280220071¿Quién es Viviana Dehaes?
Es analista en Marketing (casi licenciada en Administración), y diseñadora de interacción. Desde 1997 trabaja en proyectos para internet, especializándose en diseño centrado en el usuario, arquitectura de la información y otros aspectos de la estructura de interfaces, entre ellos la accesibilidad. Forma parte del área de Tecnología de educ.ar. Pueden ver su blog.

—¿Cómo cambió su vida la Web?

—Mi relación con la Web nació hace más de 12 años, cuando todavía vivía en Córdoba y trabajaba para una consultora. Al principio fue el manejo del mail, cuando uno se asomaba a la pantalla cada 10 minutos para ver si alguien le escribía y finalmente se anotaba en listas de discusión extranjeras para que le llegaran mensajes. Desde entonces ha evolucionado muchísimo y ha ganado espacios, de tal manera que hoy la computadora e internet se han convertido en mi fuente de conocimiento, mi nexo con el mundo, mi banco, mi supermercado y por sobre todo mi herramienta de trabajo.

Bajo esa perspectiva se puede decir que mi vida cambió mucho gracias a la influencia Web. Calculo que como la de la mayor parte de mi generación, ya que conocimos una era sin internet y también una sin computadoras en el hogar o la escuela.

—Desde su lugar de especialista en tecnología e internet, ¿cómo definiría la Web 2.0?

—La Web 2.0 se podría definir como una segunda generación de servicios web, que se caracterizan por la ruptura de las barreras que impedían al usuario la utilización de servicios web como si fueran herramientas de escritorio (como por ejemplo Microsoft Word) más la potenciación del uso colaborativo de esas herramientas a través de internet. Estas barreras que menciono se van cayendo gracias a los avances de la tecnología y el aumento del ancho de banda de las conexiones a internet.

También podemos definirla en contraposición con la Web 1.0, considerada como repositorio estático de información escasamente actualizada, o también con la Web 1.5 representada por los primeros CMS y las grandes bases de datos. Ahora no se trata sólo de evolución tecnológica, sino de un nuevo paradigma del espacio virtual en el que nos movemos aún de forma bastante rudimentaria: vamos de sitios web desconectados y elementales a una plataforma de interacción entre los usuarios con múltiples herramientas al alcance de nuestras manos para generar, buscar y categorizar la información.

La información y el conocimiento ahora pueden ser sometidos a un tratamiento social que los enriquece, los hace más pertinentes, encontrables, y logra que dependamos menos de complicados algoritmos de búsqueda que nos lleven a la información.

—Una de las características de la Web 2.0 es que el usuario puede elegir –sin demasiadas complicaciones técnicas– el formato, cómo quiere consumir la información, aunque se trate del mismo contenido. Por ejemplo, y para tomar un caso, podemos hablar del cambio de formato de una información que se encuentra como texto a formato audio. Es decir, la posibilidad de poder escuchar las noticias, o los libros vía mp3, en vez de leerlos. Una opción que sabemos que Ud. elige asiduamente...

—Sí, consumo muchísima información por mp3, aunque soy una lectora muy ávida: suelo leer entre dos y cuatro libros por mes. Pero hacía un tiempo que ya no disponía de las horas necesarias para este “vicio”; entonces surgió la idea de convertir mis lecturas a mp3 para poder escucharlas aprovechando tiempos muertos mientras corría o me dirigía de un lugar a otro, tomaba el subte, lavaba los platos, etc. Incluso lo he usado también para estudiar: varias de las materias que rendí en estos últimos tiempos fueron digitalizadas y estudiadas mientras escuchaba mp3. Está claro que eso sirve para cierto tipo de lectura, y que por ejemplo es más conveniente para aprender historia que matemáticas.

—Considerando que las ventajas pueden ser muchas, ¿cómo puede un usuario básico convertir una información que se encuentra en la Web en formato texto a audio?

—Como Ud. bien dice, esto es básicamente un cambio de formato, y como todo formato tiene sus ventajas y desventajas. En este caso se trata de pasar los textos a audio mediante un sintetizador de voz que los convierte en mp3, luego uno los carga en su reproductor y ya puede escucharlos en cualquier lugar.

¿Ventajas? Independencia del dispositivo, portabilidad, poder disfrutar de los textos, contenidos, artículos o notas de estudio cuando uno quiere, como quiera.

¿Desventajas? A las voces que leen en voz alta el texto –aunque la tecnología está muy avanzada- todavía les falta un poco de entonación o entender los cambios de idioma; hay mucha gente que se resiste a este método porque no quiere que la contestadora telefónica les lea los textos.

Algo que me gustaría transmitir es que no sólo se pueden escuchar clásicos de la literatura, sino que cualquier texto se puede pasar a formato audio. Muchas veces encuentro en la Web cuando estoy navegando artículos que me parecen interesantes, o también en los feed (los feed, en términos informáticos, refieren a los documentos con formato RSS o Atom, basados en XML, que permiten a los usuarios colectar información de páginas web sin tener que acceder a las mismas) que tengo sindicados, y no tengo tiempo de leerlos en el día. Entonces los convierto a mp3 y los puedo escuchar a la tarde en el gimnasio. Incluso he llegado a escuchar recetas de cocina para poner en práctica a la hora de la cena.

—¿Qué tipo de programas necesitamos tener para lograr bajar en mp3 un texto ?

—Para poder convertir textos a mp3 necesitamos básicamente un motor de voces y un programa de TTS (Text to Speech); yo uso particularmente el TextAloud MP3 de NextUp, que reúne estas dos aplicaciones incorporando las voces de Natural Voices de AT&T, que me parece que son las mejores del mercado.

El TextAloud MP3 requiere de una mínima configuración acerca de qué voces usar, a qué calidad, en qué formato, y los directorios de origen de los textos y destino de los mp3. Una vez realizados estos ajustes es cuestión de cargar los textos (en formato .txt) y apretar el botón File.

Es bastante sencillo de realizar. Igualmente les recomiendo que si tienen un texto muy largo lo separen en archivos más pequeños. Así, para un libro estándar podríamos tener de 20 a 30 archivos txt y estos se convertirán en 20 o 30 archivos mp3, ya que si tenemos un único archivo muy grande podemos tener problemas a la hora de encontrar dónde habíamos quedado la última vez, o con una equivocación pasando archivos hacernos un lío para volver al punto de partida.

—¿Cuáles son los sitios que recomienda para descargar libros en formato audio?

—Sitios para bajar libros hay muchos, depende de los intereses de cada uno. En ese sentido yo creo que el mejor lugar para buscar libros es Google.

—Hablando ya en términos generales, es claro que cada usuario, según sus intereses, hace búsquedas y usos diferentes en la Web. Podemos encontrar usuarios que mayormente visitan sitios de celebridades, otros que hacen sólo búsquedas genéricas como: datos del tiempo, diccionarios, etcétera. ¿Qué sitios visita Ud. preferentemente y qué usos hace de ellos?

—La Wikipedia debe ser uno de los sitios que más visito, incluso más de una vez al día. Luego utilizo muchas herramientas en línea: Googledocs para el manejo colaborativo de documentos de texto y planilla de cálculos; Pandora, que sirve para escuchar música en línea y es una excelente manera de descubrir nueva música porque está basada en las preferencias explícitas de la comunidad; LinkedIn: una red social de profesionales, donde puedo encontrar perfiles, compartir información, armar redes, etcétera.

Utilizo mucho YouTube y Flickr para subir mis imágenes y videos y compartirlos con gente a distancia; Google Notebooks para guardar retazos de textos mientras navego; Del.icio.us para compartir mis links; Google Calendar para los eventos…

Y según las necesidades del momento voy incorporando más herramientas: si están en línea, bien; si aceptan trabajo colaborativo, mejor.

—Si hablamos en general de la tecnología digital y en particular de la Web 2.0 , vemos que hoy el usuario se siente con mayores posibilidades de acción en los medios de comunicación, y más cerca de la Web que antes. No son lo mismo las culturas digitales de hace 10 años que las actuales. A partir de esto se habla de que los usuarios estamos formando una nueva democracia digital ¿Qué piensa?

—Es muy interesante ver cómo la Web 2.0 provee a los usuarios de las herramientas necesarias para que puedan interactuar en este nuevo ecosistema de redes sociales, cambiando sus realidades y las de su comunidad de cara al futuro. Con esto quiero decir que en esta nueva fase los usuarios pueden expresarse libremente, ya no necesitan de intermediarios que les hagan de puente con sistemas complicados, ellos mismos pueden crear sus sitios, y a través de ellos expresar sus opiniones, también contribuir con la Wikipedia. Las redes sociales funcionan con la gente pero necesitan un mínimo de masa crítica, que suele ser mucha cantidad gente. Por ejemplo si Del.icio.us no tuviera una enorme y activa comunidad detrás no podría filtrar lo interesante de lo mundano.

En épocas pasadas el modelo presentaba un reducido número de personas eligiendo las noticias para las audiencias masivas; hoy el usuario puede postular noticias y votar las que más le interesen mediante sistemas como Digg o Meneame. Se ha dado un traspaso del poder hacer del especialista al ciudadano común, y creo que eso es lo que quiere representar esta democracia digital y la energía que ponemos en participar de las distintas comunidades, con nuestros aportes, opiniones, gustos, es lo que les da valor, las hace crecer y las convierte en útiles a los demás usuarios en términos de explotación de esa información que cada uno aporta.

Eso me recuerda un concepto de mercado llamado "The long tail" (en el inglés original, es decir "Larga cola", que se puede aplicar a este fenómeno de masas: sostiene que puede haber mayor valor en la “larga cola” del mercado que en el cuerpo, ya que esta última podría tener mayor superficie que el sector considerado más rentable. En este sentido podemos decir que el poder pasa de los grandes usuarios (los grandes usuarios son aquellos que en su mercado mueven grandes volúmenes, en nuestro caso podemos hablar de los sitios de noticias corporativos como los grandes usuarios, versus los blogs personales en el rol de la larga cola) a la gran masa que componen los pequeños usuarios. Y los pequeños usuarios, como comunidades, no individualmente, se han encontrado con el poder para intervenir.

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Fecha: Febrero de 2007