Carlos Benavídez es diseñador gráfico, argentino, actualmente se dedica al desarrollo de aplicaciones para la web. Inicialmente se interesó en la tecnología de las hojas de estilo, tradujo la «Recomendación del W3C sobre las hojas de estilo en cascada. Nivel 2» y publicó un manual práctico sobre hojas de estilo en cascada (CSS).

Como colaborador de la Fundación Sidar, trabajando sobre accesibilidad, desarrolló Edipo, para la creación de hojas de estilo personales; Contramano, una simulación para el aprendizaje del diseño accesible, y Hera, para la revisión de la accesibilidad.

Más recientemente, desarrolló eXaminator, una herramienta automática de revisión de la accesibilidad de las páginas web. Actualmente trabaja en una versión mejorada para ser aplicada a la evaluación sistemática de grandes volúmenes de sitios web.

En esta entrevista, expone los problemas a los que se enfrenta una persona que sufre alguna discapacidad a la hora de navegar por sitios que no son accesibles y también sus opiniones sobre el marco legal de la accesibilidad web y el rol de los gobiernos en el tema.

—Como la mayoría de los usuarios no somos especialistas en accesibilidad web, comencemos por lo básico: ¿cómo se define la accesibilidad en la web en su sentido más amplio?

—Tim Berners-Lee, creador de la web, define accesibilidad como «el arte de garantizar que, tan amplia y extensamente como sea posible, los medios (como por ejemplo el acceso a la web) estén disponibles para las personas, tengan o no deficiencias de un tipo u otro».

»Podemos agregar que la accesibilidad web procura que toda la información y los servicios presentes en la web puedan ser accedidos y usados por el mayor número posible de personas, sin importar las limitaciones propias de cada individuo o las limitaciones que pueda imponerle el contexto en que se encuentra.

—Claro, por eso se habla de accesibilidad no solo en relación con personas con discapacidad, y se trata de trabajar en lo que los especialistas llaman «diseño para todos». El hecho es que la forma en que se utilizan algunas tecnologías genera cierto tipo de discriminación. ¿Cuáles son los casos más usuales?

—Un caso muy común es el de las páginas que requieren un programa determinado para poder navegar. Quienes preferimos usar por ejemplo los navegadores Opera o Firefox nos encontramos muchas veces con páginas que no nos permiten ingresar o realizar determinadas acciones, solo por el simple hecho de no usar Internet Explorer. El empleo de dispositivos muy modernos, como PDA o teléfonos celulares, también pone en evidencia la gran cantidad de páginas que no están preparadas para ser vistas en una pantalla pequeña. Estos casos no son los de mayor gravedad porque generalmente, más allá de la molestia que provocan, existe alguna alternativa para el usuario. El problema adquiere mayor trascendencia cuando el usuario sufre de alguna discapacidad y no tiene posibilidades de elección ya que está sujeto a determinadas condiciones para navegar.

—Y respecto de la relación discapacidad y accesibilidad en la web, ¿qué requisitos tiene que cumplir un sitio web para ser accesible para las personas con discapacidad, qué tipo de diseño seguiría los estándares básicos de accesibilidad?

—Básicamente, el sitio no debe exigir el uso de un dispositivo en particular (por ejemplo, el mouse); se debe poder adecuar a las preferencias y necesidades del usuario; la información debe estar disponible aun sin las imágenes u otros elementos gráficos, y el contenido debe estar correctamente estructurado.

»El Consorcio World Wide Web, a través de la Iniciativa de Accesibilidad Web (WAI), publicó en 1999 las denominadas Pautas de accesibilidad al contenido en la web, una guía para los desarrolladores que se ha convertido en el estándar de facto en materia de accesibilidad. Estas pautas explican detalladamente cómo conseguir una página accesible y deberían ser de consulta obligatoria para todos los que diseñan páginas web.

—Si hablamos en términos de colectivos de usuarios, por ejemplo no videntes, sordos o discapacitados motores, ¿cómo acceden generalmente estas personas a la computadora?, ¿cuáles son los problemas más comunes con los que se enfrentan a la hora de acceder al contenido web y al hardware?

—Las personas ciegas navegan con ayuda de programas especiales que transforman el texto en voz, y así pueden oír la información. Existen también dispositivos braille para las personas sordo-ciegas. De este modo, la tecnología les permitiría usar la web en igualdad de condiciones con el resto de los usuarios.

»Sin embargo, navegar por la web es una experiencia penosa para un ciego porque los sitios, en su gran mayoría, no contemplan los requisitos mínimos de accesibilidad. Entonces se encuentra con información incompleta porque los gráficos no tienen textos que reemplacen su función; con tablas que, al ser leídas línea por línea, pierden su sentido; con formularios que no puede completar porque no sabe qué opciones está eligiendo y muchas otras dificultades que, en algunos casos, puede llegar a sortear con esfuerzo e imaginación, pero que, en otros, le impiden entender y usar la página.

»Las personas con problemas de movilidad que no pueden usar un mouse (desde alguien completamente inmovilizado que utiliza un dispositivo especial para presionar las teclas hasta la persona de edad avanzada que ya no tiene la suficiente coordinación en sus manos) también encuentran problemas porque la mayoría de los diseñadores dan por supuesto que todo el mundo utiliza un ratón y no se preocupan por facilitar la navegación secuencial o hacer que todas las acciones se puedan realizar también con el teclado.

»Invito a los lectores a vivir la experiencia de usar internet sin tocar el mouse (imaginen que sufrieron un accidente y tienen la mano enyesada con solo un dedo libre para apretar las teclas). Claro, para que la experiencia sea suficientemente didáctica, no vale abandonar la prueba a los cinco minutos.

—Con la llegada de la web 2.0, el usuario tiene posibilidades sencillas de elegir el formato en el que quiere consumir el contenido. Entre muchos ejemplos, podríamos poner el caso de contenidos que se encuentran en formato texto que se pueden descargar también como MP3, o al revés. Pero este tipo de facilidades ¿ofrece mayores posibilidades a las personas con discapacidad visual o auditiva en cualquiera de los casos?

—De la web 2.0 se puede esperar lo mismo que de todo progreso tecnológico: algo de ganancia y un poco de pérdida. El ejemplo de la conversión de texto en audio y viceversa claramente beneficia a las personas sordas y ciegas, pero no todas las aplicaciones que se vislumbran en la web 2.0 son tan claramente provechosas.

»Son muy excitantes las posibilidades de evolución de las aplicaciones tradicionales, pero no se transformarán automáticamente en un beneficio para las personas con discapacidad a menos que haya un cambio de paradigma en el desarrollo y diseño para la web.

»Quizás algunas actitudes que propone la web 2.0, como el diseño centrado en el usuario y el respeto por los estándares (XHTML, CSS, etcétera), se traduzcan en una mejora de la calidad técnica de la web, que hoy es decididamente lamentable.

—Usted ha desarrollado Hera, una herramienta para la revisión de la accesibilidad de páginas web. ¿En qué casos se aplica y cómo? ¿Cuál es su uso potencial?

—Para verificar si una página es accesible, se debe controlar que se cumplan todos los puntos de control definidos en las «Pautas de accesibilidad». Es un trabajo bastante complejo que debe ser llevado a cabo por una persona experta y puede facilitarse con el uso de una herramienta.

»Hera tiene ese propósito: auxiliar a un revisor a determinar qué tan accesible es una página web. Es una herramienta para expertos, pero intentamos agregarle suficiente información para que sirva como instrumento de aprendizaje, ya que es la práctica lo que permite a una persona conocer los requisitos y procedimientos para lograr páginas web accesibles.

—Curioso el nombre (Hera) que ha elegido para esta herramienta; también ha desarrollado otra llamada Edipo. ¿Por qué las llamó así, cuál es la asociación? ¿O solo es una pasión por la mitología griega?

—Ambos surgieron de jugar con los acrónimos: Edipo por «editor de hojas de estilo» y Hera por «hojas de estilo para la revisión de la accesibilidad». Fueron ocurrencias felices que nos solucionaron el gran problema de elegir un nombre para cada herramienta.

»He descubierto que, al trabajar en la web, me han cambiado mucho las prioridades. Cuando hacía diseño gráfico, el nombre del producto, el logotipo, los colores eran lo más importante y lo que merecía mayor atención. Ahora, todo el esmero es para la programación y el funcionamiento de la herramienta; todo lo demás se convierte en accesorios que se intentan resolver con la mayor rapidez. A veces extraño el diseño gráfico, pero en la web hay mucho más por hacer y descubrir.

—¿Cómo ha modificado la cultura digital, internet, etc., la educación y la socialización de las personas con discapacidad?

—Creo que bastará con un ejemplo. En una conferencia, tuve oportunidad de conocer a una persona sorda y casi totalmente ciega, a quien su asistente le traducía las conversaciones por medio del lenguaje de signos con apoyo táctil (sobre la palma de su mano). Cualquier tipo de interacción con la gente requería necesariamente la mediación de su asistente; era una persona totalmente dependiente de la ayuda externa.

»Sin embargo, una computadora le permitía desenvolverse por sus propios medios sin inconvenientes. Pude ver cómo su pequeño resto de visión le permitía leer en una pantalla con un grado de magnificación muy alta, usando texto blanco sobre fondo negro. De modo que, utilizando las opciones básicas de cualquier navegador, él estaba en condiciones de navegar por la web, participar activamente en los foros, realizar trámites en línea y llevar a cabo todas las acciones que realiza cualquier persona con una computadora a mano. Es el caso que más me impresionó (supongo que en parte se debió a una infantil curiosidad al ver en directo el uso del lenguaje de signos sobre la palma de la mano, una técnica de la que solo tenía referencias por la novela El solitario, de Guy des Cars), pero conozco a varias personas ciegas, muy competentes en sus campos profesionales, que pueden desempeñarse por su cuenta con absoluta idoneidad a través de los medios digitales. (Debería decir casi con absoluta idoneidad porque lo cierto es que la falta de accesibilidad no siempre les permite alcanzar todos sus objetivos).

—En la Argentina, hay un vacío respecto del marco legal de internet en muchos de sus aspectos. El caso de la accesibilidad web es uno de ellos. Las organizaciones internacionales más importantes relacionadas con este tema son la W3C (Consorcio para la World Wide Web) y la WAI (Iniciativa para la Accesibilidad de la Web), pero estas organizaciones son en su mayor parte promotoras, no tienen el poder de policía. Los países iberoamericanos contamos con la Fundación Sidar, pero su función es también de sensibilización y promoción; no es regulador. ¿Debería haber un ente con poder de legislar la accesibilidad en la web o no? ¿Cómo ve esta cuestión? ¿Basta con crear conciencia y abogar porque este sea un cuidado de todos y cada uno de los usuarios, siguiendo algunos de los principios (aunque no todos) de autogestión y libertad de la web?

—Basado en la experiencia de otros países, creo que hay acciones que se deben emular y otras que deben evitarse:

  • Es necesaria la aprobación del proyecto de ley de accesibilidad web, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación, para disponer de un marco legal adecuado.
  • Reglamentar esa ley de modo apropiado. En muchos países, se ha cometido el error de adoptar directamente las recomendaciones de las «Pautas de accesibilidad» como una norma de aplicación, pero lo cierto es que las pautas fueron redactadas como sugerencias y consejos para los desarrolladores, no como un reglamento.
  • Al ser solo recomendaciones, muchos de sus puntos están sujetos a interpretaciones y el resultado ha sido que, ante las dificultades para verificar su cumplimiento, las leyes no han tenido ninguna consecuencia práctica (todos los estudios sobre el nivel de accesibilidad de los sitios públicos de los distintos países arrojan los mismos desalentadores resultados, como lo demuestra la Auditoría Global de la Accesibilidad Web encargada por la ONU en diciembre de 2006).
  • El Estado debe asumir un rol activo en la aplicación de las normas porque es el principal responsable de que las tecnologías no se conviertan en otro medio de discriminación.
»Para que los sitios web privados adhieran a los principios de accesibilidad es necesario seguir haciendo difusión y explicar los beneficios sociales y económicos que presenta la accesibilidad para los propietarios de esos sitios, pero para la administración pública es una obligación inmediata porque día a día aumenta la importancia de los medios electrónicos (incluso ya hay trámites y operaciones que solamente se pueden hacer desde la web, y es inadmisible que alguien no pueda realizarlos por una deficiente construcción de la página).

—¿En qué proyectos trabaja actualmente?

—Con un grupo de personas estamos trabajando en el desarrollo de una herramienta de revisión automática de la accesibilidad que permita un control sistemático de sus resultados. Ya desarrollé una aplicación similar, eXaminator, que está siendo utilizada por el Programa ACESSO del gobierno de Portugal, pero cuya metodología no se presta para comprobar el grado de exactitud de sus resultados, lo cual impide que el algoritmo de revisión pueda ser mejorado progresivamente.

»Los sistemas automáticos pueden resultar una ayuda importante para mejorar la accesibilidad en la web, y se está trabajando para conseguir métodos efectivos de revisión. Hace un año, el Web Accessibility Benchmarking Cluster, de Europa, publicó una metodología para aplicar a la evaluación de grandes cantidades de sitios, que usaremos en la nueva herramienta de revisión. Será la primera aplicación práctica de esta metodología y esperamos que tenga un gran impacto, especialmente en aquellos países que cuentan con normas sobre accesibilidad web y deben controlar su cumplimiento.

Para más información

Interacciones. Artículos de usabilidad, accesibilidad, web 2.0, estándares web, etc.


Fecha:
junio de 2007.