El mundo afronta una profunda transformación impulsada por la emergencia de la cultura digital, en la cual, tanto el pensamiento computacional como la robótica y la programación tienen un rol fundamental. Estos cambios tienen su correlato en el mundo del trabajo: el 65 % de los niños y niñas que actualmente están incorporándose al sistema educativo, se desempeñarán en el futuro en puestos de trabajo que todavía no fueron creados.

Las tecnologías digitales brindan grandes oportunidades, pero no todos se benefician de la misma manera. Hay una brecha entre los géneros en términos de acceso y uso de las TIC en la que las mujeres y las niñas de menores recursos son las más perjudicadas. De hecho, un reciente informe realizado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (2017), en el marco de la cumbre del G20 en 2017, la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (ITU, por sus siglas en inglés) estima que, en promedio, un 12 por ciento menos de mujeres que de hombres acceden a internet y este porcentaje se incrementó en los últimos años. En este contexto, los hombres cuentan con mayores posibilidades de trabajar en el sector digital.

A nivel internacional, existe amplio consenso sobre la necesidad de eliminar la brecha entre los géneros en relación con la tecnología. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sancionada en 2015 por la Cumbre para el Desarrollo Sostenible, incluye entre sus objetivos «lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas» y establece como meta mejorar el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) para promover el empoderamiento de la mujer.

Niña y tecnología

En la misma línea, el documento anexo a la declaración de los líderes del G20 en 2017 señala que, durante el encuentro en Hangzhou en 2016, se reconoció la importancia de las tecnologías digitales para que las mujeres participen equitativamente en la economía, la política y la sociedad. En este sentido, las tecnologías se consideran una herramienta para fortalecer los derechos de las niñas y de las mujeres en la toma de decisiones, para promover la igualdad de género y para potenciar la reducción de las desigualdades económicas y sociales.

Las competencias que se necesitan, según ese informe, son:

  • competencias generales en TIC,
  • competencias complementarias para resolver nuevas tareas vinculadas al uso de las TIC en el trabajo,
  • competencias TIC para programar,
  • desarrollo de aplicaciones y manejo de redes, 
  • habilidades digitales financieras y de liderazgo.

Lineamientos desde el Ministerio de Educación de la Nación

En este sentido, resulta necesario que nuestras escuelas se transformen en escenarios desde donde se construya conocimiento que sirva a los estudiantes
para insertarse en la cultura actual y en la sociedad del futuro, promoviendo la integración de saberes emergentes en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por eso, en la Argentina, la Ley de Educación Nacional N.° 26.206, aprobada en 2006, establece el desarrollo de las competencias necesarias para el manejo de los nuevos lenguajes producidos por las TIC. El Plan Nacional de Educación Digital (PLANIED), creado por Resolución Ministerial N.° 1536-E/2017, se enmarca en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y en el Plan Estratégico Nacional 2016-2021 «Argentina Enseña y Aprende». 

En este marco de objetivos, una de las metas es lograr la igualdad entre los géneros, ya que es preciso —a través de la educación— empoderar a las niñas y a las mujeres jóvenes con la adquisición de habilidades y competencias de educación digital que les permitan participar activamente en la sociedad actual y construir, junto a sus pares, la del futuro.

«Resulta (...) fundamental elaborar las propuestas de aprendizaje desde una perspectiva de género, a través de estrategias de aprendizaje de la programación y la robótica especialmente orientadas a niñas, jóvenes y mujeres, para promover su empoderamiento y acercarlas a espacios que, tradicionalmente, se encuentran ligados a los hombres».
Ripani, M. F. (2017). Programación y robótica: habilidades para la educación básica. Plan Nacional Integral de Educación Digital. Colección de Marcos Pedagógicos PLANIED. Dirección Nacional de Innovación Educativa, Ministerio de Educación de la Nación
Como se señala en el documento «Progración y robótica: habilidades para la educación básica», de PLANIED:

«las propuestas de aprendizaje de la programación y la robótica se deben enmarcar en un proceso de alfabetización digital, que promueva la apropiación crítica y creativa de las tecnologías de la información y la comunicación y que integre todo el espectro de las competencias y lineamientos de educación digital, presentados en los Marcos Pedagógicos del PLANIED. Asimismo, debe fomentarse el trabajo en equipo y la colaboración, respetando la diversidad de los alumnos. En este marco, es esencial habilitar de modo creativo la generación de proyectos originales y diversos, evitando la repetición de actividades estereotipadas y contemplar su integración desde una perspectiva de género».