
Se denomina "falacias no formales" a los argumentos que presentan la apariencia de un razonamiento pero que, en realidad, no apelan a la razón sino a instancias no racionales: como la autoridad, la fuerza, la descalificación del interlocutor, la opinión pública, la tradición. Tales falacias se cometen frecuentemente durante la vida cotidiana y podemos identificarlas en los mensajes de los medios de comunicación, en los debates políticos, en las discusiones que se dan entre adultos o entre los alumnos de un grupo escolar.
El tratamiento de este tema se vincula con la clarificación de las reglas de juego del diálogo y su transmisión se realiza específicamente en la escuela. El diálogo es uno de los valores primordiales de la democracia, pues en democracia las decisiones son legítimas cuando son el resultado del libre debate de ideas. Por lo tanto, para que este diálogo sea enriquecedor será necesario cuidar los procedimientos. Evitar las falacias y reconocerlas cuando otros las cometen hace posible una discusión racional, sin agresiones ni trampas.
Será conveniente que el docente introduzca este tema brindando algunos ejemplos de diálogos en los que se cometen falacias, para que luego sean analizados. Los ejemplos pueden ser ficticios o reales, pero siempre será más provechoso si se trata de ejemplos de diálogos comunes, es decir que podrían darse entre los alumnos en ámbitos cotidianos.
A continuación presentamos dos ejemplos:
Ejemplo 1
Carla: Pienso que el último disco de Natalia Oreiro (Tu veneno) no es tan bueno como el anterior (Natalia Oreiro).
Paula: ¿Por qué pensás eso?
Carla: Porque su voz se escucha apagada, las melodías son muy parecidas entre sí y las letras de las canciones son superficiales.
Paula: No estoy de acuerdo con vos.
Carla: ¿Por qué?
Paula: Porque sos una envidiosa y te da bronca que Natalia Oreiro tenga éxito. Siempre encontrás defectos en los demás. Sin ir más lejos, el otro día estuviste hablando mal de la profesora de Educación Física.
Ejemplo 2
Héctor: Estoy convencido de que debe aumentarse la edad de jubilación de las mujeres.
Roxana: ¿Por qué pensás eso?
Héctor: Porque es lo que opina el director técnico del seleccionado argentino. Es una persona muy capaz que ha sabido dirigir al equipo con gran solvencia.
A partir de este tipo de ejemplos el docente podrá proponer la siguiente actividad.
Reunidos en pequeños grupos:
a) Lean los diálogos e intercambien opiniones sobre las siguientes preguntas. En el ejemplo 1: ¿Paula critica la opinión de Carla? ¿cuál es el error de Paula en su intento de criticar la opinión de Carla? En el ejemplo 2, Héctor ¿da un buen argumento a favor del aumento de la edad jubilatoria de las mujeres? ¿por qué?
b) Reescriban la última línea de los diálogos con el fin de mostrar posibles argumentos correctos.
Luego de concluir el trabajo grupal, se realizará una puesta en común. En ella, usted intentará llegar junto con sus alumnos y alumnas a las siguientes conclusiones:
A continuación le presentamos otra forma de abordar la cuestión de las falacias no formales. Usted reparte textos extraídos o adaptados de diarios, revistas o libros con un fragmento subrayado en el que se encuentra una falacia. Aquí va un ejemplo:
El señor Gómez dijo a su amigo: "Ayer tomé dos píldoras de las que me recetó el médico y ya me siento muchísimo mejor. Sentí tan rápidamente los efectos curativos de este remedio que pensé en acelerar mi curación aumentando su dosis a cuatro píldoras por día". (Adaptado de Watzlawick, P: Lo malo de lo bueno, Herder, Barcelona, 1987).
Luego los alumnos se reúnen en grupos pequeños para analizar los textos y para responder a las siguientes preguntas: ¿por qué creen que están subrayados algunos fragmentos? ¿qué afirmación relevante se encuentra en ellos y en qué pruebas o razones se apoya? Después el docente hará una puesta en común donde se caracterizarán las afirmaciones encontradas y, sobre todo, donde se analizarán las pruebas que las sustentan (en el ejemplo, se incurre en la falacia de concluir que si algo es bueno, más de lo mismo será mejor).
A continuación, a la caracterización la sucederá un análisis comparativo en busca de parecidos y diferencias. Finalmente, usted introducirá el concepto de falacia y presentará sus diferentes tipos.
También, será sumamente provechoso, para tratar el tema, que los mismos alumnos busquen argumentaciones falaces en textos o en diálogos y mensajes transmitidos por distintos medios (programas de televisión, películas, declaraciones radiales).