstruirse en las reseñas de su blog, nos interpelan, nos cuestionan y nos iluminan todavía hoy. La siguiente entrevista muestra a un artesano apasionado por su obra, que nos cuenta cómo se entretejía lo personal y lo colectivo en la primera red de blogs de la Escuela Técnica ORT.




El código es la filosofía. Guillermo creía en el valor de una red colectiva, basada en una arquitectura abierta y horizontal, en la que no se fundían las individualidades; muy por el contrario, se potenciaban. Esta idea, que él llevaba a la gestión de los proyectos y a su práctica como docente, fue una de sus principales enseñanzas. La “agregación” de individualidades en una red requiere mantener viva la relación o el vínculo entre ambos niveles.

El trabajo trasciende a quien lo ha hecho

 "Hay cosas que, como docente, uno suelta… las siembra… ciertas semillas crecen, otras no; y uno tiene que disfrutar de las que crecen, y las que no por ahí crecerán más tarde…” (G. Lutzky, conversaciones del 2007)

Guillermo Lutzky

Cuando empezamos a trabajar en ORT en pos de una cultura de uso de herramientas 2.0, como fase “preparatoria” para la incorporación del campus virtual, una de las ideas que generó más resonancia fue la de “beta permanente”. Este concepto, tomado del modelo de desarrollo del software y que alude a la idea de “mejora continua”, se traducía en la siguiente propuesta: documentar o testimoniar procesos o trabajos en curso, y no solo productos acabados.

Un buen artesano –dice Richard Sennett– entiende la importancia del esbozo, es decir, la falta de conocimiento acabado de los detalles de una obra al momento de embarcarse en ella. También le asigna un valor positivo a la contingencia y a la limitación, y le permite al objeto cierta imperfección, ya que muchas veces decide dejarlo irresuelto. Como buen artesano, el programador –y más aún el docente– deja su “obra” abierta.

Guillermo ubicaba a la producción en el centro de la escena educativa y con ello traía la dimensión de la experiencia en un doble sentido: como habilidad, volcada hacia el “exterior”, y también como vivencia o impresión emocional. Por ello destacaba la importancia que tenía el sentido de “propiedad” o autoría de los alumnos con respecto a sus propios trabajos. El blog de cada alumno era un espacio concreto en el que Guille podía ver en hechos algunas de las cosas que se había imaginado.

La dimensión individual se acompañaba de otra dimensión “pública” o colectiva. Siguiendo a John Dewey, en el aula los alumnos tenían que evaluar su trabajo en términos de experimento compartido, de ensayo y error colectivo. Decía Guille: “Imaginate la potencia de un del.icio.us [aplicación usada para compartir “favoritos”] donde todo el mundo sume, anote, comente… o el momento en el que todo el mundo pueda ser usuario de YouTube y todo el mundo taguee [etiquete] los videos… se va a generar un nivel de conocimiento colectivo muy importante para la clase y para el funcionamiento institucional”.

Guille hablaba de “transparentar” el aula y lo que en ella sucede, siempre en beta permanente, como un esbozo. Al hacerlo, incorporaba otros actores y organizaciones de la comunidad en el proceso de transmisión cultural, y también a otros usuarios de la red, potencialmente infinitos, anónimos, coproductores de conocimiento. Veía a la Web 2.0 como el entorno que extendía la escuela, la potenciaba y también la reinventaba conforme a las nuevas necesidades e intereses de los alumnos.

Uno de los mensajes escritos por sus alumnos en Facebook dice: "Guille: fuiste de esos tipos que por más cargos, ocupaciones o agendas ocupadas, siempre tenías un minuto para alguno de tus alumnos o amigos y siempre con esa humildad de quienes respetan a todas las personas por igual". Este, como muchos otros mensajes expresados por quienes lo conocieron, habla de una persona que no solo era valorada intelectualmente sino también muy querida por su generosidad y calidez. Guille no nos dejó solo ideas; nos dejó su ejemplo vital.


Leer más sobre Guillermo Lutzky en su blog y Campus Virtual ORT.



Carolina Gruffat es licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA), especializada en Educación y Medios Digitales. Coordinó el Proyecto 1@1 Sarmiento, auspiciado por el International Development Research Center (IDRC) y Conectar Igualdad. Es referente del Campus Virtual de la Escuela Técnica ORT. Tiene a su cargo la materia de Creatividad e Innovación en la Maestría en Administración de Organizaciones del Sector Cultural y Creativo (UBA) y es docente en la carrera de Ciencias de la Comunicación (UBA).