Desde hace un tiempo, un grupo de artistas, programadores y diseñandores argentinos, están desarrollando MIDA, un proyecto de videojuego educativo que busca promover entre los jóvenes el estudio de carreras de ingeniería.

El juego está orientado hacia un público amplio que tenga conocimientos básicos de matemáticas, especialmente estudiantes secundarios y estudiantes de los primeros años de las carreras de Ingeniería.

Actualmente el videojuego MIDA está en versión beta y en habla hispana, pero próximamente estará disponible para todo el mundo en internet, con entrada gratuita para quien quiera utilizarlo como recurso de aprendizaje. La idea es que accedan las instituciones educativas, y aquellas que estén interesadas en ampliar los conceptos puedan participar aportando ideas o equipos de desarrollo.

«Lo que buscamos es que sea incorporada como una herramienta más de la enseñanza, y que esté abierta», explica la directora y coordinadora del proyecto, la ingeniera Daniela López De Luise.


¿Cómo se juega?
El jugador transitará por las salas del museo, encontrando en el primer tramo dispositivos sencillos, para que interactúe con ellos, entienda su función y los principios que rigen su funcionamiento, que pruebe usarlo, empezando a resolver cosas prácticas sobre ese principio. A medida que el jugador vaya incorporando conceptos y resolviendo cuestiones prácticas con ese dispositivo, avanzará en el juego. El jugador va a poder usar los conocimientos adquiridos para construir otras cosas a medida que avance. Podrá ir acumulando paralelamente conceptos y los dispositivos que reflejan esos conceptos, al principio sencillos, como la palanca, la polea, el plano inclinado, el eje, la rueda dentada. Más adelante, encarará dispositivos más complejos, como la hidráulica, la eléctrica, la electrónica, y también de una era a la otra.

El museo tendrá dispositivos y máquinas para tocar sin culpa y sin que se rompa nada. Los participantes podrán «toquetaer» el primer reloj del mundo, de origen chino; o la primera computadora de la humanidad, la Antikytheras, de más de dos mil años, un dispositivo completamente mecánico que se usaba para hacer cálculos que hoy en día son difíciles de analizar. Con ésa se calculaban eclipses, equinoccios y solsticios. Otras máquinas incluidas en el museo son el automóvil de Leonardo Da Vinci, que era mecánico, y una lámpara diseñada hace dos mil años por los egipcios. La idea consiste en llevar los dispositivos hacia una plataforma de videojuego donde los participantes puedan desarmar estas máquinas y aprender los principios de la física, química y mecánica

¿Cómo surgió el proyecto?

Daniela López De Luise es una de las pocas mujeres que transitan un ámbito de predominio masculino. Estudió y se recibió en la Facultad de Ingeniería de la UBA en 1989, su especialidad es la Inteligencia Computacional (inteligencia artificial, sistemas inteligentes). Es presidenta del IEEE Argentina (Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica) y docente en posgrado de «aprendizajes automáticos», una rama de la inteligencia artificial que desarrolla técnicas que permiten a las computadoras generar procesos de aprendizaje.

La necesidad de crear el juego surgió a partir de una crisis que atraviesa la región latinoamericana: el estancamiento y/o decrecimiento en la matriculación en carreras de ingeniería, lo que perjudica el despegue de la industria y el desarrollo de una economía basada en la producción. En los foros organizados por el IEEE, la asociación mundial de larga trayectoria que nuclea profesionales de todo el espectro de la ingeniería, se confirmó la gravedad del asunto: en Argentina hacen falta 1500 ingenieros del área de informática por año. Tampoco hay mujeres, ya que se arrastra el prejuicio de que la mujer y las ciencias duras son incompatibles.

El equipo de trabajo, que con mucho esfuerzo desarrolla la herramienta, está conformado por Daniela López De Luise, Lucas Dima, Nicolás Borromeo, Leonel Maguet, Damián Corazza, Santiago Pérez, Carlos Simkin, Juan Guillermo López, Johanna Gelvez y Josué Cornejo. «Nuestro grupo de trabajo fue seleccionado entre 170 líderes en todo el mundo para evaluar dentro del IEEE el problema de las ingenierías. Levantamos estadísticas sobre el tema y los resultados fueron espantosos. Si bien algunos secundarios técnicos se llenan, luego no se reflejan en matriculación universitaria en carreras afines», explica Daniela.

Inmediatamente, el equipo de trabajo comenzó a preguntarse cómo acercar la ingeniería a los jóvenes y cómo hacerla atractiva, accesible, deseable. «A partir de charlas con estudiantes, se nos ocurrió, en función de la reactividad que tienen los chicos hacia cosas antiguas e ingeniosas, plantear un museo del tipo "prohibido no tocar", donde para recorrer hay que tocar todos los objetos».

Aprendizaje automático

El videojuego está articulado con un sistema de «aprendizaje automático», esto hace que el sistema entienda cuáles son los perfiles de aprendizaje de los usuarios y cómo se adaptan éstos, según los elementos audiovisuales y mecánicas de juego. Este sistema aportaría información sobre cuáles serían los elementos más apropiados para consolidar y desarrollar procesos de abstracción. Se podrá evaluar qué música, colores, tamaños, velocidades o mecánicas de juego son las adecuadas para aplicar a la enseñanza de determinado concepto. Esto sirve para retroalimentar al museo y ver qué cuestiones hay que mejorar. Cuando la herramienta sea utilizada por diferentes centros educativos, se podrá evaluar qué perfil de alumno tiene tal institución, qué perfiles de aprendizaje tienen en promedio, y qué perfil de enseñanza debería aplicar para optimizar su sistema.

A nivel global, las estadísticas de todas las instituciones deberían servir para determinar la eficacia de las técnicas audiovisuales y los videojuegos en los distintos niveles de aprendizaje. Servirían para analizar el timing y los procesos adecuados de la enseñanza. A su vez, el modelo puede determinar las capacidades innatas y los gustos de cada jugador, sirviendo a modo de «test vocacional».

Si bien hace ya seis meses que los diseñadores, artistas y desarrolladores están en pleno proceso de producción, MIDA cuenta con el apoyo del CEMA, la IEEE CIS (Sociedad de Inteligencia Computacional) Capítulo Argentino, y el CI2S Labs (al que pertenecen la mayor parte del equipo de trabajo). La Fundación Santo Domingo (Córdoba) también se interesó en el proyecto brindando colaboración.

Mujeres en la ingeniería

Próximamente, la ingeniera Daniela López De Luise participará en la producción de un docu-reality de mujeres en la ingeniería, con el fin de concientizar, publicitar y atraer a las mujeres al mundo de la ingeniería. El documental las muestra en su fase de estudiantes, en su inserción como profesionales en el medio, hasta aquellas que abrieron camino para las nuevas generaciones.

Fuente: Irrompibles.net