Con la siguiente descripción,
Arrastrá al contorno de la cara las características correspondientes.
—Yo sé quién fue el gracioso que cambió las cosas de lugar —sugirió Pedro.
—¡Y decilo! —gritaron a coro los que fueron burlados.
—No sé cómo se llama, es de otro grado —susurró tímidamente.
—Y describilo, ¡¿para qué estamos viendo adjetivos desde hace un mes si no?!
—Ta bien, ta bien —intentó calmarlos—. Es un chico de pelo castaño. Con las cejas así de grandes y gruesas. Tiene la nariz pecosa y su boca es pequeña y siempre se lo ve sonriente. No usa anteojos y los ojos son almendrados y oscuros. Mientras lo espiaba hacer el chiste, pude ver que, detrás del pelo desordenado, sus orejas, al igual que su pera, son pequeñas y puntiagudas.
—¡Ya sé quién es! —exclamó entusiasmada Valentina—. Síganme, se lo voy a mostrar...
Armaste el rostro del chistoso con todas las características de la descripción.