«La particularidad que tiene la Modalidad Domiciliaria y Hospitalaria (MDyH) es que contempla el derecho a la educación de personas en situación de enfermedad o convalecencia, lo que posibilita superar los altos niveles de ausentismo, repitencia y deserción escolar que pudieran darse por estas situaciones que atraviesan los estudiantes de los niveles obligatorios», explicó Maidana.

Asimismo, contó que esta modalidad se encarga de dar continuidad a los diferentes espacios curriculares que trabajan las escuelas de origen y, de esa manera, poder sostener una educación de calidad para todos los alumnos.

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Hospital Materno Infantil «Dr. Hector Quintana».

Las habitaciones de los hogares y de los hospitales se convierten mágicamente en aulas en las que, con ayuda de sus docentes, los estudiantes aprenden, se divierten y realizan tareas curriculares y creativas. «Las clases se hacen dentro de los ámbitos hospitalarios, los estudiantes que pueden levantarse toman clase en la sala de juegos y los que no, al pie de la cama», sostuvo la docente.

Maidana reflexiona sobre su rol y sobre el aprendizaje que brinda la escuela a los estudiantes: «El desafío es que esos chicos se reencuentren con el deseo de aprender, mientras le dan batalla a la enfermedad».

Sobre los contenidos curriculares

Maidana expresó que los contenidos son seleccionados por el docente de la escuela de origen del estudiante y que trabajan de manera articulada con el docente de la modalidad MDyH con la intención de acompañar en conjunto el proceso de enseñanza y aprendizaje del niño, adolescente o adulto en situación de enfermedad.

«Particularmente, en el nivel secundario, hay una figura de docente tutor, que brinda las materias básicas y elementales según los espacios curriculares: Lengua, Matemática, Biología, Ciencias Sociales...», agregó.

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Sala del Hospital Materno Infantil Dr. Hector Quintana.

¿Por qué ser docente de la MDyH?

Los primeros pasos de Maidana fueron como docente domiciliaria durante 5 años: su tarea diaria era concurrir al domicilio de cada uno de los estudiantes y transformar la casa en una escuela, adaptándose al contexto. «Mientras enseñaba, la familia acompañaba con el traslado de la tarea de la escuela de origen a su hogar», dijo.

Después de un tiempo, Maidana empezó a desempeñarse como docente hospitalaria, lo que fue algo completamente nuevo para ella. «Fue todo un nuevo aprender. La tarea educativa requiere que nos adaptemos a un ámbito diferente. Uno enseña al estudiante entre enfermeros, médicos o familiares», sostuvo.

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La docente hoy tiene 23 años desarrollándose en este ámbito y nota una gran diferencia con otras modalidades, ya que el docente como el alumno no están en el marco de lo institucional, sino que la clase se desenvuelve en un contexto de domicilio u hospitalario: «Son diversas realidades y como maestros deben armarse para enfrentarlas». Asimismo, agregó: «Al realizar un trabajo personalizado con cada chico, hay una relación más directa; la educación domiciliaria y hospitalaria responde también a lo emocional y curricular, y contribuye a mejorar estados de ánimos y en recuperaciones».

Para más información, pueden ingresar en la página de Facebook de la modalidad en Jujuy.