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"La vieja diabla" es un relato que pertenece a la cultura quechua, una civilización indígena que habitaba en la región andina cercana a Cuzco (actualmente, Perú). Se trata de una leyenda, esto es, un relato que circuló en forma oral, del que existen numerosas versiones y adaptaciones.

Instrucciones

Leer el texto de la leyenda. Cliquear en los íconos y prestar atención a las preguntas y a los fragmentos de audio que se van presentando. Responder las preguntas y realizar las actividades en forma escrita u oral.

Antes de realizar una lectura en voz alta del relato completo, es importante leerlo prestando atención a los hechos que se narran, a los personajes que aparecen; distinguir los fragmentos en los que hablan esos personajes de los fragmentos en donde habla el narrador.

En esta actividad se propone la lectura en voz alta de una leyenda indígena, "La vieja diabla", que fue tomada de Hijos de la primavera: vida y palabras de los indios de América (México, Fondo de Cultura Económica, 1994). Este libro recopila numerosas versiones de mitos y leyendas, pertenecientes a distintos grupos indígenas que habitaron el territorio americano: esquimales, sioux, zapotecas, etc. Muchos de esos relatos pueden ser interesantes para leer en voz alta y, en este sentido, realizar previamente con ellos un trabajo similar al que aquí se propone.


Los personajes y sus voces

Antes de iniciar la lectura de los textos, sería importante introducir a los alumnos en el mundo de los mitos y las leyendas. Se trata, en ambos casos, de relatos que circularon en forma oral, que en algún momento fueron recopilados y de los que existen numerosas versiones. Podemos reconocerlos como pertenecientes a alguna cultura (por ejemplo, los mitos griegos), pero no hablamos de autores para referirnos a ellos, a excepción de mencionar el nombre de la persona que escribe la versión o la adaptación del relato.

En el caso de los mitos, se trata de relatos que intentan explicar distintas cuestiones que, para las civilizaciones antiguas, resultaban incomprensibles. Existen mitos de la creación, que relatan cómo fue creado el mundo; otros responden preguntas que hoy pueden parecernos sencillas: por qué el sol se esconde de noche, por qué salen las estrellas, de dónde vino el agua del mar, etc. Las leyendas, en cambio, son relatos folklóricos, que forman parte de la cultura de un pueblo, y nos hablan de las costumbres, los hábitos o las tradiciones de un grupo cultural.

El hecho de que se trate de textos que originalmente circularon en forma oral facilita a su vez la comprensión para los oyentes. Son relatos que, en su estructura narrativa, tienden a la repetición de escenas, de fórmulas, que permiten un mejor seguimiento para el que escucha. En el caso de "La vieja diabla", por ejemplo, en dos oportunidades los niños creen haber encontrado leña y, en ambas ocasiones, se desalientan cuando comprueban que no ha sido así. Esto además, propicia un "clima" que, pensando en la lectura en voz alta, debe ser trabajado. Es en ese contexto desalentador en el que irrumpe el personaje de la vieja para "salvarlos".

Se puede partir, entonces, identificando cuáles son los personajes que aparecen en la historia. ¿Cómo hablarán esos personajes? En este sentido, es importante relacionar sus intervenciones con lo que les está sucediendo. No es lo mismo preguntar en voz alta "¿Qué haremos?" frente al hallazgo de una primera pila de leños o de la vigésima pila; frente a la irrupción de una vieja con apariencia de abuela que nos invita a comer, que a una vieja que acaba de devorar a una hermana. Las distintas situaciones narrativas que se les plantean a los personajes los obligan a actuar de un modo diferente, pero también a hablar de un modo diferente. Y esos cambios deben traducirse en los distintos tonos de voz durante la lectura.

Con relación a las voces que intervienen en el relato, y dado que la actividad propone el trabajo con una leyenda, se puede proponer a los alumnos elaborar una nueva versión. Sin modificar la historia que se cuenta, pueden introducirse modificaciones que consideren la situación de lectura en voz alta como objetivo final. Así, al inicio del relato, por ejemplo, podría incluirse un diálogo entre los padres y los hermanos, esto es, reponer el diálogo en el que los padres les piden que vayan por leña. O bien, cuando la vieja aparece por primera vez, puede responder amablemente al pedido de auxilio de los niños con alguna frase que, quizás, deje traslucir sus futuras intenciones.

Decíamos al inicio que esta actividad puede ser realizada con otros mitos o leyendas. En muchas versiones, pueden encontrar que no aparecen escenas dialogadas. En ese caso, la versión puede reelaborarse a partir de la escritura de posibles diálogos entre los personajes, adecuados a la historia, e incluirlos atendiendo a la lectura en voz alta de esos textos.

El narrador

La voz del narrador es, indudablemente, muy importante en términos de la historia, puesto que es la voz que se encarga del relato de la mayoría de los hechos.

En principio, es importante distinguir las pausas que el texto ofrece a partir del señalamiento de los signos de puntuación. En este sentido, puede ser útil explicar las diferentes pausas que proponen la coma, el punto seguido, el punto y aparte. Cómo, por ejemplo, en el caso de la coma, hay cambios en el tono de la voz; cuándo se suspende la voz ante un punto, cómo se retoma al inicio de un nuevo párrafo, etc.

Pero además, y en relación con los hechos que se narran, es importante distinguir otros tipos de pausa. La voz puede cambiar o desacelerar progresivamente para indicar suspenso, por ejemplo. Muchas veces, cuando leemos un cuento a un niño pequeño y para que no se "asuste" frente a ciertos hechos que pueden causar temor, tendemos a leer rápidamente y con un tono de voz "como si nada sucediera". Por el contrario, y si deseamos reforzar la lectura de ciertos pasajes, "exageramos" ciertas situaciones a partir de un cambio en la voz.

En todos los casos, se trata de ser conscientes de los efectos de lectura que intentamos provocar en el lector "oyente" y cómo propender a ellos durante el acto de lectura en voz alta.

Autora de la actividad: María Fernanda Cano


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