18042007¿Quién es Claudia Zea?

Ingeniera en Sistemas, posee un magister en Educación y toda su vida ha trabajado en la informática educativa. Dirige Colombia Aprende, el portal educativo del Ministerio de Educación de Colombia, y asesora a la ministra de Educación de ese país en temas de nuevas tecnologías.

Visitó Buenos Aires para asistir a la Reunión Plenaria de la Red Latinoamericana de Portales Educativos / Relpe, y dialogó con educ.ar sobre los desafíos de Relpe y sobre cómo Colombia lleva adelante su Programa Nacional de Nuevas Tecnologías. También se explayó sobre la experiencia colombiana de integración entre TV e internet liderada por Señal Colombia (un canal de TV educativa) y el portal Colombia Aprende. Una experiencia en la misma línea –de convergencia de medios, y liderada por el Ministerio de Educación– que hoy llevan adelante educ.ar y la señal Encuentro.

—Usted dirige hace ya tiempo el proyecto Conexiones. ¿Podría contarnos brevemente en qué consiste y cuáles son los objetivos que se han planteado?
—Conexiones es un proyecto que ya tiene 15 años. Funciona como un laboratorio donde se investiga en ambientes de aprendizaje que integran tecnología. Trabajamos en la prueba y la experimentación de hipótesis para definir cuáles son las mejores estrategias para la integración de la tecnología en la educación básica a nivel nacional. Participan 120 escuelas de una red interescolar de comunicaciones, con las que vamos probando las distintas estrategias.

—Luego de 15 años de trabajo, ¿han llegado a definir –al menos a hoy– cuáles son las mejores estrategias para integrar las nuevas tecnologías en las escuelas?

—Llegamos a la conclusión de que una de las mejores formas es a través de proyectos colaborativos, porque es la que más motiva, tanto a los alumnos y a los docentes como a las instituciones.

Y, desde el punto de vista de los contenidos, vimos que lo más interesante son los juegos, los software interactivos y los mapas conceptuales. Para los alumnos es muy interesante poder ver cómo los expertos organizan los conocimientos, y luego ellos mismos –a partir de esos mapas– construyen sus propios mapas, en función de sus propios conocimientos. En esos mapas, luego, los docentes pueden ver lo que para el niño es realmente significativo del conocimiento.

—En una entrevista Ud. comentaba cómo los niños que llevan un tiempo participando de este proyecto tienen una forma de expresión y un lenguaje muy distinta de la de los niños que no trabajan dentro del proyecto Conexiones.

—Claro, porque Conexiones empezó con el objetivo no sólo de trabajar con las competencias tecnológicas básicas sino también con el fortalecimiento de valores culturales, humanos y ecológicos. En aquel momento se registraban altos niveles de violencia y agresividad en Colombia, entonces queríamos crear un ambiente de aprendizaje diferente para los niños basado en las nuevas tecnologías, porque sabíamos que eso los iba a motivar. Entonces empezamos a trabajar en proyectos colaborativos orientados al fortalecimiento de esos valores. Y tuvimos muy buenos resultados, bajó mucho el nivel de agresividad entre los niños, y de los niños con los docentes y con su familia. Eso fue el gran impacto que produjo Conexiones a través del trabajo colaborativo de los alumnos con otras escuelas.

Los niños, al expresar sus ideas y estar en contacto con otros niños a través de la red, se expresaban de forma muy elocuente y distinta de la de los chicos de los colegios que no participaban de estos proyectos. Todos querían contar lo que estaban haciendo y lo hacían con mucho orgullo.

—Y ¿qué tipo de proyectos colaborativos llevan adelante con las escuelas que participan de Conexiones?

—Hicimos proyectos nacionales y regionales. El más conocido fue el proyecto de la isla de Cocom@, una isla imaginaria que queda entre la isla de Cocos, de Costa Rica, y la isla de Malpelo, en Colombia.

El problema por resolver es que en esta isla hay una escuelita que recibió de regalo una computadora, pero allí no hay energía, aunque sí muchos recursos naturales. Entonces los chicos tienen que resolver cómo hacer para generar energía para que funcione la computadora. A partir de ese problema los niños diseñan plantas de energía eólica, térmica y solar y comparten sus maquetas por medio de la red.

En Colombia, según la región del país hay distintas formas de energía: en el sur hay plantas de energía eólica, en la región oriental están los petroleros y en otra la mina de carbón. Las escuelas, según la región geográfica en la que se encuentran, trabajaban a partir del tipo de energía con la que cuentan porque pueden acceder más fácilmente a la información y trabajaban más sobre lo real. Luego, compartiendo con los otros chicos, suman las distintas formas de energía hasta llegar a la mejor forma de encender esa computadora de la isla. Cada año hemos sacado una nueva versión de este proyecto.

También trabajamos en otros proyectos colaborativos internacionales, como Aulas Hermanas, Atlas de la diversidad cultural, la isla Mozaica y algunos otros.

—Hace cuatro años usted trabaja también como asesora de la ministra de Educación de Colombia en todo lo referente a nuevas tecnologías. ¿Cómo manejan la capacitación de los docentes en nuevas tecnologías? Y ¿cómo integran los programas ministeriales de capacitación en nuevas tecnologías con el portal Colombia Aprende?

—El programa nacional de nuevas tecnologías que impulsamos desde el Ministerio de Educación de Colombia tiene tres ejes: la infraestructura y el acceso a las nuevas tecnologías, los contenidos, y el uso y la apropiación de la tecnología para lo que es clave: la formación de los docentes. Sobre este último eje estamos trabajando sobre los estándares de competencias en el uso de las tecnologías que deben tener todos los docentes. Para ello planteamos tres momentos en esta formación: una fase de iniciación, que consiste en alfabetización digital básica para erradicar el miedo a la computadora y conocer las herramientas básicas; un segundo momento de profundización, en el que los docentes deben diseñar sus propias unidades de aprendizaje, y un tercer momento de transferencia en el aula, cuando los docentes trabajan directamente con los niños. Y, para cada uno de estos momentos hemos planteado cuatro tipo de competencias: las didácticas pedagógicas, las éticas, las colaborativas y las tecnológicas.

Este programa es parte de la formación permanente de los docentes, es decir de la capacitación en servicio. En Colombia tenemos alrededor de 300.000 docentes, de los cuales alrededor de 120. 000 ya se encuentran en lo que llamamos fase de iniciación; y en la fase de profundización ya hemos capacitado a alrededor de 45.000 docentes, es decir que todavía queda un largo camino por delante.

Para el momento que denominamos inicial diseñamos una campaña que se llama “A que te cojo ratón”, para tener un mayor alcance de llegada a los docentes, y que fue muy exitosa. Este año ya tenemos 25.000 docentes inscriptos en la campaña. Otra de nuestras estrategias es el Programa “Computadoras para educar”, un programa de reciclaje de computadoras que donan las empresas y que luego son entregadas a las escuelas. También es un proyecto súper exitoso: se han reacondicionado alrededor de 15.000 máquinas por año. Y en el 2007 ya hemos ascendido a 45.000 máquinas, un porcentaje es de reacondicionado y otro de ensamblaje, porque tenemos 5 plantas de ensamblaje de máquinas nuevas distribuidas en distintas zonas del país, también para donar a las escuelas. Pero el programa no es sólo de reciclaje y ensamblaje, sino que hay todo un proceso de acompañamiento de esta entrega de computadoras, a cargo de las universidades de todo el país. Durante un año y medio cada escuela que recibe computadoras es asesorada y capacitada por la gente de las universidades.

—¿Cuál es el indicador de cobertura en infraestructura tecnológica (computadoras, etc.) en todo el país?

—El indicador nacional es de 42 niños por computadora, un 80% de la matrícula escolar con acceso a computadoras, y un 48% de niños con acceso a internet. El mayor adelanto en equipamiento tecnológico en Colombia fue durante los dos últimos años; antes los indicadores eran muy bajos.

—¿Y cómo hicieron para revertir la situación?

—Empezamos a trabajar en equipo con las secretarías de Educación de los municipios y departamentos. Pedimos a cada departamento que nombrara un gerente en nuevas tecnologías e hicimos un diplomado en gerencia de proyectos en tecnología, donde cada uno debía hacer un plan estratégico de apoyo al mejoramiento de la educación con tecnologías para su región. Estas personas comenzaron luego a diseñar las estrategias para conseguir computadoras, y desde el Ministerio de Educación se gestionó la conexión. Los contenidos se gestionan desde el portal Colombia Aprende.

Lo que ayudó mucho en este proceso es que todo el equipo de nuevas tecnologías trabajó en forma transversal con todas las áreas y proyectos del Ministerio de Educación.

—Respecto de la gestión de contenidos del portal Colombia Aprende, ¿cuáles son las estrategias de participación que manejan para integrar a la comunidad educativa en el portal? Porque hoy se revaloriza más que nunca el contenido generado por los usuarios. Por ejemplo, y entre muchas otras cosas, en educ.ar tenemos los weblogs educ.ar y el Espacio de innovación docente, donde los docentes pueden publicar sus propios artículos.

—Nosostros comenzamos con lo que se llamó Colombia innova. Diseñamos cuatro grandes comunidades de práctica: los docentes enviaban sus experiencias para compartir con otros docentes. Ellos documentaban su experiencia y nosotros, previa supervisión, la publicábamos en el portal. Los docentes no publicaban ellos mismos en los weblogs.

—En los weblogs de educ.ar sí publican ellos mismos, porque sabemos que esa tarea de publicación en la Web es el comienzo del uso y apropiación de las nuevas tecnologías por parte de los docentes, de una familiarización con las herramientas tecnológicas que resulta fundamental en su capacitación...

—Sí, creo lo mismo, pero en el portal Colombia Aprende también existe esa posibilidad sólo en algunas zonas que nosotros llamamos desmilitarizadas, pero no en todos los espacios porque como somos el portal del Ministerio de Educación tenemos que ver bien qué contenidos se están avalando. Por eso en la zona desmilitarizada los usuarios son responsables de los contenidos que publican.

—Sí, claro, eso es fundamental. Nosotros también hacemos un chequeo de los contenidos, pero creemos que el paso adelante que dan los docentes y el entusiasmo que muestran al poder publicar es fundamental en el camino a la alfabetización tecnológica. Es decir que los espacios de libre publicación no son sólo bancos de recursos para los docentes sino un modo de capacitación. De todos modos, los contenidos publicados son responsabilidad de los usuarios que publican, como Ud. bien aclara.

—Ahora, en el proyecto que presentamos para Relpe (en conjunto también con educ.ar) diseñamos una herramienta que agiliza y promueve mucho más la publicación en el portal por parte de los docentes y de los estudiantes, también en formato weblogs, para que los docentes puedan dejar sus comentarios y ver las repercusiones de sus publicaciones. etc. Y para que efectivamente ellos puedan tener más presencia en la red, ser habitantes de la red.

—Colombia Aprende, al igual que educ.ar, también tiene su canal educativo o cultural (como quieran llamarlo). ¿Cómo fue el caso de Colombia, cómo integran la señal televisiva Colombia Aprende con el portal de internet?

—Esa ha sido una alianza muy productiva. De hecho, el espacio de Aprende TV (donde tenemos toda la relación portal- televisión) es el producto más visitado del portal (por estadísticas).

Aquí se puede ver toda la parrilla de programación de TV, videos más cortos en relación con los programas de TV, guías de uso que acompañan a los programas de televisión y también están enlazados todos los programas de TV con los contenidos del portal (cuando se trasmite el programa de TV aparece: “ver en el portal los contenidos para trabajar sobre estos temas”).

El caso de este mix internet-televisión surge hace un año. El canal educativo se había cerrado y el año pasado se relanzó (estructurado en secciones de niños-jóvenes y docentes, cada uno de una hora) y fue allí donde empezó la relación con el portal educativo. Los resultados fueron que el canal de TV aumentó la audiencia del portal y el portal la audiencia de la televisión.

Para este año tendremos un magazine de nuevas tecnologías en la nueva programación de televisión.

—¿En qué consistirá el magazine de nuevas tecnologías?

El magazine dará cuenta de las novedades que hay en el portal, de lo nuevo en tecnología y que es útil para el trabajo de los docentes, como por ejemplo cómo preparar su propio blog, etcétera.

El formato será: una presentadora en el estudio que se relaciona con un presentador que está en las distintas escuelas, hablando con sus protagonistas. Cada programa tendrá un tema en particular: por ejemplo, uno será la integración de los niños con necesidades educativas especiales a la escuela básica, y habrá entrevistas con padres de familia, con alumnos, etcétera. Por supuesto, uno de los ejes, aunque no el único, será cómo las tecnologías se relacionan con los distintos temas de la educación. Mostrará los recursos que hay en el portal sobre cada tema específico, y en el portal se abrirá un foro alrededor del tema que se organizó el programa.

El programa se transmitirá también en vivo por el portal. Contamos con una aplicación que nos permite capturar la señal de televisión y pasarla al portal. Ahora ya estamos trasmitiendo en vivo los congresos y los eventos académicos de Colombia a través del portal.

—¿Qué perspectivas se abren con el proyecto Red de Portales Educativos Latinoamericanos / Relpe (que une los portales educativos de Chile, Argentina, Colombia, Ecuador y México)?

—Yo comparto con la ministra de Educación de Colombia la idea de que realmente es una oportunidad valiosísima. Poder armar un bloque regional es mejor para negociar más y mejores recursos; de lo contrario estamos compitiendo entre los distintos países por los recursos y contenidos.

Yo también tengo la teoría que en cuestión de nuevas tecnologías si las cosas no se hacen por cooperación y alianzas estratégicas no se llega a ninguna parte. Tenemos que compartir las lecciones aprendidas y lo que hemos producido porque muchas veces resulta que un software es considerado en algún país con baja performance, y en otro país se ha usado de otra manera, por un docente con una buena propuesta, o para un área específica, y ese mismo software da buenos resultados.

Lo importante ahora es que no nos quedemos sólo con que Relpe sirve para el intercambio de contenidos sino que fortalezcamos también la red de usos y apropiación de todas las tecnologías para que podamos enfrentar juntos los nuevos modelos de tecnología: lo que se denomina tecnología ubicua; las tecnologías móviles, etc. Los ministerios de Educación tenemos que estar a la vanguardia de lo que está pasando.

Por ejemplo, en el portal Colombia Aprende abriremos también unos espacios con software para celular y haremos un concurso para estudiantes de Técnica en Informática e Ingeniería (inclusive puede que sea abierto para estudiantes de toda Latinoamérica), para que programen soluciones para celular pero educativas. Para que los niños cuando estén jugando con el celular también estén aprendiendo. Un concurso para generar contenidos relevantes aplicados a la tecnología móvil. Muchos niños tienen celular en las aulas, entonces se pueden pensar cosas como, por ejemplo, aplicaciones de inglés para ejercitar el vocabulario con el celular.

En muchos casos, no hay computadoras en la escuela y entonces creen que no pueden hacer nada novedoso, pero se pueden hacer otras cosas, con el celular, por ejemplo.

También tenemos que fortalecer los intercambios entre nuestros grupos de investigación. En Latinoamérica hacen falta más proyectos de investigación colaborativa entre las universidades de las distintas regiones. Hemos logrado una red entre los Ministerios de Educación, pero no existe ese soporte en generación de conocimientos de investigación entre las universidades.

Ahora, en Colombia estamos manteniendo un intercambio de cooperación con el portal educativo de Corea, que está muy avanzado en desarrollo de contenidos muy livianos, muy lindos e interactivos (software en 120K, pero con un trabajo gráfico espectacular). Pero lo que sucede allí ahora es que están teniendo serios problemas de adicción a las computadoras entre niños pequeños; ya hay clínicas especializadas en este tipo de tratamiento de adaptación de los niños para disminuir la adicción a internet. Entonces se está dosificando en las escuelas el trabajo con internet y la computadora, se usa sólo cuando realmente agrega valor.

—De todas formas, Corea ya venía desde hace tiempo con un grave problema social de competencia entre los jóvenes, por ser el que más estudia y el que más sabe.

—Pero con la tecnología e internet se ha acrecentado más. Yo pongo este ejemplo, no porque sea algo directamente trasladable a la realidad latinoamericana, sino para saber que hay que mirar las experiencias de los países que están más avanzados para que no descuidemos los aspectos esenciales de nuestras ideas. Tenemos mucho para aprender.


Fecha: Abril de 2007